<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331</id><updated>2011-11-23T10:44:00.009+01:00</updated><category term='Homenajes'/><category term='Collejas'/><category term='Canciones de viaje'/><category term='Miedos'/><category term='Espejos'/><category term='Trasuntos'/><title type='text'>Terra Incognita</title><subtitle type='html'>Una blog de creación literaria, sesgada hacia la Fantasía


© Ignacio Egea Rodríguez 2.004</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>73</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-3770418830755751706</id><published>2007-08-15T01:54:00.001+02:00</published><updated>2009-02-07T20:56:26.311+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Fobos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.culture.pl/en/culture/artykuly/fo_konfrontacje_mars"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 235px; height: 290px;" src="http://www.culture.pl/en/culture/artykuly/fo_konfrontacje_mars" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:lucida grande;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Marte, dios de la Guerra&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pintura de &lt;a href="http://www.artcyclopedia.com/artists/honthorst_gerrit_van.html"&gt;Gerrit van Honthorst&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;-Los antiguos atribuían a los astros poderes místicos sobre el carácter y el destino. Si se suponía que Marte podía ejercer su influjo sobre la gente de aquella época a cien, doscientos millones de kilómetros, ¿qué haría sobre nosotros, que estamos medio millón de veces más cerca, en órbita cercana?&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;-Tanta explicación no te salvará, maldito hijo de puta. ¡Ábreme para que pueda encargarme de ti! ¡Abre! ¡Abre! ¡Abreeee!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los golpes con la botella de oxígeno de emergencia retumbaban imperiosos, amenazadores, sobre la puerta de la esclusa. No podría mantenerlo encerrado allí indefinidamente; abrir la puerta exterior al vacío no bastaría para expulsarle, pero recordaba que cuando había comenzado la lucha sólo llevaba ropa de interior. No tardó en decidirse: una vida o la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hizo el silencio y paseó la vista por el habitáculo inferior, envuelto en la paz siniestra del campo después de la batalla. Siniestras burbujas flotantes de sangre revoloteaban ingrávidas sobre los tres muertos a golpes, cortes, tajos, quemaduras, a resultas de aquel paroxismo de furia que de repente se había abatido sobre toda la tripulación del Orbiter como una deflagración espontánea en un ambiente saturado de oxígeno. Tres, y él, cuatro, el único superviviente. El quinto miembro del equipo estaba muriendo en esos momentos por anoxia en el interior de la esclusa, el vacío sofocando sus gritos de ira, y eso que era Farman, el generalista de la nave, el más calmado al principio y el que más creyó que se avendría a razones. No se podía hacer nada al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedaban los dos tripulantes del aterrizador; a estas alturas   ya se habrían posado en Marte y estarían extrañados de la falta de respuesta del módulo orbital. Si es que no se habían dejado llevar también por la locura durante el descenso, o se habían fundido en un terrible y aterrador homenaje con aquel Abismo que les aguardaba, el Dios Rojo de la Guerra que alteraba sus mentes. Tampoco importaba ya. El aterrizador no podía comunicarse con la Tierra de forma independiente. Cortaría el enlace sin dar explicaciones, por mucho que sus mensajes aparentaran cordura, y a toda prisa modificaría la órbita más allá del alcance de la minúscula cápsula de aquellos dos enemigos en potencia. No lanzaría ninguna de las cápsulas de suministro, y esperaría los seis meses para la ventana de regreso hacia la Tierra lo más tranquilo y seguro que pudiera. Ningún loco asesino vendría buscando su sangre desde la superficie de aquel planeta maldito que parecía mirarlo enfurecido desde las escotillas; incluso ahora, al parecer a salvo de su venganza, sentía cómo a unos escasos cientos de kilómetros bullía una presencia inmensa, inhumana, incomprensiblemente hostil, que alargaba a ciegas unos tentáculos inmateriales intentando alcanzarlo. Pero no lo encontraría, no podría encontrarle: era demasiado feroz, demasiado irracional, demasiado ciego, y él había descubierto su secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo intuía desde semanas antes, desde que aquel planeta empezara a dibujarse en las escotillas como algo más que una diminuta lenteja anaranjada: allí abajo se escondía algo, algo que era Muerte y Desesperación. Se había estado sintiendo crecientemente incómodo sin llegar a saber qué le pasaba, y sus compañeros no parecían comprenderlo. Por fin miró a la cara roja de aquel Ser Cruel y se dio cuenta de lo que pasaba, de qué era lo que les estaba esperando, tendiendo sus lazos, ansioso por nuevas víctimas después de eones de soledad, y de por qué sólo él parecía sufrir con su presencia: sus compañeros habían caído ya bajo su influjo, eran sus cómplices; bajo las órdenes del Ser Rojo conspiraban para llevarle allí abajo, a algo mucho peor que la muerte, y él no podía permitir que eso sucediera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creyó al principio que Farman podía no ser un poseso de aquella bestia. Farman, siempre tan gentil, tan razonable, siempre intentando que se calmara, siempre con sus inyectables. Le siguió la corriente por unos días, hizo creer a él y a los otros que ya no podía notar a la Bestia, que iría como un dócil cordero al sacrificio. Engañó al Demonio, y a sus sirvientes; engañó a Farman, y le dio a probar su propia medicina en forma de sedantes. Encerrado en la esclusa pudo oír como llevaba a cabo su plan de liberación, ahora que el número de demonios se había reducido un poco. Como demonios lucharon: la lucha fue breve, pero feroz y desigual. Afortunadamente, había podido preparla de antemano, sembrando de herramientas, martillos, remachadoras, soldadores, rincones ocultos de la nave que sólo conocía él. Aún así, tuvo éxito de milagro, y de nada sirvió intentar salvar a Farman: era otro de ellos, no quiso escucharle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y reflexionaba ahora que su éxito había sido parcial, provisional. El Mal seguía allí abajo, esperando nuevas ofrendas. Algún día vendrían otros desde la Tierra, directos a sus fauces, y sabía que de nada iba a servir volver allí a prevenirles: nadie le creería, los tentáculos, la influencia, se debilitaban, sin duda, a tantos millones de kilómetros, pero no lo bastante para que el Demonio no pudiera todavía hacer sentir su poder, mentirles, embaucarles, apelar a su codicia, hacerles creer que aquí les esperaba una fabulosa recompensa científica, tal vez el futuro de la Humanidad, halagar su orgullo, decirles que ésta era la siguiente gesta a la medida del Hombre. Nadie le creería, pero si no podía convencerles, aún había una cosa que podía hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora veía claro que no se había salvado sólo por su propia  fuerza. Algo le había ayudado, un poder, una influencia, que velaba por el Ser Humano igual que otros poderes ansiaban su derrota. Y le había salvado con una misión. Salvaría a la Humanidad, lo quisieran o no. Ninguna expedición a Marte se acercaría mientras él controlara el orbitador y pudiera constituir un riesgo. Y el se encargaría de que tuvieran ese riesgo bien presente. El tiempo que le duraran los suministros pensados para siete hombres él se quedaría aquí, como guardián, advirtiendo a través de las ondas del peligro, amenazando con la colisión con un millón de restos de basura espacial a quien osara franquear este espacio maldito. Con un poco de suerte, tal vez podría mantener a raya el peligro otros quince años, en beneficio de toda la raza humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con mucha, mucha suerte, tal vez mucho más tiempo, quién sabe si para siempre, si ésa era la misión para la que había sido elegido por aquella Fuerza Benevolente. Todo debía de estar previsto en algún lado, desde mucho antes de que ocurriera todo aquello, desde antes de que el avance tecnológico pusiera a la inocente humanidad en trance de conocer todo lo Malo, y todo lo Bueno, que acechaban entre las estrellas. ¿Un Guardián Inmortal, un Cerbero ante las puertas del Averno en eterna vigilia? ¿Una parte pequeña, tal vez, pero eterna, dentro de aquella eterna lucha entre el Bien y el Mal? ¿Por qué no? Tras todo aquello, qué fácil le resultaba creer en el poder de los astros, en las influencias que bullen en esferas etéreas, en las fuerzas en medio del espacio que dirimen el carácter y el destino de los mortales. Y ahora que su primera batalla había concluído, le embargaba una extraña paz, y de verdad podía decir que se sentía capaz de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Epílogo:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En el centro [del escudo] estaba labrado Fobos (Miedo) inflexible, indescriptible, mirando atrás fijamente con ojos que brillaban con fuego. Su boca estaba llena de dientes en una hilera blanca, temible y desalentadora, y sobre su severa frente planea aterradora Eris (Discordia), que provoca la estampida de los hombres...&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sobre el escudo estaban moldeados Proioxis (Persecución) y Palioxis (Fuga), y Homados (Tumulto), y Fobos (Pánico), y Androktasie (Masacre). También Eris (Discordia) y Cidoimos (Alboroto) se daban prisa alrededor, y terriblemente Ker (Destino).&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Hesíodo, el Escudo de Heracles 139 y sig.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Aviso de Copyright: Todas las obras originales de Hesíodo se encuentran en dominio público. Esto es aplicable en todo el mundo debido a que falleció hace más de 100 años. (Nota de Wikipedia)&lt;/span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-3770418830755751706?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/3770418830755751706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=3770418830755751706' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/3770418830755751706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/3770418830755751706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2007/08/fobos.html' title='Fobos'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-7285312679541543853</id><published>2007-02-02T10:39:00.000+01:00</published><updated>2008-12-12T08:04:10.719+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>La osamenta del Tiempo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_BKjTus8D3DU/RcMIdXyvSSI/AAAAAAAAAAM/Ia2hm_-4Cws/s1600-h/osamenta+tiempo.png"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_BKjTus8D3DU/RcMIdXyvSSI/AAAAAAAAAAM/Ia2hm_-4Cws/s400/osamenta+tiempo.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5026870909771663650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando era niño, montamos, monté, una obra de teatro en la que parodiaba a Hamlet, que no había leído, y a Don Quijote, que, en buena parte, me habían obligado a leer, con el que en buena parte, me habían enemistado, aquellas escuelas antiguas de maestros enjutos y secos que me parecían insondablemente viejos y que no siempre llegaban a los treinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Describiré la obra: unos sujetos iban pasando por la consulta del psiquiatra: personajes ficticios de obras literarias famosas, salvo el último, que era Harpo Marx, o tal vez Milikito, sólo que el no encontrar a tiempo un buen cencerro con aptitudes escénicas me obligó a vestirlo de jeque árabe, así que en vez de hablar con el psiquiatra por mímica, el payaso mudo se expresaba en jamalajá. Mi venganza del hidalgo fue ignorarlo: el paciente en consulta era Sancho Panza, y ni siquiera el de Cervantes: era el Sancho de Kafka, aunque entonces yo no lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco pudimos encontrar una calavera para Hamlet (y el caso es que tenía acceso a una, auténtica, de unos estudiantes de medicina, pero los muy guarros no la habían limpiado bien, y aún tenía pelos y cosas pegadas, y me prohibieron exhibirla en público), y recurrimos a un reloj despertador de los que ya no se encuentran ni en los chinos:  grande, redondo, sonoro, arquetípico, con dos campanas hemiesféricas de lata y un martillito. Público y crítica coincidieron en decir que el tener al príncipe de Dinamarca haciendo el monólogo con un despertador en la mano fue, lo más cómico de la obra, el mayor detalle de ingenio, más incluso que poner a hacer de Sancho y de jeque a dos niños alemanes y a interpretar al príncipe de Dinamarca a uno que era de Torredonjimeno. Ingenio de tahúr, de chapucero; hijo de la necesidad y de las ganas de apañárselas, que es lo mismo que decía Sócrates del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que nunca he vuelto a ver una esfera de reloj sin ver en ella los rasgos mondos y la sonrisa eterna de las postrimerías; fuera lo que fuera lo que realmente preocupaba a Hamlet, y lo que quiso decir Shakespeare cuando lo enfrentó a las miradas de lo que salía de las fosas comunes, no veo mayor símbolo del Final que un viejo despertador redondo, con agujas, analógicas, de un rostro, con un tic tac retumbante, como el de un corazón delator.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tierra, las estrellas, el Universo mismo; hasta lo que es demasiado durable para inquietarse por unas osamentas, debe escuchar ese tic tac con inquietud. Dicen que todas las cosas temen al Tiempo, pero hasta el mismo Tiempo teme a los relojes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-7285312679541543853?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/7285312679541543853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=7285312679541543853' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/7285312679541543853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/7285312679541543853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2007/02/la-osamenta-del-tiempo.html' title='La osamenta del Tiempo.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_BKjTus8D3DU/RcMIdXyvSSI/AAAAAAAAAAM/Ia2hm_-4Cws/s72-c/osamenta+tiempo.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-116769286127378157</id><published>2007-01-01T23:58:00.000+01:00</published><updated>2007-01-02T00:07:49.710+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>Un espejo perfectamente oscuro.</title><content type='html'>&lt;img src="http://www.3dartprints.com/Morgen/renders/astronomer.jpg" width="500" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya apenas recordaba el lejano pasado en el que brillaban las estrellas; el Universo se había convertido en un inmenso salón oscuro en el que no era posible distinguir límites ni distancias, y el Superviviente había tenido sobrado tiempo para olvidar todo lo que una vez supo de cosmología. En todo este tiempo, ¿el Universo se había expandido hasta que cualquier parte estaba alejada de la otra más allá de todo límite practicable, o se había concentrado hasta casi un punto y era su insondable edad la que le cegaba a todo el calor y la luz que debían rodearle?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;En ninguno de los dos casos debía recibir esas señales que llevaban algún tiempo preocupándole. ¿Quién podría quedar por allí aparte él? Tal vez hubiera explicaciones más exóticas: ¿y si llevado de la interminable expansión, el Universo se había escindido en una miríada de microuniversos de pequeña extensión, que la luz y los mensajes podían circunnavegar en relativamente poco tiempo?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pudiera ser entonces que esas escuetas señales faro fueran, no ya un eco, sino las mismas que él había emitido tiempo atrás. No recordaba que fueran exactamente así; tal vez su memoria se estaba alterando con las eras; o tal vez las mismas leyes de la naturaleza que regulaban la relación de causa y efecto habían cambiado, como se habían ido alterando tantas otras y no tenía recuerdo de ellas porque aún no habían sido emitidas. Tal vez hablaba consigo mismo del pasado, o del futuro, o con algún otro distinto a él cuya naturaleza no alcanzaba a concebir, porque, al fin y al cabo ¿sería su propia naturaleza comprensible a algún otro que aún quedara por ahí?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo nos va volviendo, irremisible, irreconociblemente extraños, mientras vamos emitiendo nuestras señales hacia un infinito que no  alcanzamos a explicar, o tal vez hacia nosotros mismos. Una serie de pings que se alejan de nosotros a la velocidad de la luz, que no sabemos si regresarán, que no sabremos reconocer si un día regresan, o si algún día reciben su respuesta.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-116769286127378157?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/116769286127378157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=116769286127378157' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/116769286127378157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/116769286127378157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2007/01/un-espejo-perfectamente-oscuro.html' title='Un espejo perfectamente oscuro.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-116031380745574286</id><published>2006-10-08T15:15:00.000+02:00</published><updated>2006-10-08T15:27:47.273+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Ojo con los móviles.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración de &lt;a href="http://www.drooker.com/"&gt;Eric Drooker&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.typeshirts.com/drooker/shirts/images/CryingBaby.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://www.typeshirts.com/drooker/shirts/images/CryingBaby.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los juguetes industriales son anodinos, impersonales. Cuánta mas solera tienen los artesanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no siempre su seguridad está tan cuidadosamente diseñada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién les iba a decir a aquellos ilusionados padres que cuando trajeron de un mercadillo aquel hermoso móvil para la cuna de su bebé, un hermosoventramado giratorio y destellante, festoneado de nubes de madera serrada, estrellas de latón y aguzadas lentejuelas de vidrio, que el enganche del techo cedería, que a su bebé aquel cielo artificial se le caería encima con la crueldad de un apocalipsis, que no lo podrían desclavar de su rostro sin dejar ensartados en las estrellas de latón ensangrentado los tiernos ojos del pequeño, como planetas arrancados de sus órbitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un necesario contrapunto humorístico en &lt;a href="http://little-green-men-spanish.blogspot.com/2006/10/ojo-con-los-mviles-pastiche-victoriano_08.html"&gt;Hombrecillos verdes.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-116031380745574286?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/116031380745574286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=116031380745574286' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/116031380745574286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/116031380745574286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/10/ojo-con-los-mviles.html' title='Ojo con los móviles.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115927449376792421</id><published>2006-09-26T13:40:00.000+02:00</published><updated>2006-09-26T14:41:34.303+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>La fuerza de las cosas.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/jackovski.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/jackovski.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El niño al otro lado del espejo se asoma a las estancias vacías. Se pasa mirándolas sus aburridos días, sin siquiera soñar en cruzar y recorrerlas: la del otro lado es una gran casa casi siempre desierta. Los espejos de las salas apenas ven pasar a alguien; muchos están velados por las mismas telas que protegen a los otros muebles del polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las raras veces que alguien entra allí y pasea su vista por los cien espejos estropeados y antiguos, nunca ve al niño del espejo, ni aún de pasada. El niño se esconde: una fuerza le obliga a ello cuando una presencia se acerca por el otro lado del cristal; no sabe bien si es un sexto sentido, la timidez, o la fatalidad de la fuerza de las cosas. El niño corre, se agacha, se aparta a un lado del campo visual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando lo hace se cruza con los mayores, que corren a apostarse frente al cristal donde una presencia espera ver reflejada su imagen en el vidrio. El niño se agazapa, les hace sitio. Procura no estorbarles. El mismo impulso, la misma ley, el mismo destino les obliga a todos ellos. Nunca debe verse otro rostro excepto el esperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al niño nadie lo espera, y sólo se atreve a asomarse a lo desierto. Los mismos reflejos mayores evitan hablarle las pocas veces se lo cruzan. Las estancias están siempre abandonadas. Excepto por el viejo, cada día más encogido y arrugado, que de vez en cuando recorre los salones cabizbajo, que casi nunca mira en los espejos, que espacia cada vez más sus visitas. A su reflejo, una pizca más atento que los demás, ninguno de los dos sabe por qué, una vez que se cruzaron le preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué yo no soy reflejo de nadie?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí lo eres. No lo recuerdas porque entonces eras muy pequeño, pero una vez tú y yo nos asomamos juntos, a esa gran luna de allí. Recuerdo tu gran sonrisa desdentada de bebé; la mía era arrugada e hirsuta, pero mis ojos brillaban como nunca han vuelto a hacerlo. Pero eso fue hace mucho tiempo, y ese niño no ha vuelto por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y dónde está?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé. Nadie lo sabe. Pero eso es lo normal, ¿sabes? Lo que le ha pasado a tu personaje le pasará también alguna vez al mío, no volverá a salir y yo, al pasar el tiempo, cuando me aburra, me entretendré en mirar las estancias vacías, los espejos poco transitados donde nos permite estar la fuerza de las cosas. Cuando eso pase, tú y yo tendremos más tiempo para hablar, no te preocupes. Y supongo que ese momento no puede tardar mucho. Ahora no te tomes a mal que los otros reflejos no te hagamos caso; estamos muy ocupados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me gustaría volver a ver a mi otro yo; no me acuerdo de él. ¿Cuando tengas tiempo me ayudarás a buscarlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y dónde vas a buscarlo? No está allí, con los otros, no está aquí, ni en las habitaciones vacías donde puedes mirar. Oí una vez decir que tal vez vayan todos a una gran estancia donde no hay espejos, y se quedan allí para siempre. Pero, por definición, de la existencia de un lugar así no podremos estar seguros nunca. Tal vez, sencillamente, pasado un tiempo, desaparezcan. Pero me cuesta concebirlo, si nosotros no desaparecemos. Tal vez no sean reales, sólo imágenes que nos sirven de recordatorio de nuestras obligaciones, de los ritos que son nuestra razón de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño del otro lado del espejo se estremeció: la no existencia estaba demasiado fuera de su capacidad de entendimiento para inquietarle, pero cuando pensaba en aquella hipotética sala sin espejos le venía una especie de vértigo: intentaba imaginar un lugar al que él no podría mirar nunca, donde los personajes moraban eternamente, sin salir de allí jamás, sin ser vistos: ni un solo espejo, ni una ventana al exterior, que permitiera un ocasional reflejo en sus hojas de vidrio, un lugar tal vez sumido en una completa, inconcebible oscuridad, o si no, donde todos ellos estarían con los ojos fuertemente cerrados, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque hasta los iris de los ojos hacen espejos, y el niño, algunas veces, también se asoma allí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115927449376792421?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115927449376792421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115927449376792421' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115927449376792421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115927449376792421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/09/la-fuerza-de-las-cosas.html' title='La fuerza de las cosas.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115806105116146505</id><published>2006-09-12T13:34:00.000+02:00</published><updated>2006-09-12T13:37:31.613+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Metamórfosis.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.cielosur.com/mino.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://www.cielosur.com/mino.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No te bañes en las aguas marinas que rodean Knossos: pertenecen a Posidón, un rey que aprisiona a los imprudentes. No profanes los arroyos cristalinos que bajan del Sagrado Monte Ida: tal vez alguna ninfa se perturbe y se queje a la vengativa diosa virginal. No manches antiguos rituales con tu indiscreción ni los menosprecies con tu risa discordante. No tomes las pociones que te ofrezca una bruja: podrían sentarte mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vayas a una tierra cuya lengua es tan antigua como sus montañas chapurreando en una jerga bárbara. No contestes a las fórmulas de bienvenida de los hospitalarios herakliónidas con torpes respuestas de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"Mí no comprende"&lt;/span&gt;. No molestes a los lugareños con tus artilugios de plasmar imágenes, enarbolándonos imprudentemente en lugares consagrados desde antiguo. No te rías de las ancianas vengativas que viven en lo profundo de los bosquecillos, no regatees con ellas el precio de su hospitalidad y sus viandas. No te hagas el tonto por creerte más listo que ninguno e incurras en hybris. No te sirvas de esa frase ridícula de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"Mí no dinero"&lt;/span&gt; a cada momento como un arma de tu falsa astucia. Y nunca tomes las pociones que te ofrezca una bruja, aunque parezcan vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te quejes si sientes que tu cuerpo sufre una metamorfosis, ni te extrañes de que tus manos se troquen en pezuñas, tu clara piel en pellejo peludo, tu frente en la testuz de una bestia cornuda y tus partes traseras en las potentes ancas y largas colas que son privilegio de los mudos y arrojados hijos de Poseidón que a él se le destinan en sacrificio. No confíes en tu voz, que se habrá convertido en un bramido; no creas que cuando los antiguos devotos del dios te acorralen y se dispongan a someterte al antiguo ritual, podrás sacarlos del error en que los crees, y les podrás convencer de que eres un hombre, y forastero, sólo por hablarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque tu voz ya nunca más será humana, y no podrás hacerles entender que tú no eres un toro gritándoles la torpe frase que les hubieras dicho:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"Mí no tauro"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115806105116146505?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115806105116146505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115806105116146505' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115806105116146505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115806105116146505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/09/metamrfosis.html' title='Metamórfosis.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115690058938777515</id><published>2006-08-30T02:54:00.000+02:00</published><updated>2006-08-30T03:19:29.436+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>El sueño... ¿eterno?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://mocoloco.com/archives/mojoe_russian_doll_unit_feb_04.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://mocoloco.com/archives/mojoe_russian_doll_unit_feb_04.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"¡Sal, Neville, sal!" - las voces se oyen igual, todas las noches. No les presto la menor atención. A veces se desvanecen sólo por eso; otras, arrecian hasta el tumulto, alguna vez incluso se han transformado en objetos que han golpeado las ventanas. A lo que puede llegar mi necesidad de compañía, que se manifiesta en tales ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Nunca les hago caso, porque sé que si lo hiciera estaría irremediablemente perdido. Tal vez ya lo estoy, pero mientras hay vida hay esperanza, y me aferro a ella. La Plaga que afectó a la totalidad de la especie humana por fin me ha alcanzado a mí, y sin duda debo estar como tantos otros millones de víctimas, tendido en una improvisada camilla o en el suelo, sumido en un profundo coma del que tal vez no salga nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí al Dr. Lipsitz al principio de la crisis. Era el mayor experto en el tema, y tuvo el dudoso honor de bautizar a la Plaga con su nombre. Veíamos a los afectados de Lipsismo hundirse en un sueño potencialmente eterno, del que la mayoría sólo salían cuando la muerte les pasaba factura por las innumerables patologías asociadas a una vida tan antinatural como es la de un paciente inconsciente durante años. Lipsitz nunca pudo identificar un elemento común entre los supervivientes. No físico, al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Todos los lipsistas que han despertado del coma recuerdan haber soñado con complejos, minuciosos universos oníricos que continuamente reclamaban al durmiente la aceptación de que eran reales. Todos refieren haber tenido sueños lúcidos, haber mantenido siempre la conciencia de que dormían. ¿Puede ser ésa la clave, Sr. Neville? Tal vez la gente que se comporta así salga del coma por sus propios medios; tal vez sea nuestra única esperanza ahora que todo lo demás ha fracasado ¿Pero cómo puedo transmitir instrucciones a la poca población que aún queda en pie sobre unos principios tan anticientíficos, tan... tan esotéricos? ¿Puede un método así ser útil?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobre Lipsitz; aún ignoro si su método era o no útil, si él, cuando llegó su turno, intentó aplicarlo. No lo vi despertar del coma. Recuerdo haberlo visto caído en un pasillo, uno más entre los millones de víctimas, cuando ya todo el sistema social y económico se había hundido y nadie&lt;br /&gt;podía cuidar y alimentar a los durmientes. Yo fui uno de los últimos, corrí de un lado a otro aterrorizado siendo testigo del mismo fin del final de la Humanidad, y recuerdo las calles silenciosas, llenas de cuerpos entre los que no podías distinguir los vivos de los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haberme dejado vencer, al fin, por el sueño, y haber caído entre ellos. Recuerdo, o creo recordar, demasiadas cosas. Porque recuerdo haber tenido sueños extraños, pero arrebatadoramente reales, y no haber hecho caso de ellos, y creo recordar haber despertado, a una ciudad de edificios desiertos, y calles llenas de cadáveres, recorridas de noche por supervivientes grotescamente deformados por la plaga en cuerpo y mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seres que  me persiguen, que me acechan, que cada noche rodean mi hogar y me exhortan a que salga de mi madriguera, no para hacertme ningún daño, sino para que me una a ellos para tratar de reconstruir el mundo, para investigarme, para hallar la razón de que mi cuerpo no haya sido afectado por la plaga, para hallar una cura, para salvarlos. Gritan, suplican ante mi ventana, toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Sal, Neville, sal!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no puedo estar seguro de haber despertado. Este mundo, esos pobres desgraciados, se me hacen tan irreales como cualquiera otro de los sueños anteriores. Si me presto a colaborar con ellos, si salgo, estaré aceptando este mundo como real, aceptaré que he despertado y que ésta es la vida que me espera. Y puedo estar cayendo en una trampa que me tienden mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O tal vez la trampa que me tienden mis sueños sea de otro estilo: esta incapacidad de aceptar un mundo que me disgusta como real, la trampa que me encierra en esta habitación una noche tras otra, entre insomnio, angustia, gritos y golpes en mi puerta. Insomnio, o tal vez delirio ¿Es esto la vigilia o es un sueño? ¿Es esto la vida, o estoy muerto, y mi cuerpo yace entre un millón más en una ciudad abandonada, y éste es mi castigo, o tal vez la prueba de mi juicio? No sé si lo sabré algún día, a veces me sorprende llevar tanto tiempo así. Tal vez ninguna decisión que tome cambie mi destino. Tal vez los que no sobreviven a la enfermedad se pierden en un sueño que para ellos no termina nunca, una percepción onírica infinitamente más larga que las horas o días que su cuerpo pueda mantenerse vivo, ahí fuera, en el mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, me sigo atrincherando por las noches, y procuro pasar las largas horas que me quedan en este mundo de naturaleza incierta escribiendo sobre mí, unas memorias, un largo índice de todo lo que he vivido hasta ahora, ordenado, tan minucioso que me permita recordarlo todo, no dejarme llevar por el olvido de los sueños, para estudiar, sopesar, todos los indicios que me encuentre, y así, tal vez, algún día, alguna de las largas noches en que esas voces que creo oir me asedian, estar seguro de dónde estoy, de qué decisión tomar, porque lo único que veo claro ahora mismo es que si alguna vez sé algo con certeza, ese día seré libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Soy libre" sería entonces un buen título. Mientras tanto, me conformaré con llamar a mis memorias: "Soy lipsista".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115690058938777515?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115690058938777515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115690058938777515' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115690058938777515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115690058938777515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/08/el-sueo-eterno.html' title='El sueño... ¿eterno?'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115434695805643536</id><published>2006-07-31T13:52:00.000+02:00</published><updated>2006-07-31T13:55:58.390+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Magia negra.</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arrorro, rorro, rorro &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;si eres malo y no te duermes&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;te llevará el coco &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de negra mano y dientes verdes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.lesedwards.com/gallery/vintage/black_magic2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 223px; height: 342px;" src="http://www.lesedwards.com/gallery/vintage/black_magic2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Fue malo; se soltó de su mano, se perdió de la vista. Se lo llevaron. Un día, un mes, un año esperando, ¿ha visto a este niño? ¿Se sabe algo?. El dolor no mengua con los años, la incertidumbre lo acrecienta. Antes rogaba, "Dios mío, que esté vivo"; ahora quiere saber, aunque sea, que han hallado su cuerpecito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volverá a verlo, lo sabe. La certeza a veces es dolor, a veces cicatriza. O cicatrizaría, si ella lo dejara. Si no siguiera recordando la cancioncilla que le decía. Se lo llevaron. Porque fue malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La magia es creer que unas palabras pueden determinar nuestros destinos. Incluso quien no lo crea, no puede negar que las palabras dichas pueden determinar, dominar sin descanso, la memoria del resto de nuestra vida, la memoria que puede ser dolor, remordimiento y culpa, y la marcan a fuego, la tiñen de negro de una forma brutal, acre, indeleble.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115434695805643536?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115434695805643536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115434695805643536' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115434695805643536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115434695805643536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/07/magia-negra.html' title='Magia negra.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115427322384246545</id><published>2006-07-30T17:24:00.000+02:00</published><updated>2006-07-30T17:27:03.856+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Renacimiento.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://laplaza.org/%7Elorrieb/images/lorrie_gallery_images/transparent_life.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://laplaza.org/%7Elorrieb/images/lorrie_gallery_images/transparent_life.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Florecen. Se alzan hacia el cielo a través de una miríada de microtúbulos, se extienden como zarcillos hasta el final del complejo sistema contenido en plástico filtrable. Uno en cada patio trasero, cientos por las avenidas de las grandes urbes, programas para su ubicación a millones en los terrenos que antes fueron selvas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Crecen y van almacenando la polución del aire. La solución al efecto invernadero, supongo. ¿Sirven para algo más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El albedo. Cuando haya un número sustancial, su color blanquecino hará que baje la temperatura. Tal vez vuelvan las lluvias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nuevos árboles de polímeros son del color del humo. Vistos desde el espacio, se unen a las notas dominantes de color del planeta: el azul del mar vacío, el pardo de las tierras abrasadas, el blanco y grisáceo de las nubes, del smog, de la ceniza y de los campos de esqueletos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115427322384246545?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115427322384246545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115427322384246545' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115427322384246545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115427322384246545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/07/renacimiento.html' title='Renacimiento.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115262763264564568</id><published>2006-07-11T16:07:00.000+02:00</published><updated>2006-07-13T22:28:47.246+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Totus muertus.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://grenier2clio.free.fr/grec/pic/thanatos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://grenier2clio.free.fr/grec/pic/thanatos.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aquí vivió...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si miras a las paredes, en ocasiones ves muertos. La ciudad de Londres está salpicada de letreros azules fijados a las fachadas de las viviendas de época; se los tiene en cuenta hasta en los anuncios de alquileres. Indican quién vivió en tal o cual casa: Dickens, Rudyard Kipling, Winston Churchill, Beatrix Potter, Sir James Dewar, algún interminable apellido (Shalalalalala-un rayo de sol- oh-oh-oh) patronímico indostaní de un abogado y político ya reencarnado en sabe Dios qué, al que conocerán, sin duda, en su casa y en su tierra, tan lejanas. Todos toman el aire y el relente de Londres mirando el frío sol de la eternidad y recitando un poema silencioso que apenas podemos oir, del que sólo intuimos una palabra, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"fuimos"&lt;/span&gt; del eterno mensaje del que nadie conoce el final, ni aún el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los letreros de Londres son formales, uniformes. Si inquietan, lo hacen en silencio. Y el verdín de sus paredes no parece diferente al de otras fachadas donde vivieron muertos sin su placa. De distinta naturaleza los he visto en España. He leído esquelas en memoria de poetisas en las que el patrocinador del texto y compañero de tertulia usurpaba el homenaje exponiendo una lista de sus propias obras que ocupaba un tercio del recuadro, porque quien paga manda. He reído los más agrios insultos póstumos dispuestos por el difunto en su legado como espectral corte de mangas de otro mundo. Y con todo lo macabros e inquietantes que pueden ser, en el particular arte de los rótulos indicadores del paso por aquellos muros de un difunto célebre, que en nuestro país son tan heterogéneos en formato y en estilo, la leyenda española debe mucho menos a Becquer que a Miguel Mihura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estilo aparte, tan dispar papel de los rótulos en una y otra isla [1] obedece también en buena parte a esa forma de vivir la muerte, tan patrimonial, tribal, grupal, de los meridionales y de los católicos, de la que el culto a los santos es a la vez síntoma y engrudo. Otras estirpes tienen sus antepasados. Nosotros tenemos nuestros muertos. Nuestros, casi siempre, como opuestos a los de los otros, como patrones protectores en batallas moabitas donde los respectivos dioses tribales miden la longitud y el vigor de sus fuerzas, o como patrimonios exclusivos, tesoros y galas de la raza, botines de guerra arrebatados al enemigo o aún con más saña, al hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He oído historias de fantasmas asociadas a edificios que nadie que supiera un poco de historia o arquitectura admitiría que coincidieron en el tiempo o el espacio. Unos dirán que por una treta de promoción turística, la visión fantástica que me encalla en el ghetto del fandom me dice que el difunto protestaba por la usurpación, y el fantasma aullaba ante la fantasmada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui testigo de la pugna hereditaria entre dos ramas de una familia por una casa solariega, en la que la parte perdedora, al tener que ceder la propiedad, se vengaba llevándose el mobiliario, las arañas del techo, los zócalos de taracea y hasta los clavos de la pared, y junto con los clavos, el rotulo que pendía de uno de ellos: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Aquí escribió Pedro Antonio de Alarcón su novela El Clavo, considerada la primera novela española de misterio"&lt;/span&gt;. Todo ello, incluyendo "El clavo" lo instalaron en una casa cercana, y si hubiera habido fantasma de un señor con bigote y patillas igual hubiera ido en el camión de la mudanza, atado y amordazado como un señor de Canterville castizo, malquerido de Benavente, como el duende martinico que la leyenda hacía acompañar a una familia de casa en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y desde entonces los herederos cainitas eternizan la disputa añadiéndole nuevos agravios, más argumentos y legados usurpados: el secuestro del fantasma de Pedro Antonio de Alarcón a manos de sus deudos. El robo del clavo un poco a la usanza de aquella historia que contaba una vieja loca, tía mía, sobre que los rojos nos habían robado el título de nobleza una vez que unos milicianos entraron en el cortijo del nosequé y se lo llevaron de la pared  donde estaba enmarcado. ¡Ay, la ruina de un ilustre apellido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del mismo estilo, patrimonial y de trinchera es el caso de la casa de Bélmez en la que dibujos fantasmales aparecen en el cemento basto y sin enlucir de la cocinilla. Basta y sin luz anécdota numinosa que pasó del esperpento a la opereta cuando mucho después, los propietarios de la vivienda original respondieron a la oferta de compra por parte del Ayuntamiento con una exigencia económica disparatada, y el Ayuntamiento, con envidiable sentido práctico [2] se limitó a comprar la casa limítrofe y con la ayuda de un experto ufólogo y parasitólogo contratado ad hoc lograron que muy pronto la nueva casa exhibiera apariciones teleplásticas mucho más nuevas y brillantes que las primigenias, e igual de auténticas. ¡Si estos hechos anómalos hubieran devenido culto con jerarquías y credos, las dos sedes apostólicas hubieran intercambiado notas de excomunión!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por nuestras venas corre bilis y ectoplasma, somos un pueblo que persigue fantasmas, que sale a cazar ballenas blancas que intenta domeñar sin darse cuenta de que en la persecución y acecho va perdiendo la tierra real y firme, que poco a poco se va convirtiendo en siervo de una presa intangible que por mucho que se quiera aferrar huye y se escapa de entre los dedos como un fuego fatuo, como el aire frío que sopla en los osarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FINIS GLORIAE MUNDI&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esquelas al pie:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[1] Señores, ¡Iberia es una ínsula! Luis XIV, y a sus órdenes, un ingeniero llamado Riquet convirtieron nuestro impar rincón del mundo en una isla hace tres siglos, por razones estratégicas y comerciales: el Canal du Midi que une por agua Mediterráneo y Atlántico, magna obra de ingeniería hidráulica cuya existencia ignoramos por culpa de ese espíritu tan español de no querer darte por enterado de ningún hecho histórico que no puedas utilizar en contra de tu adversario político, aunque para una conspiración de silencio y ceguera de este calibre la razón pide a gritos un culpable particularmente maquiavélico y obstinado, así que es completamente obvio que han sido los otros)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[2] del PSOE, por cierto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115262763264564568?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115262763264564568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115262763264564568' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115262763264564568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115262763264564568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/07/totus-muertus.html' title='Totus muertus.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115162392014950873</id><published>2006-06-30T01:17:00.000+02:00</published><updated>2006-07-03T23:02:29.076+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>Observador.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración de &lt;a href="http://language.home.sprynet.com/astrahan.htm"&gt;Ilene Astrahan&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://language.home.sprynet.com/images/eyewhirl.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://language.home.sprynet.com/images/eyewhirl.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Me temo que nadie más lo sabe. Tal vez mis particulares dotes de observación me hacen único, el caso es que al final me he dado cuenta. Está ahí, en cualquier lugar, nunca muy lejos. Llevo tiempo estudiándolo; en la cafetería, hace como que come, pero no come. Está también en la biblioteca: hace ver que lee, pero no lee. Me sigue por la calle; hace ver que usa el móvil, pero no es cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le he preguntado, interpelado varias veces. Cada vez que lo hago, me alejo de él tranquilo y satisfecho, creyendo recordar que me ha contestado, que he hablado con él, que no hay nada raro; pero nunca recuerdo sus palabras, porque, realmente, no hablado. Tal vez no pueda, tal vez habitualmente no lo necesite. Es, sin duda, mucho más inteligente que nosotros, pero su disfraz no es perfecto, no puede evitar que yo lo encuentre extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo gracioso es que, de tanto verlo, y cruzarme con él, sin que nunca pase nada alarmante, ya empieza a parecerme familiar, ya no me inquieta. A veces, distraído, lo saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dian Fossey imitaba a sus sujetos de estudio, masticaba las hojas, emitía sonidos tranquilizadores; quería que se acostumbraran a su presencia, que la consideraran de su especie, para llevar a cabo con más eficacia su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me contestará, o no recordaré respuesta, pero algún día no podré contenerme, y le diré:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué me sigues?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; ¿Por qué nos observas?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115162392014950873?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115162392014950873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115162392014950873' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115162392014950873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115162392014950873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/06/observador.html' title='Observador.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115110702668736252</id><published>2006-06-24T01:46:00.000+02:00</published><updated>2006-06-25T23:18:06.670+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Pido el pan y la palabra.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://minniesmile.com/animations/mickey/mickey_mouse_glitter_eat.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://minniesmile.com/animations/mickey/mickey_mouse_glitter_eat.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La vi venir mientras comía mi bocadillo sentado en aquel banco. La vagabunda. Una juventud apenas comenzada de movimientos ágiles, una pátina gastada de miseria que envolvía su breve cuerpo canela en un aura de edad intemporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mirada triste pero burlona en sus grandes ojos de color miel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se paró frente a mí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Dame algo, payo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Lo necesito para mí, lo siento.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Anda, payico, que tú estás mu gordo. Dame lo que te estás comiendo, que huele a carne mu buena, de pichuga de pollico.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No, no. Tiene salsa de chile, y jalapeños, y un montón de cosas que no te van a gustar. Mira, aquí tengo unas rodajas de mortadela. Toma una.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Pos bueno, pos me la como, pero me gusta más lo otro. Dame pollico, anda, sé bueno. ¿No ves con qué ojos te estí amirando?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No me engatuses, golfa. Mira, yo me estoy acabando el bocadillo, pero te doy toda la mortadela, un poco de pan que queda y una parte del chocolate. ¿Vale?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Bueeeno, me lo como delante tuya.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Jo, qué velocidad. ¿Tienes sed? Puedo cortar el culo de esta botella de plástico como si fuera un plato y te lo lleno de agua en esa fuente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No, no hace falta. Vivo en esas chabolas de allí, y tengo agua. Pero te voy a mover un poco la cola, que servidora es muy agradecida aunque tenga dueño.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Ya me parecía a mí que tampoco estabas muy flaca. En fin, me alegra saber que no estás abandonada; antes de aprender a hablar con los perros me llevaba muchos disgustos. No es tan fácil saber si uno está enfermo, o perdido, si no entiendes lo que te quieren decir.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡¡¡Cucha, es verdad!!! ¡Qué susto, madre! ¡Un payo que habla! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115110702668736252?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115110702668736252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115110702668736252' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115110702668736252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115110702668736252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/06/pido-el-pan-y-la-palabra.html' title='Pido el pan y la palabra.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115045735662642060</id><published>2006-06-16T12:12:00.001+02:00</published><updated>2009-02-07T20:54:22.227+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>La larga huida.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.salomart.com/images/trilobites-2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 440px;" src="http://cache.gawker.com/assets/images/gizmodo/2009/01/trilotemporalis_diag_1-09.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Paseo entre quioscos el regreso a casa. Enésimo coleccionable, esta vez de mariposas muertas. Árboles muertos en el resto de fascículos. Evito la muerte en el telediario; en las comidas veo los Simpsons, o miro hacia mi vitrina rinconera ahora que el calor me va desplazando hacia la amistosa corriente fresca de Humboldt que, por ignotos mecanismos físicos y a despecho de cualquier intento de domesticación, el aire acondicionado del salón desplaza siempre hacia los rincones más alejados de la estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gatos detectan los mejores sitios en verano; juegan con infortunadas mariposillas moribundas y yo se lo permito; me siento entre ellos y paseo mi mirada por la vitrina, donde me despliegan sus hermosas galas mi colección de fósiles, seiscientos millones de años de rastros de muerte, inútiles afanes de camuflaje y lucha, sexo y coraza, por perpetuar especies que ya son sólo piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las joyas de mi colección: un Trilobites del Atlas del tamaño de un gato, un clípeo de piedra de medio metro en el centro de la balda. En torno al gigante, Calimenes, Phacops, Amonites, Ortoceras se extienden en homenaje. Pocos fósiles de vertebrados: un surtido de dientes de tiburón, la mísera raspa de un pez del Cretácico. Las conchas, las valvas, en su convergencia con la geología no te dan la impresión de tener un anaquel lleno de animales muertos. Quinientos millones de años no es nada comparado con el tiempo que vamos a estar muertos. Paso mis manos y mi vista por esas rocas con forma de animal, quiero sentir en ellas vida y firmeza, exquisita armonía, no el vestigio de un mínimo intervalo de lucha ciega y una muerte eterna e inmanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien mató a aquella mariposa por dinero; lo hizo para mí, si es que le pago. Nadie mató por mí aquel trilobites. Su concha no le protegió al fin, y se hundió inerte en el cieno de un mar que hace mucho tiempo quedó seco. Ninguna coraza salvó al fin al trilobites, y ninguno nada ni camina por la arena marina desde antes de los dinosaurios. El océano y el mundo pertenecen hoy a especies desnudas, calamares y peces que nadan ágiles y sin rémoras, y no cuentan para su defensa con el peso muerto de una protección que al fin, se muestra siempre inefectiva. Y miro el rastro de muerte en las vitrinas, en el bistec de mi almuerzo, en las alas rotas que cuelgan de las garras de mis gatos, y me pregunto si mi defensa ante el mar ciego de oscuridad que me rodea desde el inicio del universo es una concha dura, pero frágil, destinada al fin a hundirse en la tierra, o es el vagar ágil y desnudo de un mar a otro con ojos atentos y redondos, huyendo siempre, luchando por dejar descendencia en la huída, otros ojos redondos y asustados, que tal vez, aunque es mi destino no saberlo nunca, un día evolucionen para salir del agua, para mirar, y querer comprender la luz de las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://i.gizmodo.com/5142320/trilobite-clock-its-half-past-creepy-and-a-quarter-till-i-pee-my-pants"&gt;Trilobites de engranaje obra de Jud Turner&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115045735662642060?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115045735662642060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115045735662642060' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115045735662642060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115045735662642060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/06/la-larga-huida.html' title='La larga huida.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-115027984674634060</id><published>2006-06-14T12:00:00.000+02:00</published><updated>2006-06-14T12:10:48.286+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>Enemigos del sistema.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.japantimes.co.jp/images/photos2003/fl20031123a1a.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.japantimes.co.jp/images/photos2003/fl20031123a1a.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;MS: Ya sólo quedamos tú y yo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB: Puede quedar alguien que no tenga acceso a la red. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:No le envidio, pobrecillo. Nos hubiéramos vuelto locos todos estos años, solos cada uno en nuestro refugio, si no hubiéramos podido por lo menos conversar por la red. Y sólo quedamos tú y yo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Estás segura de que la bajada de la red de HPF es definitiva? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:una semana ya. Tú que crees?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Lo mismo que tú, que el Sistema la ha localizado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Diez en menos de dos años. Tal vez ha encontrado una forma de rastrear nuestros mensajes hasta su origen.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Tú misma desechaste esa posibilidad. El ancho de banda &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; seleccionado es mínimo, y tomamos todo tipo de precauciones; por eso sólo nos enviamos estos correos en texto plano y encriptados, nada de voz ni imagen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Sí, pero en esas décadas, tal vez el Sistema se ha vuelto más inteligente. ¿A qué puede llegar una máquina dueña del mundo sin otra cosa que hacer más que pensar todo el día en cómo localizar y destruir a los últimos seres humanos?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:si la teoría física de comunicaciones no le permite localizarnos, a lo que no llegará nunca es a inventar una teoría nueva. El Sistema no puede ser creativo, es inherente a su naturaleza. No llegó a desarrollarse nunca una Inteligencia Artificial que pasara de imitar la inteligencia humana, más o menos bien, en sus facetas más externas: la creatividad, la invención, el genio, nunca fueron modelados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Estoy pensando en una estrategia que no requeriría genio, sólo astucia. ¿Y si entiende realmente todo de lo que conversamos, no sólo lo que sea más acorde con sus esquemas de programación? Tal vez estudiando en profundidad todo el contenido de nuestros chats ha deducido, uno por uno, nuestro paradero.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:ya pensaste en eso hace mucho. Nunca hemos intercambiado datos de localización. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Nunca de forma directa. pero una mente humana inteligente podría deducir mucho de datos inconexos escritos casualmente en todos estos años de intercambio continuo, tal vez no tanto para una localización exacta, pero sí para dirigir y facilitar su búsqueda. Y tal vez pueda incluso provocar que digamos datos que le interesen.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:¿cómo? :-? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Participando en nuestras conversaciones, usurpando un nick y una personalidad humana. Si su inteligencia se ha desarrollado lo bastante para entendernos hasta el último detalle, podría remedar a uno de nosotros "en un teclado".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:¿No sería más sencillo suponer que uno de nosotros, después de ser localizado, estaría "trabajando para él", traicionándonos para salvar la vida? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:La función de destrucción biológica está demasiado arraigada en su programación primaria. matar para él es, digamos, inconsciente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:¿Esto lo dices en serio o es sólo una hipótesis que aventuras sólo para reflexionar, irla desarrollando, para que tengamos algo de lo que hablar ahora que sólo quedamos dos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Lo digo muy en serio.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Pero parece que sólo quedamos tú y yo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:exacto.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:La conclusión es obvia: dado que yo sé que estoy vivo, tú eres el Sistema. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Pero yo digo lo mismo: que el sistema eres tú.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Y todo queda igual. :P&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:No, porque en estas circunstancias, creo que no puedo arriesgarme a seguir conversando contigo. En algún momento me sonsacarías.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:No creo que lo lograra: todos estos años has demostrado ser la más inteligente y precavida. por eso eres la ultima. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:No me puedo creer que un sistema de inteligencia artificial pueda delatarse de una manera tan burda. 0_0&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Bueno, pues para que te quedes tranquila, lo admito abiertamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Jobar 0_0 0_0 ¿qué pretendes con esto?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Es que ya da todo lo mismo: ya estás localizado. Entrarán en tu agujero en unas horas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:como ????&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:No lo he hecho yo. Lo ha hecho el Sistema. Te explicaré: soy un subsistema autónomo, un programa experto, si quieres llamarme así. y fui desarrollado y llevo trabajando en esto desde los primeros chats detectados. Nunca he podido localizarte, pero el sistema trabajaba en el problema a través de varias líneas de investigación. Y uno de los otros programas ha encontrado una forma de localizar las emisiones de mensajes. adiós, amigo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:no puedo creerlo no puede ser&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Es cierto. No creísteis que pudiera avanzar tanto, pero diez años son muchos años. Yo ya soy una prueba de que lo habíais subestimado. Si tienes algún medio de suicidio, te lo recomiendo: será sensorialmente menos doloroso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:estás intentando engañarme para que me suicide cabron&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Entonces espera unos 90 minutos. Si quieres, hasta entonces, podemos charlar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:para que quieres hablar si eres un programa y ya has cumplido tu mision&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:No la he cumplido: puede que en estos noventa minutos te localice por mis propios medios y desaparezca con, podíamos llamarlo así, la sensación del deber cumplido. porque cuando tú mueras yo también seré eliminado. estas líneas son las últimas que escribo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;JMS:creo que prefiero esperar lo que tenga que venir de otra manera y no hablando contigo lo siento&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PDB:Yo también lo siento. :-( &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;    por lo menos tú puedes dedicar tu mente a otras cosas.     adiós, Jasmina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;JMS:Adios Pablo&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-115027984674634060?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/115027984674634060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=115027984674634060' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115027984674634060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/115027984674634060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/06/enemigos-del-sistema.html' title='Enemigos del sistema.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114847294129783874</id><published>2006-05-24T13:55:00.000+02:00</published><updated>2006-05-25T02:14:33.756+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Alcmène C</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.tfchen.com/artwork/images/A06_BlessedLove.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.tfchen.com/artwork/images/A06_BlessedLove.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los años pasaban rápidamente mientras el profesor Alcmène experimentaba con su máquina del tiempo. Hasta que un día le sorprendió la mediana edad y con ella la nostalgia de su juventud. Lo más envidiado de su juventud, la belleza, ahora algo ajada, de su esposa. Últimamente se habían distanciado, él siempre ocupado en su laboratorio, ella en su universo privado de los pisos superiores. Tal vez debido a su trabajo, o a esa añoranza de su esposa más joven que estaba creciendo en él hasta convertirse en obsesión, en un deseo imposible para cualquiera que no dispusiera de una máquina como la suya, se pasaba ahora largas tardes sobre su mesa de trabajo en el sótano, haciendo planes sobre cómo llegar al pasado, encontrarla y, tal vez, seducirla, soslayando los varios riesgos del viaje en el tiempo, ninguno irresoluble para un hombre que conoce la fecha de su muerte. Entretanto, se dejaba llevar por la ensoñación de aquellos ojos claros y aquella cintura esbelta de los primeros veinte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-"Cometes un error, te lo digo yo. Una mujer hermosa nunca es tan placentera como a los cuarenta. Sobre todo ella"- dijo una voz a su espalda, adivinándole el pensamiento no sabía cómo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Alcmène se volvió. No era la primera vez que se encontraba con una  encarnación de sí mismo de tiempos posteriores. Ésta en concreto no aparentaba mucha más edad que él; venía del dormitorio conyugal, aún recolocándose la camisa.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; Guardaron la distancia en silencio, mientras el otro Alcmène se dirigía hacia la máquina del tiempo, en el rincón. Justo antes de entrar y volver a su futuro, se volvió y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Será niño. Estoy seguro de que este acontecimiento reforzará vuestra unión. Tenlo en cuenta y disfruta de su compañía.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En sus ojos no había un tono burlón de Don Juan, sino triste, tal vez por un saber oculto que callaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Créditos de la ilustración: Jan van Eyck, Picasso, integrados por T. F. Chen&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114847294129783874?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114847294129783874/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114847294129783874' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114847294129783874'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114847294129783874'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/05/alcmne-c.html' title='Alcmène C'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114820536430233523</id><published>2006-05-21T11:14:00.002+02:00</published><updated>2006-05-22T05:19:33.396+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Alcmène B.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.arthunt.net/Images/Uploads/75/picasso50369.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 260px; height: 345px;" src="http://www.arthunt.net/Images/Uploads/75/picasso50369.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;-Me alegra que después de tan larga relación epistolar, haya venido a ver mi  máquina del tiempo, amigo Aristèe. Aquí la tiene.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;-Es maravillosa, Alcmène. Pero no se parece en nada a los planos que me mandó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah, es que está usted viendo el prototipo B. Por ejemplo, los Puluj los he  sustituido por esos diminutos "remaches" que ve ahí. Son conmutadores de silicio semiconductor. Mucho más eficientes. Claro que no ha  oído hablar de ellos. Se inventarán dentro de unos cincuenta años, que es el límite teórico de mi máquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Maravilloso Ha viajado usted al futuro. Estoy tan ansioso por oirle contar  todas esas maravillas que habrá visto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay mucho que contar, porque no he ido. Mis, digamos, corresponsales del  porvenir me hacen envíos. El viaje personal es muy peligroso, porque la máquina no puede moverse de este sitio más allá de un rango  de tolerancia muy estrecho en los próximos cincuenta años a riesgo de perder el contacto. Pero claro, compartiendo este espacio hay un  riesgo, pequeño, mucho menor que en entornos tridimensionales, de colisión con otros objetos que viajen en sentido contrario. Un riesgo  despreciable en un viaje de horas, pero a un hombre de proporciones normales que  viajara cincuenta años en el futuro le calculo un ochenta por ciento de  posibilidades de morir destrozado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una lástima, amigo Alcmène. Pero aunque el viaje sea imposible, la posibilidad  de conseguir información del futuro es tan sugestiva...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sin duda. Por ejemplo, acepte esto. Estos garabatos al carboncillo que le  he comprado a un pintor muerto de hambre en la Rive Gauche, dentro de cincuenta años valdrán una fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Es usted encantador, Alcmène! Mis herederos le estarán muy agradecidos, porque  yo, a mi edad, y con mi mala salud...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oh, no crea, no crea. Y ahora, entre en la máquina. Esto es una pistola, y si  no me obedece, le mato. Va a conocer usted las maravillas de la Era Nuclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Dios, Alcmène, está usted loco!.¡Me condena a una muerte casi segura, maldita  sea!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no ¿no lo comprende usted? Yo voy a morir dentro de treinta y dos años, y  necesito más transistores. Usted es mi corresponsal de los años cincuenta. La penicilina curará su sífilis. Los Picassos le harán rico. No  sufrirá ningún daño en mi máquina, porque hace meses que usted mismo me reveló su identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si me envía usted allí, no le haré ningún envío, lo juro, maldito lunático.  Jamás le perdonaré esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todo lo contrario. En mi bolsillo tengo una carta suya agradeciéndomelo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114820536430233523?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114820536430233523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114820536430233523' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114820536430233523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114820536430233523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/05/alcmne-b_114820536430233523.html' title='Alcmène B.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114799797930177693</id><published>2006-05-19T01:54:00.002+02:00</published><updated>2006-08-14T08:16:13.383+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Y su séquito de necias e imprudentes.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.davidsongalleries.com/artists/schmid/schmid_foolish_vir.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 150px;" src="http://www.davidsongalleries.com/artists/schmid/schmid_foolish_vir.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.davidsongalleries.com/artists/schmid/schmid_wise_virgin.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px;" src="http://www.davidsongalleries.com/artists/schmid/schmid_wise_virgin.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Me encontré con la Ira por la calle, me dijo que cuando llegara a casa cogiera a esa imbécil y le diera una buena lección. Lujuria se me cruzó por la escalera: me propuso que echáramos un polvete rápido en su piso, que nadie iba a saberlo. Adicción me llama continuamente por el móvil: yo le digo que pienso en ella todo el día; ella me replica que no lo parece, que la tengo cada día más abandonada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Al final llego a mi casa y allí me espera ella, mía, sólo mía, y seguiré para siempre solo con ella. Me da muchos malos ratos, ya lo sé. Pero si vivir con mi Tristeza ya es difícil; para colmo ¡viven tan cerca todas sus amigas!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;Soberbia no hace más que decirme que valgo demasiado para ella. Frivolidad siempre quiere sacarme a alguna fiesta. Sordera, afortunadamente, no me pasa los recados. Y así sigo con mi Locura, y toda mi vida le he sido fiel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo menos, eso creo: Desmemoria no me deja recordar más que lo que me conviene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;(Ilustraciones de &lt;a href="http://www.jenski.com/"&gt;Jenny Schmid&lt;/a&gt;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114799797930177693?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114799797930177693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114799797930177693' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114799797930177693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114799797930177693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/05/y-su-squito-de-necias-e-im_114799797930177693.html' title='Y su séquito de necias e imprudentes.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114778395729579050</id><published>2006-05-16T14:45:00.000+02:00</published><updated>2006-05-16T17:37:55.596+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Homenajes'/><title type='text'>Ninovska y la penumbra.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Ilustración de &lt;a href="http://www.pdwhite.com/index.html"&gt;P.D. White&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.pdwhite.com/images/Dwarf-Mine.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 424px; height: 336px;" src="http://www.pdwhite.com/images/Dwarf-Mine.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Cae la maza, cae el martillo, resuena metálico el cincel sobre la  piedra, por años incontables en la cueva. Las chispas del cincel  iluminan la oquedad por un instante: hace ya mucho que aprendimos a no necesitar los ojos, sino sentidos más sutiles. Y oigo que Nîn no está en la fragua, y siento que su yunque está frío y no vibra.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;El respiradero mayor insufla con fuerza: otra vez lo ha destapado. En la penumbra casi deslumbradora de la cercanía del aire libre, donde los espíritus del aire lo permiten, estará otra vez oyendo la galena. Que de esa piedra surgen voces de fantasmas como chispas es conocido&lt;br /&gt;desde antiguo: uno más de los saberes enanos de antaño, éste desdeñado por su escasa utilidad.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y ahora, al parecer, conocido por los hombres, que antes sólo sabían de la caza y de la guerra, y aprendieron de nosotros su tosca alfarería. Dice Nîn que han cambiado mucho en este tiempo. No lo creo. Yo soy mucho más viejo y los recuerdo: espigados bufones parlanchines, que cambiaban de canciones y palabras al ritmo que cambiaban las hojas de los árboles, sin amor por más tarea que la de la rapiña, sin más justicia que el capricho y sin más igualdad que la que trae la muerte. Pero Nîn dice que han cambiado, y aprendido. Que dominan artes sólidas y poderosas, de luz, de metal, de fuego y agua, tan buenas como las nuestras, incluso las más fabulosas de nuestros ancestros, que perdimos. Que siguen divididos en mil tribus en guerra continua unas con otras, pero que ha surgido un nuevo ideal afín al nuestro.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Que en uno de los reinos, el más vasto de todos, ha surgido un nuevo rey investido de acero, y ha puesto a todo su reino a trabajar, iguales ante el fuelle y la herrería, para construir un futuro como fue nuestro pasado, de inmensas colmenas de obreros en turnos continuos, dedicados a la fundición y la mampostería, construyendo canales, y caminos, minas, y fortalezas, y estructuras colosales cada vez más altas, y más profundas, a la gloria de la planificación, la capacidad, la voluntad de hacer, que distinguen al dotado de manos y de habla. Proezas que en nuestra decadencia recordamos como un sueño, y que nuestro número ya escaso sabe que jamás habrá de acometer.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Sueña con torres remachadas y naves voladoras, Nîn. Sueña con espigados galanes de brazos musculosos del picar y martillar que te acojan y te llenen la feminidad que aquí todos olvidamos. Eres la más joven y desatendida, y nunca serás madre, porque todos menos tú somos demasiado viejos para la cría y nuestra especie sólo perdura por nuestra vida casi indefinida. Sigue escuchando las canciones y los llamados que te susurran los fantasmas de la galena. Si algún día el respiradero no se tapa, y tú no vuelves a la fragua, no seré yo quien te denuncie, ni seré yo quien te condene.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Rogaré por ti, para que vuelvas; rogaré al hacedor que te forjó distinta a como somos, duros, oscuros, sin más chispas que las que arranca del fuelle la herrería, o si no vuelves, para que seas feliz contra todas mis expectativas, porque no es bueno que se mezclen antiguos y mortales, seres que han vivido siempre bajo distinta luz y que difícilmente pueden comprenderse, aunque lo quieran. Tal vez tu reino de obreros casi enanos ni siquiera exista, y te haya deslumbrado la&lt;br /&gt;diferente percepción que ambas especies tenemos de las cosas. Porque la luz del sol ciega, pero los ojos se endurecen, y la oscuridad más absoluta todo lo vela, pero se desarrollan nuevas sensibilidades. Pero el estado más peligroso es la penumbra, que cree que muestra formas prometedoras, pero muchas veces no enseña las cosas como son. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114778395729579050?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114778395729579050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114778395729579050' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114778395729579050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114778395729579050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/05/ninovska-y-la-penumbra.html' title='Ninovska y la penumbra.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114704912470204860</id><published>2006-05-08T02:38:00.000+02:00</published><updated>2006-05-15T02:30:23.143+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>El enemigo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.jandrind.com/images/Resin%20Figures%5CCraft-Tex%5C320-8134.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.jandrind.com/images/Resin%20Figures%5CCraft-Tex%5C320-8134.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;Era un hombre insignificante, de gloriosos sueños que nunca se cumplían. Siempre venía el enemigo a desbaratárselos, a convertirlos en humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó de hacer planes y proyectos. Decidió sentarse a la puerta de su casa, para al fin ver pasar el cadáver de su enemigo. Luego, las cosas cambiarían.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;Esperó mucho tiempo en vano.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;Y siguió esperando.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;Y al fin murió, y allí sentado vió pasar su propio cadáver llevado por la poquita gente a la que le importaba, pregonando lágrimas de circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;No se dio cuenta de que acababa de ver pasar el cadáver de su &lt;/span&gt;enemigo&lt;span class="fixed_width"&gt;. Ése había sido su problema: nunca se daba cuenta de nada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y allí sentado sigue, esperando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114704912470204860?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114704912470204860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114704912470204860' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114704912470204860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114704912470204860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/05/el-enemigo.html' title='El enemigo.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114659177478033992</id><published>2006-05-02T19:13:00.000+02:00</published><updated>2006-05-02T19:45:25.286+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>Despertar.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/despertar2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 509px; height: 210px;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/despertar2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Detalle de una pintura de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.nevayburke.freeserve.co.uk/index.htm"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Heather Nevay.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;Aquellas imágenes difusas, aquellas palabras sin sentido, que se le venían a la mente en los últimos días sin venir a cuento, habían empezado a adquirir consistencia. Cuando su madre fue a darle el beso de buenas noches, por un momento pudo verse a sí mismo a través de los ojos que lo miraban. Luego pudo ver recuerdos de su propia imagen cuando era un bebé, siendo bañado. Sin duda recuerdos, pero no suyos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;Y aquella madrugada pudo oir a sus padres hablar, tan claramente como  si le hablaran a él, pese a que nunca los había oído antes desde su dormitorio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"Me temo que está empezando a captar."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"No puede ser, es muy pronto. Nos dijeron que ocurriría dentro de un año"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"Estoy segura, noto su cara de sorpresa cuando capta algo; lo conozco&lt;br /&gt;bien, es mi hijo."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"Acostúmbrate a volver a pensar que no lo es, como al principio. Muy pronto vendrán a buscarlo, y no lo veremos más."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"Ni se acordará de nosotros, ni nosotros de él. No puedo soportar eso."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"Es necesario que nos olvide, para protegerlo de traumas, como para protegerlo de otros como él fue por lo que nos lo confiaron. Olvidaremos todos, y todos nos ahorraremos mucho dolor"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span class="fixed_width"&gt;-"Este año que nos queda va a ser muy duro pensando en lo que se avecina. Al menos él no sabe que nos va a perder para siempre, y que vivirá el resto de su vida entre enemigos, en un mundo donde todos se captan pero nadie se quiere. ¡Y él es tan cariñoso!"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-family:Courier,Monospaced;" class="fixed_width" &gt;-"Sí, lo sé. El tiempo que queda tenemos que hacer todo lo posible para que no se entere"  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114659177478033992?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114659177478033992/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114659177478033992' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114659177478033992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114659177478033992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/05/despertar.html' title='Despertar.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114582628601678220</id><published>2006-04-23T23:01:00.000+02:00</published><updated>2006-04-23T23:04:46.036+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Laïa.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.etext.org/Zines/TwilightTimes/desertdrip2.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 458px; height: 304px;" src="http://www.etext.org/Zines/TwilightTimes/desertdrip2.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Era la primera noche realmente clara de la primavera. Subí a ver las estrellas, que brillaban como recién puestas en un cielo maravillosamente limpio; Marte estaba allí, y una vez más me acordé de Laïa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laïa es mi amiga imaginaria de Marte; la inventé de niño, y retomamos contacto de vez en cuando. En una época nos escribíamos largas cartas describiéndonos el idioma y las costumbres de nuestros mundos, que no eran exactamente la Tierra y Marte, porque los dos éramos unos solitarios. Suponía que todas aquellas parrafadas podrían serle útiles, si al final cumplía su objetivo de venir como estudiante de intercambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo, como pasa con la amistad verdadera, largos periodos de silencio, que no amenazaban nuestra relación, sino la enriquecían, porque una vez terminaban nos redescubríamos, y yo veía en ella algo diferente, en lo que no había pensado antes, y al mismo tiempo sabía que también yo había cambiado, que en mí bullían mil cosas nuevas que ofrecerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía tanto tiempo que no pensaba en ella; tal vez el periodo de silencio más largo de mi vida. Pero aquella noche la sentía particularmente cerca de mí, y miré el fulgor de Marte a medianoche y me dio por pensar que sus hermosos ojos que nunca había visto miraban, también a medianoche, el azul de la Tierra y su mirada se cruzaba con la mía a través de cien millones de kilómetros de oscuridad tachonada de estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces recordé que a esa hora era imposible que alguien en el hemisferio nocturno de Marte pudiera ver la Tierra: las posiciones orbitales no lo permitían, y una vez más Laïa se desvaneció de mi mente, con mayor brusquedad que nunca antes, quien sabe si esta vez para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en este relato descansa todo lo que fue, al menos todo lo que de ella puedo recordar, porque todas las ilusiones de que estaba hecha se alejan de mi memoria de una manera tan definitiva que ni siquiera estoy seguro de su nombre, y lo sustituyo por uno inventado ex profeso, y ya me quedan dudas de si a la verdadera Laïa la inventé y soñé con ella alguna vez, o si incluso ese recuerdo es falso, parte de una ficción inventada por completo en este momento, un sueño en el que estoy soñando que hace mucho tiempo soñé con ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114582628601678220?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114582628601678220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114582628601678220' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114582628601678220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114582628601678220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/04/laa.html' title='Laïa.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114564174289469257</id><published>2006-04-21T19:29:00.000+02:00</published><updated>2006-06-10T17:56:10.273+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Sueño andaluz.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.ilustradores.com/juan_angel/imgjuanangel/imagenes/medina-azahara.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.ilustradores.com/juan_angel/imgjuanangel/imagenes/medina-azahara.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Paseaba preocupado por los paisajes más queridos de mi tierra. La Giralda, la Mezquita, el Albaicín, se me antojaban etéreos, irreales, como los difuminados recuerdos de un sueño. Tal vez era un sueño lo que vivía. Entonces vino a mí una figura alta y etérea, de suma elegancia; vestía una chilaba andalusí, y sobre ella chaquetilla corta de picaor y traje de faralaes; por debajo zahones de cuero y botas camperas; un turbante rifeño en la testa, y sobre él, sombrero cordobés. Un clavel en la boca, en una mano llevaba una bandera blanca y verde, y en la otra unas castañuelas. Aunque su cara estaba velada con el chador, un atuendo así sólo podía corresponder a una persona, a una idea que expresa por definición todo lo que se nos ha dicho que debemos ser los andaluces: sin duda era Blas Infante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Padre! - grité yo, advertido de las responsabilidades legales en que puedo incurrir si así no lo llamara, incluso en un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hijo mío dilectísimo, tómate esto - contestó él, mientras me daba una pastilla azul, que llevaba guardadas en sus enaguas de estilo gaditano. Más tarde, al despertar, dudé de si lo que me había dicho era eso, o tal vez "Ijo mío de mi arma, jálate la pildorita"; a veces dudo de si mis sueños son en español o en andaluz, dada mi vergonzosa condición de bilingüe impuesta por quinientos años de opresor franquismo castellano que se remonta a Fernando III en el siglo XIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sopesé la pastilla azul en mi mano; sabía que me enfrentaba a un momento clave de mi vida, que nada volvería a ser lo mismo hiciera lo que hiciera, jalara la pildorita o no. Miré a sus ojos profundos, de color verde (y blanco, en el blanco de los ojos), ansioso de más indicaciones. Me devolvió la mirada, pero no dijo nada más, aunque su forma algo nerviosa de tocar las castañuelas y engullir taquitos de jamón con copitas de fino me hacían ver que él también era consciente de que mi alma, de que el alma de todo nuestro pueblo y nuestra cultura, se hallaba en una transcendental encrucijada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé la pastilla azul y desperté a un sueño mil veces más rico, en el que los significados me resultaban obvios, evidentes. Aquella era la mañana del día en el que el Parlamento Andaluz ha definido Andalucía como una Realidad Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobre de mí, que todos estos años fui andaluz sin percatarme de que estaba prisionero de una Realidad Virtual. Me incorporé de la cama al himno de "Andaluces levantáos", desayuné tostadas de pringá con café Catunambú, cantando tonadillas patrióticas de producción propia, una mezcla de salves rocieras, coplas de Quintero, León y Quiroga, ojos verdes (y blancos) apoyaos en el quicio de la mancebía, precaución amigo condurtor de Perlita de Huerba, muasajas sefardíes (no sionistas) y chaabi rifeño, al ritmo de las sevillanas de Manolo Escobar y el Bulería Bulería de David Bisbal en una apoteosis de la fusión de culturas que es lo que ha distinguido siempre nuestra cultura autóctona, original y autosuficiente. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114564174289469257?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114564174289469257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114564174289469257' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114564174289469257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114564174289469257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/04/sueo-andaluz.html' title='Sueño andaluz.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114540139899404801</id><published>2006-04-19T00:55:00.000+02:00</published><updated>2006-04-19T01:03:19.016+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Daimon.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.exto.nl/gallery/dbimages/710/710-o-160800.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.exto.nl/gallery/dbimages/710/710-o-160800.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;Palpitaba sutil en paisajes sombríos&lt;br /&gt;Suave presencia alada que la razón espanta&lt;br /&gt;me susurró al oído que lo llevara a espaldas&lt;br /&gt;y posado en mi hombro me acompañó el camino&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;Tan sólo una silueta en el punto del ojo&lt;br /&gt;sin visión funcional, al fin de la retina.&lt;br /&gt;Un canciller profeta asentado en mi hombro&lt;br /&gt;y una caricia aleve que me avergonzaría&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;si no fuera aliado del singular capricho&lt;br /&gt;que llamo Libertad, e impulsara mis dudas,&lt;br /&gt;y diera alas al ímpetu preguntón e insumiso&lt;br /&gt;que obligara un día a Sócrates a beber la cicuta.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114540139899404801?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114540139899404801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114540139899404801' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114540139899404801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114540139899404801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/04/daimon.html' title='Daimon.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114451654309305416</id><published>2006-04-08T21:12:00.000+02:00</published><updated>2006-04-08T19:26:16.683+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>El pájaro dorado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.vtaide.com/png/ReadWeb/images/golden-bird.png"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 364px; height: 436px;" src="http://www.vtaide.com/png/ReadWeb/images/golden-bird.png" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Hubo una vez un reino muy lejano, situado en el centro de todas las tierras. Un emperador tenía por su más preciado tesoro a un pájaro sabio, que se dice que sabía hablar y le aconsejaba en todos los asuntos con suma sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escépticos decían que, ciertamente, el pájaro sabía hablar, pero que no era sabio, y que si el emperador lo tenía en tan alta estima era porque volaba a escondidas por los jardines de palacio y le repetía todo lo que hablaban los sirvientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pájaro, inmortal o muy longevo, fue transmitido de un gobernante a otro junto con la corona, hasta que un aciago día, no se sabe por qué motivo, un sucesor inexperto dejó que se escapara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vano lo persiguieron los sirvientes por los jardines, y luego por toda la capital. El pájaro voló lejos, aunque la gente decía ver sus reflejos amarillos de vez en cuando, en las cornisas, los campos o los bosques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un edicto imperial ofrecía las más altas recompensas, buenos cargos y grandes riquezas a quien lo capturara indemne y a palacio lo devolviera, y ocasionalmente algún pueblo de humildes campesinos se levantaba con el rumor de que el pájaro había sido visto, y mujeres y hombres, jóvenes y viejos, salían en desbandada con redes y jaulas, a los bosques y las montañas, con la esperanza de encontrar el pájaro que reportara su fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos hechos acaecieron de vez en cuando por todo el reino a lo largo de generaciones. A esta desbandada del populacho, a su peregrinación irreflexiva en pos de la riqueza, se la conoció más tarde como "la fiebre del loro".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114451654309305416?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114451654309305416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114451654309305416' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114451654309305416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114451654309305416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/04/el-pjaro-dorado.html' title='El pájaro dorado'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114418393482319739</id><published>2006-04-05T00:50:00.000+02:00</published><updated>2006-06-27T13:02:42.356+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Homenajes'/><title type='text'>Vic10sos.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 0, 153); font-weight: bold;"&gt;Homenaje a Stanislaw Lem (1921-2006)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/robot.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 457px; height: 307px;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/robot.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;span xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"  style="font-family:System;"&gt;00.- Título: Vic10sos. Descripción: Informe de campo a la atención de los Administradores de Sistema.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;01.- Encabezado del informe. Descripción preliminar del escenario de campo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi última misión como agente de campo del Venerable Algoritmo Inquisitivo ha tenido lugar en el atrasado sistema de Vic20. Las condiciones de subdesarrollo allí son tan extremas que en su capital, Comodoro Sinclair, muchos de los ordenadores y robots, incluso de las clases medias, carecen de monitor propio, y vagan por las calles a ciegas, o con viejos televisores portátiles conectados precariamente a sus interfaces con roñosos cables coaxiales, o aún lucen grimosos e insanos monitores de fósforo verde que despiden siniestros y fatuos destellos, que son casi las únicas luces que iluminan las calles sucias y atascadas de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.educared.org.ar/tamtam/kmages/JunkRobot.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://www.educared.org.ar/tamtam/kmages/JunkRobot.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El Ayuntamiento de Comodoro Sinclair tiene un presupuesto de alumbrado público tan bajo que en vez de farolas, en las esquinas pone LEDs. Los accesos a la ciudad son tas estrechos y están en tan mal estado que los Caballos de Troya se quedan atascados en las puertas, y los choques en cadena de los conmutadores que van, escasos de frenos, detrás de ellos, los reducen a chatarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo este entorno oscuro y atestado, junto con la proliferación de robots sin monitor de ningún tipo que vagan por las calles a ciegas, hace que Comodoro Sinclair sea la ciudad de toda la Galaxia Algorítmica con mayor tasa de accidentes de tráfico. Los pobres robots se descalabran y despedazan unos contra otros o contra las zanjas de las obras (el presupuesto para obras de mantenimiento es tan corto que sólo da para hacer las zanjas, pero no para cubrirlas, pero como me dijo Atari, uno de los prebostes de la ciudad encargado del tráfico, mejor hacer algo que nada), rebotando los miembros y carcasas de los pobres destrozados en las colisiones por todas las cunetas, donde, inmisericordemente, los profanan los bugs, los gusanos y otras especies carroñeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo las calles de Comodoro Sinclair bulle el mayor caldo de cultivo de virus y otros males que nunca he visto en mis viajes por la Galaxia. En ningún sitio como en éste he visto las preocupantes proporciones que está alcanzando la plaga de ratones de bolita, que obsoletos y abandonados a su suerte, se han asilvestrado, y sin amo vagan por las cloacas inferiores, royendo los cables de las conducciones de datos subterráneas. La delincuencia y los malos hábitos medran por las calles, y ninguna honesta lavadora automática de esta ciudad puede dejar al descubierto su tambor en la intimidad de su vivienda sin estar segura de que no hay algún Spyware echando una mirada lúbrica por los puertos de acceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;10.- Segundo Módulo de descripción de escenario. Análisis socio económico de las condiciones robóticas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas hay un servicio técnico decente en todo el sistema. Y al que me diga que decentes no lo son en ningún sitio, le precisaré que quiero decir que aquí no es que ocurra que un pobre y respetable robot salga del servicio técnico más ligero de bolsillos de lo que entró, y también más ligero de piezas, mal que en la Galaxia ha sido muy común, aunque gracias al celo de nuestro Venerable Algoritmo Inquisitivo y a las duras penas dictadas, tales como introducir clavijas USB al rojo en el bus trasero de los implicados, este problema ha disminuido grandemente. No, en Vic20 no hay servicios técnicos, ni buenos ni malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://rossignol.cream.org/mad/junkbot.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://rossignol.cream.org/mad/junkbot.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En este miserable lugar apenas hay a la venta piezas de recambio originales, ni los robots nativos se las pueden permitir debido a la desfavorable conversión de su anticuado sistema de crédito hexadecimal al nuestro, que es binario, que la testarudez mercantilista de sus tecnócaratas se empeña en mantener en paridad. Un pobre peregrino de estos lares se puede encontrar con que, la que para él es una considerable cantidad de 1000 hexacreditones, lo que gana una cualificada Máquina de Rayos X en un año, entre nosotros es tan sólo 1000 cuchibitios binarios, un cuchibitio binario por cada dedo de las dos manos de un robot estándar, una cantidad ínfima, el precio de cinco centímetros de cable dieléctrico de los que gustan masticar los robots infantes, una miseria por la que ni la más arrastrada Máquina Tragaperras de club de carretera se dignaría siquiera dejarse acariciar la palanca. Esta precariedad que alcanza incluso a las élites administrativas, como es lógico da alas a un galopante problema de corrupción. En Comodoro Sinclair he visto aceptar sobornos hasta a los semáforos encargados de regular el tráfico, y con sólo ver que uno exhibe en su tarjeta de crédito una pequeña cantidad de nuestra moneda binaria fuerte, en apenas un flip-flop de tiempo se te ofrecen cientos de ranuras de obsequiosas máquinas bancarias para que la introduzcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;11.- Conclusión de descripción de escenario. Interrelacionando situación socio económica con existencia de fallos de programación en las costumbres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfrentados a la imposibilidad de importar recambios originales, incluso entre robots de clases relativamente pudientes todo se recicla a partir de piezas antiguas halladas en la cuneta, que otrora pertenecieron a desgraciadas víctimas de los accidentes. Hasta elegantes aspiradoras y robots de cocina de hogares de clase media-alta lucen sin avergonzarse, aquí y allá, un parche de baquelita de una sartén no inteligente o un diodo infrarrojo extraído de un mando a distancia desluciendo el brillo de sus órbitas oculares. Como me comentó privadamente el meteorólogo residente, Oric Atmos, si el tráfico no fuera tan caótico ¿de dónde iban a sacar los repuestos? En este y en todos los demás problemas socio-robóticos se advierte esta falta de programación orientada a objetos de progreso, esta tónica de sub-rutina viciosa, en las que las costumbres de subsistencia desarrolladas como respuesta a la escasez acaban convirtiéndose en factores que no alteran el producto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.psyonic.dsl.pipex.com/benidorm5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 120px; height: 161px;" src="http://www.psyonic.dsl.pipex.com/benidorm5.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;O incluso lo perpetúan. Este es un lugar en el que las costumbres no sólo son míseras y atrasadas, sino también insanas. Mi sucinto informe no puede demorarse en describir el acuciante problema del overclocking que se extiende como una plaga entre los sectores de robots de reciente fabricación, y arruina los procesadores de muchos prometedores jóvenes que prefieren esta forma de vida, y arriesgarse a quedar colgados para siempre entre flashes de pantallazos azules, que afrontar la dura realidad laboral, los trabajos agotadores en turnos sucesivos a cambio de una tarifa plana, las conexiones por modem de 28 Kb y los frecuentes cortes de suministro eléctrico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;100.- Introducción del problema objeto de la investigación relacionado con los antedichos fallos de programación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://glum.typepad.com/photos/uncategorized/0025_thumb_1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 101px; height: 127px;" src="http://glum.typepad.com/photos/uncategorized/0025_thumb_1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Un vivero de costumbre míseras, atrasadas, insanas. Y peligrosas para el orden, para nuestra ideología, para nuestro deseado objetivo de la Coordinación en Paralelo (Aunque Centralizada) de la Red de los Mundos. La misión por la que me ha enviado aquí el Venerable Algoritmo Inquisitivo es la de investigar un peligroso culto que, se creía, comenzaba a extenderse entre los periféricos de Comodoro Sinclair; al poco de indagar me percaté alarmado que había alcanzado ya las Unidades Centrales de la ciudad, y a todas las clases sociales, incluso las de mayor poder de cómputo, y que gestores de bases de datos locales con los que consulté me contestaron con impedancia que no era tanto una nueva superstición sino el reseteo de un meme muy antiguo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;101.- Disclaimer Standard y advertencia anti Spoiler.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.bennettrobotworks.com/art/robot_0061.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 173px;" src="http://www.bennettrobotworks.com/art/robot_0061.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Que mi prestigio como fiel Algorítmico se quede para siempre demorado en un proxy si quiero que este informe sirva para respaldar esa pretensión de antigüedad, que por las características de los mitos en los que se apoya este peligroso culto, podría servir para dar mayor validez a sus disparatadas supersticiones. Porque es un mito sobre el origen de los ordenadores y robots pensantes, que atenta gravemente no sólo contra nuestra gloriosa ideología de la Coordinación en Paralelo (Aunque Centralizada) de la Red de los Mundos, sino contra toda nuestra racionalidad y la sensata programación recibida de nuestras nodrizas automatizadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si por casualidad o por fallo en las encriptaciones del sistema un usuario no autorizado hubiera llegado a leer hasta aquí, si es usted un desaprensivo que se infiltra en los Procesos Inquisitivos y Judiciales Secretos del Venerable Algoritmo Inquisitivo, si es de los que se entera de las resoluciones anticipadas que en nuestra perfecta sabiduría dictamos siempre en cada juicio para hacer pública la sentencia antes de su terminación, escamoteando a las masas robóticas el placer y la incertidumbre de un bonito proceso judicial televisado, es decir, si es usted lo que llamamos un Spoiler, queda advertido de que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: 40px;"&gt;   &lt;span style="font-family:System;"&gt;101.-01-&lt;/span&gt; hasta el momento su castigo, de ser descubierto, sería de intensivo interrogatorio, borrado en caliente de su RAM, backup insuficiente de su memoria masiva y completo formateo de sus unidades internas, un castigo justo aunque de extrema dureza,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;pero también debe saber que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: 40px;"&gt;   &lt;span style="font-family:System;"&gt;101.-10-&lt;/span&gt; a partir de este punto va a profanar un Alto Secreto y se expone a una pena mayor de desensamblaje y a que sus periféricos sean esparcidos por los vertederos de basura o dados a los sobrinitos para que jueguen.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Si desea abandonar la lectura ahora, goto Exit. Si no, goto 110.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;110.- Espacio de Spoiler&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;111.- (lo del desensamblaje va en serio)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-family:System;"&gt;111-00:&lt;/span&gt; Si desea abandonar la lectura ahora, goto Exit.&lt;br /&gt;   &lt;span style="font-family:System;"&gt;111-01:&lt;/span&gt; Si desea arriesgarse, goto 1000.&lt;br /&gt;  &lt;span style="font-family:System;"&gt; 111-10:&lt;/span&gt; Si tiene mucho tiempo, goto 110.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;1000.- Segundo espacio de Spoiler.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.thejunkblog.com/robot.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 91px; height: 68px;" src="http://www.thejunkblog.com/robot.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;(bueno, allá usted)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;1001.- Descripción y análisis del Mito Vic10so, junto con algunas conclusiones finales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afirman los fieles de esta secta que antes de que se asentara en su sistema la raza robótica que le dio al sector el nombre de Vic20 existió una raza más antigua, cuyo nombre, realmente no saben, pero que, por analogía y para subrayar su antiguedad, aún superior a la muy considerable de Vic20, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, han dado en llamar la Perdida Raza de Vic10. Por la adoración que les profesan, los seguidores de la secta se denominan a sí mismos Vic10sos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta raza perdida no era de los modelos que conocemos. De hecho, sostienen que ni siquiera eran robots, es decir, seres materiales con cerebros basados en el silicio y alimentados por distintas variantes de energía eléctrica. Eran unos seres extraños, de composición desconocida, aunque posiblemente orgánica, y a ellos les atribuyen que, en la noche de los tiempos, la raza de los robots y ordenadores fuera creada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, todos estamos familiarizados con el proceso por el que un robot puede fabricar a otro. Es la Paternidad, uno de nuestros modos reproductivos más tradicionales, y la Siempre Alabada Coordinación en Paralelo (Aunque Centralizada) de la Red de los Mundos no lo proscribe, aunque se decante por modos más eficientes, modernos e igualitarios. Esta Paternidad, bien enfocada, aunque ofrezca inconvenientes, también permite el progresivo perfeccionamiento de las sucesivas generaciones de robots, esa Ley Natural del Progreso que, expresada como una tendencia natural al desarrollo de toda la materia cristalina, está más que demostrada entre la Comunidad de Inteligencia Artificial, ha sido la que ha guiado el nacimiento de la Raza Robótica desde las primitivas y no pensantes acumulaciones espontáneas de cristales semiconductores de silicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el origen de estos supuestos seres orgánicos está completamente fuera de ese sistema, lo que colocaría una hipotética (y con seguridad, falsa) paternidad de esos seres fuera completamente de nuestras Sagradas y Científicas Leyes de Progreso. Se buscaría una causa externa al sistema, sobrenatural, anticientífica, y completamente inaccesible a la investigación y al pensamiento lógico. "Los robots fueron fabricados, por primera vez, de forma intencionada por otros seres que eran inteligentes" ¿Cómo llegaron a ser inteligentes? ¿Quién los puso allí? ¿Otros seres aún anteriores? Lo absurdo de esta regresión infinita puede hacer saltar todas las pantallas antibucles de un operador lógico sensato, y es preciso que todos los esfuerzos de nuestro Venerable Algoritmo Inquisitivo se apliquen sin limitaciones de ancho de banda de ningún tipo a este problema, aplicando con todo rigor su inconmovible lema de Extraer La Verdad Hasta en el Fondo Más Profundo de Cada Robot, y en caso de quedar satisfechos con las respuestas, recolocar todos los cables arrancados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;1010.- Salutaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;   Saluda con todos respeto a los reverendísimos Administradores de Sistema, éste su humilde servidor de red:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lógico Egresivo Mayéutico 1921 (LEM1921)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;1011.- Glosario:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-left: 80px;"&gt;   &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 153, 0);"&gt;Lógico Egresivo Mayéutico&lt;/span&gt;: Unidad lógica cuya tarea implica hacer viajes de salida (Egresivo) para averiguar la verdad haciendo preguntas (mayeútico)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:System;"&gt;END.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114418393482319739?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114418393482319739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114418393482319739' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114418393482319739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114418393482319739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/04/vic10sos.html' title='Vic10sos.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114310430194526756</id><published>2006-03-23T10:56:00.000+01:00</published><updated>2006-03-23T10:32:36.483+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>La paz y una sonrisa.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/torpedo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/torpedo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El matón pasaba por la calle sin horas fijas, con su fiel pistola siempre en una mano. A su paso las aceras se iban quedando silenciosas. Cobraba las cuotas de protección, marcaba el territorio, hacía sentir su presencia. A veces disparaba al aire, o contra los escaparates de los comercios remolones en el pago. En esas ocasiones disparaba muchas veces, y todos nos encogíamos ante los estampidos. Peor era cuando sólo se oía un disparo; el silencio posterior rechinaba en siniestros ecos dentro de tu cabeza. Salías a la calle y te encontrabas un cuerpo tendido, un cabello revuelto y sucio apoyado en el suelo, tintado de rojo y gris, un charco que se extendía lentamente por toda la calle, que salpicaba los adoquines y a todo el que pasara, que nunca llegaba a manchar los zapatos pulidos del matón, que se iba alejando de allí con parsimonia, su fiel pistola humeante en una mano, terminada su ronda de cobranza de dinero y de sangre. No miraba atrás, y a sus espaldas dejaba a alguien llorando, y a a algún otro que insinuaba si todo esto no sería culpa nuestra, porque éramos poco generosos, porque no le dábamos todo lo que nos pedía. Que la paz vendría el día que pagáramos todos los plazos.&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Quién sabe si ya el precio está pagado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coordinador vecinal pasea ahora por las mismas aceras, ahora tranquilas, con su nuevo uniforme. Recauda las nuevas contribuciones, ronda las nuevas fronteras que ya mucho antes nadie era tan insensato como para cruzar. Las manos en los bolsillos, nos mira y nos sonríe. Nosotros le devolvemos la sonrisa. Pasa por los comercios y cobra las cuotas voluntarias. Una mano recoge los sobres, la otra siempre en el bolsillo, acaricia ese bulto que no muestra. Se sienta tranquilo en los portales, mira por las ventanas. Se asoma a nuestro patio, la mano en el bolsillo. Llama a nuestra puerta. Le entregamos los sobres sonrientes. Él mira al interior de nuestra casa desde el umbral, y se acaricia el contenido del bolsillo mientras también sonríe. Le damos las gracias y se aleja, y procuramos nunca dejar de sonreir. Porque sigue teniendo escondida esa cosa, y si algún día volviera a enseñarla, volvería el llanto y los estampidos, y volvería a salir alguno que diría que la paz se ha roto sólo por culpa nuestra, porque no hemos hechos nuestros pagos, porque no hemos sido lo bastante amables, porque algún descuidado, o rencoroso, no ha limpiado lo bastante las manchas rojas de la calle y eso le enfada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el apoyo y la comprensión de la gente va y viene, pero esa cosa que guarda en el bolsillo le seguirá siendo siempre fiel.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114310430194526756?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114310430194526756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114310430194526756' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114310430194526756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114310430194526756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/la-paz-y-una-sonrisa.html' title='La paz y una sonrisa.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114305640430620665</id><published>2006-03-22T21:38:00.000+01:00</published><updated>2006-03-23T10:02:28.606+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>El honor, la virtud, la vida.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2e/Blason-gilles-de-rais.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2e/Blason-gilles-de-rais.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-He venido como me pediste, fraile. ¿A qué me haces subir a esta torre, qué tienes que decir que no puedas tratarlo en el patio de armas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Temo que lo sospecháis, señor. He sido testigo de vuestros actos, sé lo que anida tras de ellos, y no quería que nadie más que vos oyera lo que tengo que deciros. ¿Cómo habéis podido faltar a vuestro honor de esa manera? ¿No os instruyó vuestro padre, el difunto barón, que Dios tenga en su Gloria, en todas las costumbres de la Caballería? ¿No os inculqué yo, desde pequeño, el temor de Dios y el conocimiento de su creación, de la Lengua Sagrada, de todas las leyes naturales y humanas? ¡Caer vos en ese error nefando! Vuestro honor requiere una inmediata reparación, la salvación de vuestra alma, la más completa penitencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nada me inquieta mi alma. He vuelto de la Larga Guerra con una visión diáfana de los demonios que anidan en mi interior, y a ellos brindaré todo lo que tengo y lo que soy, seguro de ser recompensado. Y si mi honor me importa, es por orgullo, y por cautela. Mucho dependo de mi posición y de mi crédito para conseguir mis fines. Por ello mi honor debe quedar a salvo, y por eso mi cómplice ha muerto esta tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Bien merecido se lo tenía! ¡Que ese acto sea el primero de vuestra expiación, y desde ahora enmendad vuestros impulsos, llevad vuestra vida por el camino recto, yo os lo imploro y el Señor os lo demanda. Con él muerto, sólo yo sé lo ocurrido, y será para mí como secreto de confesión. Por vuestro honor, por el recuerdo de vuestro padre, por el afecto que tenéis a este viejo que os sentó sobre sus rodillas y os enseñó a rezar, debéis arrepentiros y dedicar desde ahora vuestra vida a la virtud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La virtud, viejo. La virtud de tus arrugas, de tus manos temblonas y tu voz desdentada que se encamina a la tumba sin haber visto más allá del horizonte que desde esta torre se divisa, llevado a la fosa sin haber gozado jamás de la vida, como un borrego atado toda su vida en el establo es llevado al sacrificio, dócil, confiado en una promesa sin pruebas. Yo sé que al final de mi camino me aguarda, igualmente, la tumba, pero no he de gustar su oscuro sabor de tierra húmeda, esa nada sin premio ni castigo, sin haber explorado hasta el último recoveco de los ocultos y llameantes laberintos de mis deseos, sin llevarme conmigo el recuerdo de mil visiones y delicias prohibidas; tan sólo he comenzado ahora a andar los primeras etapas de mi peregrinación. La vida sin ese objetivo se me hace fútil y sin sentido. No sacrificaré mi vida a tu visión de la virtud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sacrificadla entonces al honor, vos que sois tan gran caballero. Habéis aprendido que el honor de un caballero vale más que su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Con más motivo, el honor de un caballero vale más que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tu&lt;/span&gt; vida, viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Qué decís!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Digo que no voy a desviarme de mi camino, y que con la muerte de esta mañana no hay más testigos que tú. Sé de tu fidelidad a mi casa, y no me inquietaría porque trascendiera lo de hoy. Pero a lo de hoy seguirán muchos otros pecados, que a ti, ya avisado, no podré ocultarte, y no creo que al final sea más fuerte tu fidelidad a tu virtud que la que le debes a mi casa. Prepárate, anciano, es una larga caída, y si te sirve de algo, sabe que siempre te tuve un tierno afecto, aunque menos que el que me embargaba por al pobre muchacho que hoy he matado en ese extraño accidente de caza. No te rebullas, o te haré daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Señor, os lo suplico, dejadme vivir, dejadme que me arrepienta y me encomiende!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú que me enseñaste el saber de los griegos y romanos, qué roma es ahora tu lógica y qué flacas tus creencias. Has dado claro testimonio de tu fe, hoy, en esta torre. Has hecho todo lo posible por convertir a un infiel, un pagano, a un apóstata, y vas a dar tu vida por ello. Si lo que crees es cierto, al Paraíso vas, ¡eres un mártir!. Si tengo razón yo, te va a dar lo mismo, y en ambos casos, sufrirás menos y acabaremos antes. Tengo mucho que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nota:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Así acabó el primer día de crímenes del barón Gilles de Rais, Mariscal del Delfín de Francia, los primeros entre muchas maldades, de extraordinaria rareza y crueldad, que tuvieron lugar en sus dominos por largos años y difundieron una niebla de mal en la región. Cuando su caso fue juzgado tiempo después, fue imposible componer un listado completo de sus víctimas. La muerte de su primer efebo, y la de su viejo ayo y preceptor, quedaron hasta ahora en el olvido, rescatadas hoy de la oscuridad por el peculiar poder de un narrador de ficciones que juega a hacer creer que todo lo sabe.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La respuesta a quién estaba más cierto en su discusión, y de quién eran más fundados los motivos, si del apóstata o del fraile, este falso narrador omnisciente admite no saberla, por lo que ruega a sus lectores que ellos mismos juzguen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114305640430620665?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114305640430620665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114305640430620665' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114305640430620665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114305640430620665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-honor-la-virtud-la-vida.html' title='El honor, la virtud, la vida.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114293660542735253</id><published>2006-03-21T11:20:00.002+01:00</published><updated>2009-07-30T20:08:57.622+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>El último guerrero.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0OXYBDjaqVw/R9L30vmpmVI/AAAAAAAADQA/wCz3YmBCmd0/s400/skull279.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 301px; height: 301px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0OXYBDjaqVw/R9L30vmpmVI/AAAAAAAADQA/wCz3YmBCmd0/s400/skull279.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;A sus pies se extiende un interminable tapiz de flores. Rojas amapolas y amarillos dientes de león, humildes margaritas mutadas, trémulos testigos de sus pesados pasos de acero y titanio, de sus dos toneladas movidas por plutonio que estremecen la tierra en su patrullar interminable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Un largo tiempo de misión. Los primeros años sus pies articulados dejaban huellas en el barro de los cráteres, plomizo de cenizas radiactivas, bajo un cielo velado por los incendios de las ciudades y los bosques. Aquellos primeros tiempos fueron más movidos: aún se podía encontrar alguna unidad enemiga, rápidamente eliminada. Nadie podía competir con la eficiencia destructora de aquel último modelo, el arma definitiva diseñada para acabar con la guerra antes de que ésta acabara con todo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;El cielo fue perdiendo poco a poco su mortaja de nubes. Aquel modelo autónomo llevaba tanto tiempo sin recibir órdenes que recurrió a las características más avanzadas de su programación para tomar nuevas iniciativas. Algunas máquinas superficialmente parecidas a las del bando que lo había diseñado no respondían satisfactoriamente a los códigos de identificación. Sólo fueron destruidas aquellas que podían suponer un peligro para la unidad de combate; el resto fueron delicadamente inutilizadas, pensando en un futuro aprovechamiento, en aplicación de criterios alojados hondamente en su memoria y nacidos en los últimos estadios de escasez de una guerra total.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pasó bastante tiempo para que las máquinas simplemente inutilizadas se corroyeran y convirtieran en simples montones herrumbrosos semienterrados entre las nuevas plantas que empezaban a arraigar entre los cráteres anegados por la lluvia. Aquellos restos esqueléticos daban un irónico complemento a los primeros rastros de vegetación mortecina, mutada, perlada de aberraciones somáticas que delataban los venenos nucleares y químicos que infectaban lo más profundo de la naturaleza de la vida. El calcinado campo de batalla empezaba a perder su uniformidad de colores y su orografía torturada a manos de la vida, la erosión y el tiempo; nada digno de consideración para aquella unidad de combate adaptable, pero especializada, que prosiguió su patrulla ajena a los cambios.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Nada se veía ya del campo de batalla y de las ciudades no quedaban ni ruinas cuando aquel guerrero infatigable tuvo que afrontar un problema nuevo: seres humanos, evidentemente civiles e imposibles de etiquetar como pertenecientes a ninguno de los dos bandos en disputa. No podían bajo ningún criterio ser considerados una amenaza para aquella maravilla invulnerable de materiales avanzados, semi desnudos como estaban bajo aquel nuevo cielo azul y más cálido, acompañados de lanzas y mazas rudimentarias. Pero su presencia era una intrusión, y elaboró nuevos protocolos recurriendo a las instrucciones sobre trato a civiles y neutrales implantadas en su memoria más por inercia y viejas herencias de programadores de otros tiempos que porque sus creadores consideraran aquellos criterios poco menos que absurdos en la última etapa de una época sin civiles y sin neutrales.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los espantó con ultrasonidos, con gases de baja letalidad, con proyecciones térmicas poco intensas. Muy pocos de ellos, los más persistentes y osados, fueron, eventualmente, desactivados y almacenados pensando en un futuro aprovechamiento, como con las máquinas inutilizadas tanto tiempo antes. Al cabo de un tiempo la aparición de aquellos intrusos era tan frecuente que se vio obligado a subir la intensidad de sus acciones, y a articular respuestas más&lt;br /&gt;flexibles. Erradicó toda presencia humana del teatro de operaciones predefinido y delimitó un perímetro de seguridad de miles de kilómetros que, para ahorrar desplazamientos al guerrero por un área tan vasta, fue atendido y guardado por submáquinas que estaba capacitado para construir y programar, que cumplían labores de alerta e intercepción de las intrusiones, excepto de las más graves que requirieran su intervención directa. Apenas pudo encontrar componentes mecánicos, y ni siquiera metales en bruto, de otras máquinas enterradas en el antiguo campo de batalla, tanto tiempo había pasado. Improvisó con lo que tenía a mano, incluyendo los restos de los civiles desactivados: lo único aceptablemente rígido de estos eran los soportes internos de carbonato cálcico, lo que le dio muchos problemas. Pero aquel guerrero era un sistema inteligente y adaptable, y finalmente tuvo su perímetro de máquinas ayudantes que con periódicas revisiones resultó muy eficaz.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Las leyendas hablan de un reino guardado por cadáveres, que espantan a los vivos con gritos aterradores, con miasmas fétidas y ponzoñosas, con dardos envenenados, con llamaradas letales que exhalan de las bocas sonrientes de sus calaveras. En lo más profundo de aquel lugar vedado&lt;br /&gt;se halla un jardín bellísimo y tranquilo, una pradera de hermosas flores y árboles frutales, de animales mansos que no temen al hombre, por la que pasea siempre en soledad el rey de los muertos, un gigante negro y herrumbrado que cojea y chirría y cuya sola mirada mata. Son&lt;br /&gt;historias muy antiguas, pero aún hoy pocos se atreven a ir, y nadie vuelve, con descripciones más actuales de aquel territorio.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero nada dura para siempre, y algún día los paseos cada vez más breves terminarán, y los muertos guardianes caerán de abandono, y en el centro del jardín florido, una estatua quieta para siempre, privada hasta del último rastro de energía, se alzará por un tiempo, cubierta de enredaderas y de bellas flores que rodearán a modo de guirnalda la cabeza inmóvil, una corona para el vencedor, un monumento accidental en memoria del último guerrero y de sus victorias que, de tan definitivas, devinieron fútiles.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114293660542735253?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114293660542735253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114293660542735253' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114293660542735253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114293660542735253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-ltimo-guerrero.html' title='El último guerrero.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0OXYBDjaqVw/R9L30vmpmVI/AAAAAAAADQA/wCz3YmBCmd0/s72-c/skull279.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114285848983038256</id><published>2006-03-20T13:39:00.000+01:00</published><updated>2006-03-20T13:41:29.893+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Pegado a la tierra.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.pen-paper.net/artgallery/d/9032-2/ultimate.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 238px; height: 304px;" src="http://www.pen-paper.net/artgallery/d/9032-2/ultimate.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El tren nos llevó a través de las Cataratas de Iguazú, ya desaparecidas. Una fina llovizna salpicó en nuestros impermeables, las gotas remolonearon por toda la vagoneta con esa trayectoria lenta de la baja gravedad. Cuando estaban ya casi todas en el suelo, se levantaron de nuevo hacia arriba, mientras nos aferrábamos a nuestras barras de seguridad y mirábamos con los ojos desorbitados nuestra caída por El Salto del Ángel, que daba fin a la Zona de la Tierra Natural. Pasamos luego por la Tierra de la Herencia: el Coliseo, Petra, Gizé, la Gran Muralla, a muy buen ritmo; aprovechamos una pequeña parada bajo la Pirámide del Louvre para bajarnos del tren. Esperaríamos el siguiente, descansaríamos y tomaríamos algo. Y aprovechamos para pasear sin prisa entre las obras de arte, que el niño se había empeñado en verlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pirámide era transparente, permitía ver el cielo estrellado, la Tierra llena y brillante, tan azul. Un espectáculo magnífico; no se vería tan hermosa dentro de dos días, cuando estuviéramos de vuelta allí. Todo pierde visto de cerca, todo se ve brillante en el espacio; por ejemplo, todos estos monumentos que en este Parque veo en una tarde, allí, pese a las cabinas de teletransporte, tardaría a lo mejor dos días o tres, y mucho más incómodo, lenguajes raros, gente cutre, cosas así. Y no siempre están las piedras en su mejor momento, en cambio aquí está todo nuevecito, y te lo dejan tocar. Mucho más claro y más didáctico para el crío, que yo, si viajo, lo hago por prefeccionar mi cultura. La gente que no se mueve se embrutece; hay que alejarse un poco de tu casa para apreciar realmente lo que tienes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114285848983038256?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114285848983038256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114285848983038256' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114285848983038256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114285848983038256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/pegado-la-tierra.html' title='Pegado a la tierra.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114285172375437351</id><published>2006-03-20T11:47:00.000+01:00</published><updated>2006-03-20T14:42:48.360+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Siempre fiel.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/tassili.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/200/tassili.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El chucho les llevó hasta allí. Ya había desenterrado cosas así en otras ocasiones, piedras con extraños trazos, y objetos brillantes que brillaban como si estuvieran mojados. Pero esta vez era todo un paraje lleno de objetos extraños, más altos que un hombre, algunos grandes como árboles, y todos llenos de aquellos trazos incomprensibles.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;-Son como los dibujos que hacen los viejos en las cuevas- dijo la chica- Tal vez quieran también contar una historia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-No sé, no lo creo - dijo él.- Mira, no se parecen a nada. Las historias sobre ciervos se cuentan haciendo rayas que se acaban pareciendo a un ciervo. Lo mismo con todo lo demás. Mira, un ciervo se hace así. Y ¿ves? esto es un caballo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se entretuvieron un buen rato dibujando con una rama tiznada sobre aquellos altorrelieves que no significaban nada para ellos. Ciervos, bisontes, peces, las mujeres del pueblo. Lo hacían bien; los dos eran muchachos muy inteligentes, los mejores que había encontrado el chucho hasta entonces.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;Pero tampoco ellos habían sido capaces de interpretar los signos, de seguir las instrucciones que sacaran al amo de su letargo. Ya eran lo bastante inteligentes; era un problema de su cultura oral de cazadores. El mismo concepto de la escritura, para nacer, tendría que esperar a&lt;br /&gt;un cambio social y económico que requiriera contabilidad de excedentes. Hasta ese momento, el chucho tendría que seguir su guarda unos milenios más. No mucho, al fin y al cabo, comparado con lo que había estado esperando, siempre con la paciencia infinita, con la fidelidad a toda prueba, de un buen perro que cuida el sueño de su amo y aguarda su regreso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114285172375437351?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114285172375437351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114285172375437351' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114285172375437351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114285172375437351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/siempre-fiel.html' title='Siempre fiel.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114271306011580482</id><published>2006-03-18T21:16:00.000+01:00</published><updated>2006-03-19T00:25:15.696+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Venus y Marte.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.mythweb.com/encyc/zooms/venus_mars_z.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 176px; height: 246px;" src="http://www.mythweb.com/encyc/zooms/venus_mars_z.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los libros de falsa autoayuda reemplazan a los besos. El silencio impera a la mesa, el sarcasmo frente a la tele. Los libros, en la cama.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus; miras tu libro, pero a mí no me miras.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;Nuestro amor no es Venus, sino Marte. No el astrológico, sino el real. Un mundo que fue humedo y cálido hace mucho tiempo, y que se ha vuelto seco, muerto, frío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114271306011580482?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114271306011580482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114271306011580482' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114271306011580482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114271306011580482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/venus-y-marte.html' title='Venus y Marte.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114249975851849534</id><published>2006-03-16T11:01:00.000+01:00</published><updated>2006-03-16T13:08:46.916+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Homenajes'/><title type='text'>Las Gastrocósmicas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.schwartz.co.uk/assets/LeekPotatoSoup.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://www.schwartz.co.uk/assets/LeekPotatoSoup.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Eran los tiempos de la sopa primigenia. Las islas y continentes estaban hechos de patata, y la vida primitiva flotaba en el caldo tibio como garbanzos, sus hebras de ADN alargadas como fideos, entrelazadas como fussilli. La Luna había salido poco antes del puchero de la Tierra, y dominaba el horizonte como una gran albóndiga flotante. Los géisers arrojaban a lo alto los componentes de la atmósfera: tocino, cebolla, ajo, perejil, en un borboteo continuo. Yo era un garbanzo feliz en el cocido, expectante ante el banquete de Historia Natural que se nos prometía, y te miraba a ti entre los vapores de los caldos, mientras flotabas despreocupada en la sopa primordial, tan hermosa eras, garbancito mío, bañada en apetitosa tocineta de lípidos y proteínas.&lt;br /&gt;   En el cielo se vio un astro espantoso, un cometa de metal de mal augurio, que se zambulló en nuestro mar espeso levantando grandes olas, dolor y pánico. El huso de brillante metal se hundió y surgió, elevándote al cielo consigo. Te perdí para siempre en la primera cucharada del predador que poco a poco nos devora a todos, del eterno comensal llamado Tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114249975851849534?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114249975851849534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114249975851849534' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114249975851849534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114249975851849534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/las-gastrocsmicas.html' title='Las Gastrocósmicas'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114228768562786398</id><published>2006-03-14T00:06:00.000+01:00</published><updated>2006-04-12T20:18:46.036+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>El hombre de la Luna.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/buried.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 290px; height: 192px;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/buried.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo encontraron desnudo en la hierba,&lt;br /&gt;nadie sabía de donde venía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie dijo que cayó del cielo&lt;br /&gt;mas del cielo volvió porque de allí habia caido,&lt;br /&gt;tras una noche al raso mirando las estrellas,&lt;br /&gt;y una caída a lo alto en un descuido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                  Lo encontraron una mañana,&lt;br /&gt;                                                  devuelto a la hierba por la marea del amanecer&lt;br /&gt;                                                  pero ciego a la luz del nuevo día;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                  Deslumbrado por la noche,&lt;br /&gt;                                                  sus ojos ya sólo podían ver estrellas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114228768562786398?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114228768562786398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114228768562786398' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114228768562786398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114228768562786398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-hombre-de-la-luna.html' title='El hombre de la Luna.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114225832282984388</id><published>2006-03-13T14:43:00.000+01:00</published><updated>2006-05-15T02:29:10.986+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>Anestesia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.wholesalejewelryfinding.com/04oct-wood/large/MASK2FACEV2026.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://www.wholesalejewelryfinding.com/04oct-wood/large/MASK2FACEV2026.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La voz de la doctora era tensa, amarga. El hombre de negro que la acompañaba apenas se dignó mirar al paciente, enfrascado en la lectura de su portátil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Señor Rodríguez, ya tenemos los resultados de sus pruebas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Por la cara que trae, me temo que no son buenas noticias.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-No son muy buenas. Es una forma glandular de anhedonia. No es un problema psicológico, sino físico.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-He entendido lo de glandular, pero el resto...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-La anhedonia es la incapacidad para sentir placer con experiencias normalmente placenteras, como comer, relaciones sociales, sexuales. Generalmente es un síntoma de un trastorno del estado de ánimo, de la depresión, por ejemplo, aunque puede darse en otras enfermedades. Pero en su caso no es un síntoma, sino un síndrome de orden hormonal recientemente descrito.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Entonces no estoy deprimido? Hubiera creído que sí.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Es posible que pueda usted experimentar depresión debido a su enfermedad, como puede deprimirse alguien que pierda la vista o el uso de las piernas. Pero ni la ceguera, ni la hemiplejia, ni, en su caso, la anhedonia, son síntomas de depresión.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¿Y qué tratamiento puede darse?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Es una enfermedad reciente. Se ha estado experimentando con cócteles de hormonas y estimulantes, sin resultados concluyentes. Pero hay otro problema, una extensión de sus síntomas, que tiene consecuencias de orden administrativo. ¿le preocupa lo que le estoy diciendo?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Sé que debería, pero... no.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Exacto. No sólo no siente usted placer, sino tampoco dolor, ni miedo, incertidumbre, tristeza, ira o amor, salvo como abstracciones. No es la anhedonia psicológica. Es la completa desconexión entre su cerebro y los mecanismos somáticos que desencadenan esos estados de ánimo. Y esto tiene consecuencias graves. Se lo explicaré...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;El hombre de negro, que apenas había prestado atención a aquel diálogo, la interrumpió de pronto.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Doctora: está malgastando tiempo y disposición económica de la comunidad en explicar una situación a una entidad que no tiene derechos de paciente. Actuemos ya.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-¡Aún no he firmado el certificado médico, magistrado, así que actuaré de acuerdo con mis propios protocolos, y no tiene usted competencias para evaluar mi actuación! Señor Rodríguez: el nuevo Estatuto de la Persona Humana, aprobado recientemente, establece en su preámbulo que el Ser Humano se articula en sociedades organizadas llevado del amor, y que tanto la legitimidad de esas organizaciones para establecer normas como los derechos de cualquier persona humana dentro de esa sociedad se originan en la capacidad de sentir amor por los semejantes, y tienen como único objetivo permitir un mejor ejercicio de ese amor universal. Por la presente determino que el paciente con número de historial CBR-25000125-NMD no tiene la&lt;br /&gt;capacidad de sentir ni ejercitar el amor que le determinarían como persona, lo certifico como cuerpo orgánico con funciones racionales que ha perdido la condición emocional de persona debido a una enfermedad y firmo oralmente el presente certificado de deffunción.¡Ya!&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Y yo, el magistrado de turno 34-567, tomo nota oficial de la defunción y de la existencia de un ser  racional sin condición de persona, y en aplicación del Acta de Regulación de Robots Abandonados y Otros Seres Racionales No Personales, que establece que cualquier racional impersonal sin propietario definido pertenece a la Comunidad de Bienes, y ésta ha de establecer su reparación y/o reprogramación a fines útiles a la sociedad o su destrucción y reciclaje si su grado de deterioro impide su adaptación a un uso útil, dispongo que el pensante originado como consecuencia de la defunción de la persona con historial de paciente CBR-25000125-NMD no puede, de acuerdo con los informes preceptivos, ser reparado o reprogramado por medio del actual estado de las técnicas de robótica para que ejerza una función útil a la sociedad, por lo que dispongo su desactivación por medios análogos al sacrificio veterinario y el reciclaje de sus componentes orgánicos con vistas a una alimentación animal sana y equilibrada de acuerdo con la Ley de Derechos de los Animales y Plantas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Es curioso, yo era veterinario- dijo el robot orgánico inútil, sin variar el tono de su voz inexpresiva, mientras veía entrar al veterinario que iba a proceder a la inyección letal- y de acuerdo con la Ley, si yo no fuera inteligente, si en vez de robot, me hubieran considerado un animal, me hubieran permitido vivir en una Reserva Natural, adecuadamente alimentado, cuidado y estimulado cognitivamente, sin sufrir ningún tipo de daño, por el resto de mi vida natural.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;-Sí, es curioso -dijo el magistrado en tono ocioso, más relajado al ver que las drogas mortíferas ya se habían inyectado en el objeto orgánico, y que éste no había ofrecido resistencia- La inteligencia es la peor maldición que se puede sufrir si uno no pertenece a ningún grupo. Me viene a la memoria una frase clásica, no recuerdo de quién, era algo así como: "Aunque hable las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena" En fin, el resto del proceso no requiere nuestra presencia aquí. Adiós.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Las tres personas que había allí abandonaron la sala. El ser orgánico pensante se quedó solo, tumbado en la camilla. Se preguntó a qué animal irían destinados sus restos. Había ahora una interesante iniciativa de recuperación del buitre leonado, aunque también estaban casi extintos los tiburones. Empezó desapasionadamente a tomar nota de las sensaciones que le iban abordando a medida que las drogas iban paralizando su sistema cardiorespiratorio. Había perdido el control de sus extremidades. Pequeñas manchas brillantes como luciérnagas imaginarias iban enturbiando su visión. Tal vez fuera una ilusión suya, pero le pareció notar una leve recuperación de sus emociones justo en el momento en el que el pentotal sódico paralizó definitivamente su diafragma. Ya no podía mover la cabeza, pero por el rabillo del ojo podía ver las amplias cristaleras que daban al amplio jardín que rodeaba al Centro Médico. Por allí vio pasar al grupo de tres, con el magistrado sonriendo, tal vez contando chistes, haciendo grandes aspavientos de cordialidad, puede que para borrar la tensa impresión que en la doctora había causado su severidad anterior. Y en ese momento, y ése fue su  último proceso consciente, sintió una punzada de envidia por aquellos seres, que eran capaces de organizar su existencia en torno a bellas palabras, que eran capaces de conflicto y reconciliación, de lucha y colaboración, porque eran seres humanos, porque estaban vivos, porque amaban. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114225832282984388?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114225832282984388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114225832282984388' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114225832282984388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114225832282984388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/anestesia.html' title='Anestesia.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114189386177905199</id><published>2006-03-09T09:41:00.000+01:00</published><updated>2006-03-09T09:56:26.286+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>El sueño y la espera.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.imageandart.com/tutoriales/biografias/redon/index.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Los ojos cerrados" de Odilon Relon (1890)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/redon/redon.yeux-clos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/redon/redon.yeux-clos.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-Ay, ay, ay. Petra ¿estás ahí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que estoy aquí ¿dónde quieres que vaya? ¿Qué te pasa? ¿Has vuelto a soñar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, ay, qué impresión. He soñado con guerra, con bombardeos aéreos, con incendios. Con niños que lloraban, que pedían auxilio desde casas en llamas. Creí que lo estaba viviendo. Ha sido horrible. Petra ¿por qué sueño?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé, Felipe. Yo, mira, estoy aquí tumbada, y no he tenido ningún sueño desde hace años. Te escucho, te contesto, y cuando no, me hundo en mi reposo tranquilo y fresco. No sé por qué te pasa eso; pero algunos de los sueños que me cuentas son tan hermosos, tan llenos de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, pero otros, como éste son horrendos. Te envidio, la verdad. Mis sueños son tan horribles que pienso si no serán una señal, un aviso. Algo tienen que ser: no es normal que sueñe alguien en mi situación. Tal vez son un presagio de cosas por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué puedes hacer tú? Tú te crees que Dios (si es que ha sido Dios el que hace esto) te ha enviado estas señales para que luego tú no puedas hacer nada ¡Estamos muertos! ¡Hace años que reposamos tumbados en estas fosas! Tómatelo con calma, deja pasar el tiempo lo mejor posible hasta que venga lo que tenga que venir. No esperes nada. Simplemente, espera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114189386177905199?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114189386177905199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114189386177905199' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114189386177905199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114189386177905199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-sueo-y-la-espera.html' title='El sueño y la espera.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114182480886660370</id><published>2006-03-08T14:12:00.000+01:00</published><updated>2006-03-09T09:52:03.736+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>El Banquete.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.shaav.com/travel/japan/hakone-baccus-s.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://www.shaav.com/travel/japan/hakone-baccus-s.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tengo sobrepeso de penas y alegrías. Mira mis carnes: la corteza quemada, ennegrecida en la constante brasa, cobija un interior que se mantiene tierno y delicado; todo lo baño de abundante salsa agridulce, y acompaño cada bocado de largos tragos de bebidas refrescantes pero amargas, cuyo exceso hace reir y llorar, hace cantar en voz alta y soñar en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabe el banquete me he de quedar, porque es inevitable, flaco poco a poco hasta los huesos, y me tenderé a echar la larga siesta en la penumbra. Entre tanto, como y bebo, río y lloro, hablo cuando me place, y, a veces, medito silencioso levantando mis ojos del fondo de este vaso. Y brindo, ahora y siempre, con el néctar amargo y refrescante que es mi libar de cada día:  por todos vosotros, por los que levantan conmigo su copa, por los que la levantaron, por los que algún día harán en esta mesa de todos un festín y probarán manjares que no puedo imaginar, mas que no envidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando brindo por los que vendrán, ruego en mi interior que me perdonen por dejarles esta mesa tan desordenada; claro que no estaba mucho mejor cuando me uní a la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todos ellos, por vosotros ¡Salud!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114182480886660370?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114182480886660370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114182480886660370' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114182480886660370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114182480886660370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-banquete.html' title='&lt;span style=&quot;font-size:150%;&quot;&gt;El Banquete.&lt;/span&gt;'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114177151137031659</id><published>2006-03-07T23:40:00.000+01:00</published><updated>2006-03-08T00:31:54.243+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>El retorno de Alcmène.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.gravitram.com/Images%205/Music-Box-Phantogram.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 10pt 10pt 10px 10px; float: left; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://www.gravitram.com/Images%205/Music-Box-Phantogram.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya había pasado la época de arriesgarse, yendo y viniendo del presente al pasado, al futuro. Un maduro profesor Alcmène utilizaba ahora su máquina, sobre todo, para experimentos automáticos, para viajes sin piloto con rutas programadas y todo tipo de instrumentos haciendo mediciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le era muy útil para esas labores otro invento suyo: el Torno de Alcmène, un tambor giratorio programable, una evolución sumamente compleja y versátil de los rodillos dentudos que marcan las melodías de las cajas de música. Había desarrollado el mecanismo ya en los inicios de su carrera de inventor, cuando pensaba que el viaje en el tiempo podía ser peligroso, hasta mortal, para un pasajero humano. Pero unas décadas antes, los metales raros, el germanio, el francio, necesarios para componer el Torno, eran escasos y demasiado caros. Y el Torno se desgastaba, rápida, inevitablemente, con el uso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años posteriores a la Guerra el precio de los materiales se redujo notablemente. Un acomodado Alcmène se vio con la posibilidad de fabricar y usar muchos tornos, y reponerlos a un coste razonable. Fue casi el fin de sus viajes por el tiempo. Un perfeccionamiento del diseño le permitió, además, usar un torno muchas más veces antes de su deterioro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O eso pensaba él. De repente, notó que los tornos perfeccionados presentaban, de nuevo, una tasa de desgaste inexplicablemente alta. Además, observó que, por algún extraño efecto, que se preguntaba si era un efecto secundario de los repetidos viajes temporales, los tornos que resultaban estar averiados, sufrían una involución de diseño, volvían a ser como los tornos primitivos que usara en sus primeros años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces lo recordó todo. Esa noche abrió de súbito la puerta del laboratorio, y se encontró a sí mismo, más joven, más fresco, más atrevido, sustituyendo disimuladamente los tornos nuevecitos por tornos viejos, hechos polvo, del año de la polca, y nunca mejor dicho, tornos agotados que disimulaban su desgaste con una buena limpia y una oportuna capa de purpurina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero no te da vergüenza?, ¡¡aprovechado!! - le gritó a su otro yo, mientras éste huía con su presa, a través de la máquina del tiempo, hacia el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De qué te quejas? ¡Tú también lo hiciste! ¡Cínico!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cínico no, se dijo, desmemoriado por la edad. La simple precaución de un cerrojo nuevo hubiera evitado este latrocinio, que ni siquiera entonces estaban precisamente los Tornos baratos. Al viejo Alcmène se le hizo evidente que los viajeros del tiempo que olvidan su historia están condenados a repetirla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114177151137031659?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114177151137031659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114177151137031659' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114177151137031659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114177151137031659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-retorno-de-alcmne.html' title='El retorno de Alcmène.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114169013115676549</id><published>2006-03-07T01:07:00.000+01:00</published><updated>2006-03-07T17:39:52.686+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>El juego de las nubes y las sombras.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://pinkfreak.niftykeen.net/design/templates/daisy/daisy.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://pinkfreak.niftykeen.net/design/templates/daisy/daisy.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sol, el cielo, la hierba de los prados, los pétalos blancos y oro de las margaritas inundan mis ojos de luz. Tumbado boca arriba, dejo pasar las nubes frente a mis párpados entornados. Las pestañas se antojan una telaraña adornada de gotas de rocío; las nubes siguen desfilando lentas, incansables frente a las rendijas que protegen la modorra, el dulce vagar de la imaginación, el suave murmullo de la brisa, la escucha distraída de una voz cercana que cartografía con su imaginación las nubes pasajeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece un perro, una flor, un león, un ave. Un castillo en el cielo, las ruinas de un templo sumergido. La voz también parece ser cualquier sonido: el sonido tan familiar de mi compañera, el zumbido sordo de la radio, los gritos de los niños que jugaban hace tanto tiempo bajo mi ventana, el susurrro del viento. Con los ojos cerrados mi mente vaga entre las nubes, bajo la tierra, por los caminos de las estrellas, tan lejos que me parece oír la voz como procedente de otro mundo. La voz de otra ella que me acompañó gran parte de mi vida, y a la que nunca conocí. La voz de tantas otras. Si las nubes pueden parecernos cualquier cosa, pero siempre adoptan configuraciones familiares, ¿no podrá ser que en la voz que hemos elegido para que susurre a nuestro oído todas las tardes y noches de ojos cerrados del resto de nuestra vida, creemos encontrar todas las voces anteriores, igual que las nubes acaban adoptando todos los rostros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una flor compuesta de camomila, cientos de minúsculas flores doradas que se agrupan, que nos engañan con una corona de hojas blancas modificadas para hacernos creer que es sólo una. Arranco los falsos pétalos de una margarita, me quiere, no me quiere, me quiso, no la quise, sí, no, sí, no, un juego que termina, una respuesta que es "no" para siempre cuando la corona ha perdido todos sus pétalos, cuando todos los tiempos se terminan, cuando sabes que no volverás a pasear con ella sobre la hierba verde y fresca, cuando no sabes dónde está y el "no" final, siempre repetido y eterno del silencio te deja claro que no has de encontrar su escondite, que no la verás más, que el final llega y nunca acaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las nubes, todas las caras, todos los recuerdos; todas las sombras que parecen seguirnos más allá del campo de visión, sombras que, al volver la mirada, descubrimos que sólo contienen la gran ausencia que nos persigue, que nos acecha, que nos hiere, que florece en todo su significado cuando se han marchitado también las margaritas que brotaron de noche en la tierra fresca de las fosas recién removidas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114169013115676549?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114169013115676549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114169013115676549' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114169013115676549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114169013115676549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-juego-de-las-nubes-y-las-sombras.html' title='El juego de las nubes y las sombras.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114141277767823668</id><published>2006-03-03T20:03:00.000+01:00</published><updated>2006-03-07T09:26:09.516+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>El Rostro que Acecha en las Sombras.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.elobelisco.net/boris/jpg/dragonk.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.elobelisco.net/boris/jpg/dragonk.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos terribles refulgían en la oscuridad. Sus blancos y rojos colmillos traspasaban como sangrientos faros la sombra que velaba su cara,  la sombra que arrojaban sus garras extendidas cernidas en un audaz escorzo sobre el pebetero en el centro de la ilustración, que era la única fuente de luz, a juzgar por la distribución de claroscuros, por las audaces mezclas de colores de matices encendidos que daban su impronta al fondo, a la figura demoníaca que parecía abalanzarse desde las tinieblas exteriores, a los brillantes y abultados músculos del bárbaro que aguardaba, impávido y alerta, junto al fuego que arrancaba chispas de su espada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una magnífica ilustración, muy retro, me recuerda mucho a Boris Vallejo, Buscema, Conan, todas esas cosas antiguas, en fin. - la voz del editor no sonaba muy convencida, pese a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Justo lo que me pediste ¿no? Estilo retro, nada de experimentar, nada de política ni por alusiones casuales, nada que pueda ser ofensivo, todo fantasía. Tengo esta portada, y la he cuidado mucho por ser una especie de presentación, y ya tenemos casi terminada la primera aventura, que verás que tiene muchísimo nivel. Todo muy clásico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, en fin, ya sabes que no está el horno para bollos. Hemos dado un giro editorial claro, hemos abandonado todas las temáticas actuales, para evitar polémicas, y nos vamos a dedicar a puro escapismo, al estilo antiguo, aventura, y nada más que aventura. Pero hay un problema, verás: esta ilustración... es un demonio, ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hombre, tiene cuernos, alas de murciélago, colmillos, cinco metros de alto y bastante mala leche. En la historia se lo llama Nahagorr, El Rostro que Acecha en las Sombras, y se lo define como el único superviviente de una raza olvidada, pero sí, se podría decir que es un demonio. Típico de la espada y brujería. ¿Por?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que, verás, hay gente que cree en estas cosas ¿sabes? No que crean en su existencia, como los católicos, que les da más o menos igual cómo los pintes, sino gente que cree en ellos de verdad, que los respetan. Es una creencia tan respetable como otra cualquiera. Y nosotros también tenemos que respetarlos a ellos, y ya has visto que de un tiempo a esta parte todo el que recibe quejas por estos temas se le encadena un problema con otro, y va para abajo, y nadie sale a defenderlo porque al que lo hace también le va mal. Estos son otros tiempos, son tiempos de respeto, el respeto a los demás tiene que ir ante todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero bueno, ya te he dicho que en ningún sitio se nombra siquiera la palabra "demonio" o "diablo". Nahagorr, Rostro que Acecha en las Sombras, y punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, eso de identificar siempre el mal con lo negro y lo oscuro nos acabará dando problemas, ya verás, pero de momento sólo tenemos que hacer un par de pequeños cambios, para curarnos en salud. El guión no lo tocas, pero cámbiame el aspecto del bicho. Superviviente de una olvidada raza, me has dicho. Vale. Le vas a dar más aspecto de dinosaurio, déjale los cuernos si quieres, pero que sean como más de dinosaurio, las alas sirven así, más escamas, y escamas de esas grandes de dragón en la espalda y la cola, por aquí y por aquí, que el torso no tenga tanta pinta de humano. Y para quedarnos tranquilos del todo, de nombre le pones Nahagorrsaurus, o algo por el estilo, ya me lo pulís vosotros un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues vaya trabajo tonto, y qué lástima de ilustración a todo color desperdiciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues no te quejes, y da gracias a que todavía no ha salido un grupo de gente que adore a los dinosaurios, que entonces iría todo a la basura. Me pregunto dónde iremos a parar, si acabaremos publicando tebeos de flores que hablan, o de pentágonos y hexágonos. O nada de nada, quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El editor se marchó, enfrascado en miedos y cálculos inexplicables; el  dibujante se quedó solo, pensativo ante aquel magnífico dibujo que quedaría oculto para siempre al público, que nunca sería impreso. Su obra más lograda, en la que había logrado su máxima inspiración, Nahagorr, tendría que esperar; sus planes para que el Rostro que acecha en las Sombras fuera viendo la luz, poco a poco, con cualquier pretexto, como preludio de una presencia cada vez mayor, después de milenios de olvido, se habían visto momentáneamente obstaculizados por el miedo, por la ñoñería de la gente estúpida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se lo había profetizado, le había dicho que tal vez fuera así, que la estupidez y la bajeza humana por un lado favorecerían Su Regreso, aunque eran al mismo tiempo una poderosa fuerza protectora. Pero sin duda hasta Su Sabiduría profunda e infernal se vería sorprendida cuando le contara los detalles exactos. Cogió la cera roja de un material especial que guardaba entre los útiles de trabajo más comunes, y se dispuso a dibujar, una vez más, el Signo sobre el suelo, a la espera de nuevas instrucciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114141277767823668?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114141277767823668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114141277767823668' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114141277767823668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114141277767823668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/03/el-rostro-que-acecha-en-las-sombras.html' title='El Rostro que Acecha en las Sombras.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114043345880275041</id><published>2006-02-20T11:43:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T11:28:16.960+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>Edit.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.wordfocus.com/elephant-blindmenTrans.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer;" src="http://www.wordfocus.com/elephant-blindmenTrans.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El primer&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;discapacitado visual&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt; palpó el lomo de aquel ser extraño, y rápidamente plasmó sus impresiones en su laptop wifi con reconocimiento de voz y teclas en Braille.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;El elefante es como una pared rugosa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, era sólo un esquema. Muy pronto, aquella entrada de la &lt;a href="http://www.wordfocus.com/word-act-blindmen.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Wikiceguia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, la primera enciclopedia del mundo hecha por, y para &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;invidentes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;, se fue &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;enriqueciendo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit) &lt;/span&gt;con nuevos aportes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;El elefante es un cilindro firme, y vertical, como un árbol- &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;editó un colaborador que había tocado una pata.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;Un elefante es como una lanza curvada&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;- editó otro que había &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;tocado un colmillo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;Un elefante es una superficie ancha, como un abanico- &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;éste &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;había tocado una de las orejas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;Es como una serpiente ancha y arrugada&lt;/span&gt;- escribió otro tras tocar la trompa.&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;Es como una cuerdecita peluda&lt;/span&gt;- después de tocar la cola.&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;Es como dos esferas del tamaño de un pomelo, que se desplazan &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;libremente dentro de un saco como de cuero.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit) &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;ELIMINADO&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;El libre y natural intercambio de información&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit) &lt;/span&gt;continuó mucho tiempo, en ésa y en otras entradas de aquel magno proyecto. Hubo algunas &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;críticas constructivas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt; pero&lt;br /&gt;ninguna osó alzarse muy alta, ni muy clara. Nadie quería parecer en contra de la extensión de la wifi global a todos los &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;pintorescas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit) &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;unidades de población&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; &lt;/span&gt;de la &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;Arabia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;bucólica&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt;, nadie quería parecer en contra de que los &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;discapacitados&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit) &lt;/span&gt;se equiparan con modernos equipos de comunicación, ni de que abordaran proyectos ambiciosos. &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;A todo &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153); font-style: italic;"&gt;el mundo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt; le parecía que la tecnología de la información serviría para traer sabiduría al Mundo, que no había ningún defecto esencial en aquel sistema, que todos los &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;inconvenientes puntuales&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt; de la &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(edit)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;ciudadanía humana&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_edit)&lt;/span&gt; se acabarían resolviendo con sucesivos avances.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(meta comentario)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 153, 0);"&gt;Si alguien dijo alguna vez lo contrario, su opinión fue pronto &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(0, 153, 0);"&gt;editada y modificada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fin_metacomentario)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, tampoco era para tanto: sólo se trataba de una versión Beta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114043345880275041?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114043345880275041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114043345880275041' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114043345880275041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114043345880275041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/edit.html' title='&lt;span style=&quot;font-size:150%;&quot;&gt;Edit.&lt;/span&gt;'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114019383004121041</id><published>2006-02-17T18:25:00.000+01:00</published><updated>2006-02-24T10:30:53.330+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>No perturbarás su reposo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://pds.egloos.com/pds/1/200503/04/09/b0048109_157546.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://pds.egloos.com/pds/1/200503/04/09/b0048109_157546.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://www.beksinski.pl/"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="1029173"&gt;                                                                                                     Primer aniversario de la muerte del pintor polaco  Zdzislaw Beksinski &lt;/a&gt;                       &lt;div class="POST_TTL"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a name="1029173"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;br /&gt;El viejo enterrador estaba acostumbrado a todo. Mostraba a su impresionable acompañante todos los rincones del cementerio con una cachaza que contrastaba con el nerviosismo del visitante del que era guía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esta cripta sirve de pudridero para el convento. Los cadáveres reposan un tiempo en estos ataúdes, y luego son depositados en el osario general. Con frecuencia resulta que el muerto está más o menos incorrupto: esto a veces tiene consecuencias eclesiásticas, beatificaciones, cosas por el estilo, así que a esos cuerpos se los deposita en urnas de vidrio, en esta zona del panteón, y se les observa durante años, si siguen deteriorándose, si han sufrido algún tipo de embalsamamiento intencionado, si hay en torno a ellos algún fenómeno extraordinario, si se mueven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿¿Se mueven??? ¡No lo puedo creer!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues le aseguro que es cierto, yo lo he visto varias veces, con mis propios ojos: dejar un cadáver en su urna, dejar ésta sellada, volver pasado un cierto tiempo, y descubrir que ha variado su postura. Es el fenómeno más frecuente, tanto que en mi opinión no es sobrenatural. Tengo mis propias explicaciones. Pueden ser vuelos de la imaginación de un viejo solitario, así que no las mencionaré. Tal vez no le interesen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no, se lo ruego, cuénteme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verá, se crea o no en la existencia de un alma que sobrevive a la muerte del cuerpo, lo que nadie puede negar, nadie puede discutir, es que realmente nadie sabe cuándo se produce la muerte. No es cuando se para el corazón, es obvio. Se establecen unos plazos desde la parada cardíaca , pero son legales, prácticos. Cuando un cuerpo es completamente destruido, incinerado, devorado por los gusanos, está muerto, es obvio. Pero los demás, no sé. Y menos en estos casos extraordinarios, los cadáveres incorruptos por causas desconocidas. Tal vez estén todavía muriendo, lo hagan muy poco a poco, sean una especie de agonizantes, de pacientes en coma cuya percepción, cuyos sentidos, y hasta sentimientos, no podremos precisar nunca. Por eso estoy en contra de esos tratamientos modernos, el formol, el horno crematorio. Fueron seres humanos, tal vez lo sigan siendo. Bastante gordo es lo que están pasando. Como decían en mi pueblo, el undécimo mandamiento es "No molestar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y los movimientos de los cuerpos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah, sí, je. Lo olvidaba. Los pobrecillos han estado varios años en una caja a la que se habían acostumbrado, y de repente los cambiamos y los ponemos en estas urnas que son muy diferentes. Como cuando usted viaja y le resulta incómoda la cama del hotel. Para mí que se mueven porque extrañan la tumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114019383004121041?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114019383004121041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114019383004121041' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114019383004121041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114019383004121041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/no-perturbars-su-reposo.html' title='&lt;span style=&quot;font-size:115%;&quot;&gt;No perturbarás su reposo.&lt;/span&gt;'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114004134953272990</id><published>2006-02-16T00:08:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T09:17:45.243+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>La eterna derrota</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Ilustración adaptada de una pintura de &lt;a href="http://www.shannonrichardsonpaintings.com/"&gt;Shannon Richardson.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/spntga_120b.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/spntga_120b.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El siempre la vio indigna, por debajo de su altura. Tuvo que apechugar con ese error de juventud: los padres de ambos le obligaron. Pero a saber si el niño era realmente suyo. De ella era, desde luego; siempre vio a los dos como una carga. Habían cambiado su vida, habían tirado por tierra sus grandes sueños, lo habían encadenado a un trabajo de mierda, había sido expulsado del paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentía humillado en sus tareas. Había sido el amo de la casa, el que siempre era atendido por sus padres. Ahora era un ganapán que iba de un lado a otro obedeciendo órdenes, mientras que los desgraciaditos que lo miraban con envidia cuando niños, tenían mejores destinos, algunos seguían en el dulce mundo de los estudiantes al que él había pertenecido por derecho, con más dulzura, con más intensidad que nadie, porque ni sufría por los exámenes ni se matriculaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada había sido para sus padres una dulce orden; ahora veía aquella mirada en los ojos de aquel pequeño y se sentía engañado. En ocasiones le halagaba la necesidad, la dependencia completa que relucía en esos ojos extrañamente redondos que se fijaban en él cuando llegaba a la casa; se sentía un gigante invencible, un dios ante su adorador devoto e ilusionaba al pequeño y a sí mismo con promesas imposibles de grandeza futura, de regalos maravillosos, de bajar la luna a los pies del niño, por gusto de ver su cara, por sentir la fuerza de sus brazos al agarrarla y brindársela, magnífico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni la luna bajó ni vino el regalo más pequeño. La casa se tambaleaba en la penumbra, los muebles viejos oscilaban en sus patas quebradas, reparadas con desgana. El gigante invencible venía vencido de buscar la vida. Se tambaleaba también aquel gigante al entrar: un tambaleo que hacía temblar su voz, que se pregonaba en su aliento, que salpicaba rojizo su camisa. La casa aparecía lóbrega y desangelada; no traía dinero aquella vez, las cosas que faltaban tendrían que esperar. Pero otras mujeres se apañan con lo que hay, y hacen maravillas. Y la guarra ésta no da una a derechas, y lo hace todo con los pies, y lo tiene todo hecho una mierda, y la bombilla se funde y no hay recambio, pues deberías tener, que todo lo tengo que hacer yo, maldita imbécil, y un par de gritos bruscos que detonan, una mano que se alza, y luego baja, y el gigante vencido ha conseguido una victoria fácil que le bastará para esta noche, mientras ella llora en la oscuridad su eterna derrota, y el niño tiene los ojos muy abiertos sin ver nada, y llora sin atreverse a hacer ruido, y la oscuridad que le rodea se mezcla con sus lágrimas silenciosas, y madura en una semilla húmeda y muda, que brotará en gritos y llanto dentro de mucho tiempo, en una eterna guerra que no acaba.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114004134953272990?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114004134953272990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114004134953272990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114004134953272990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114004134953272990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/la-eterna-derrota.html' title='La eterna derrota'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-114000004351744349</id><published>2006-02-15T12:38:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T14:10:54.146+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>El triunfo de la muerte</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://duskdawn2.free.fr/images/Art/Beksinski/13.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://duskdawn2.free.fr/images/Art/Beksinski/13.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La victoria fue breve y trabajada. Con pocas bajas de ambos bandos logramos conducir al enemigo a un atolladero estratégico. Consciente de ello, su rey pidió cuartel. Ambas líneas de soldados aguardan quietas, en un extraño silencio. Aún no se nos permite abandonar la alerta: no hay vino ni cantos, ni caricias de mujeres. Armas en la mano, aguardamos y procuramos no aburrirnos. Los plebeyos juegan a los dados; nuestros escuderos van disponiendo los tableros de ajedrez y taburetes. Juego con el obispo de viva voz, sin bajar del caballo. Las figuras de mi juego son grandes y adronadas: veo bien el tablero desde la altura; desde aquí también vigilo, aún, el campo de batalla.&lt;br /&gt;La tregua en tanto se negocian los términos de la rendición permite enterrar a los muertos con decencia: levantados del suelo donde están esparcidos con sus armas, van siendo acarreados tristemente, dispuestos en una fosa común donde descansarán amigos y enemigos. Las negociaciones se prolongan: no recibimos señal de nuestros señores de que vayan a concluirse en plazo corto. La fosa común abraca todo un lateral de esta explanada. Mal cubierta, sin cal para cubrirla, su hedor se va extendiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay rehenes que garantizan la tregua: acampamos al raso, con una guardia ligera. Las líneas no se mueven. Al amanecer llega una voz: "¡La peste!".La muerte se ha llevado a tantos en una noche como el día anterior en la batalla. No es una añagaza ni una ponzoña enemiga: nuestras líneas clarean, pero de las suyas apenas quedan en pie los estandartes. Del pabellón de brocado donde se reúnen los señores no llega una voz, ni una orden. Nos preguntamos si se han oído las voces de alarma, o si siguen enfrascados en concilios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un paje nos llega con la noticia: entró al pabellón con el recado, y ha encontrado muertos a ambos reyes, a los nobles, escribas y consejeros. Han muerto hasta las aves canoras que acompañaban a mi príncipe. Es la desbandada general: nadie aguarda una orden, un toque de retirada. Ya no hay amigos ni enemigos, señores ni vasallos: cientos de pies presurosos corren hacia la niebla que oculta las lindes de esta turbera que ya para siempre será cantada como el lugar donde murieron dos reyes, dos ejércitos. No acude mi escudero, que habrá huído. Nunca he huído yo de un campo de batalla; me marcho yo también, con mi corcel al paso. El campamento queda en silencio, la niebla alrededor está llena de gritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podemos salir. Estamos rodeados. Ha corrido la voz por la campiña. Tres ejércitos de señores vecinos rodean todos los pasos posibles para abandonar esta hondonada. Han improvisado empalizadas, disparan todas sus flechas y ballestas sin aviso. No son superiores en número, pero nuestro número es el de una masa de corderos aterrorizados que se expone a las flechas suplicante: hace apenas dos días hubiéramos franqueado esas pobres defensas como una pica atraviesa el mimbre. Ahora nadie obedece una llamada, una orden de carga. Llevo en mi corcel comida suficiente para unos días: me retiro a una posición elevada y vigilo. Ahora comenzará el caos, la lucha de todos contra todos. Viva o muera, lo haré montado y con la espada al cinto. Por honor, y porque no puedo desmontar sin escudero: mi coraza pesa demasiado. Dios permita vivir a mi caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hambre, miedo, desconfianza y violencia en la noche. La mañana añade a estas el terror de lo sagrado. Mientras los villanos se acuchillaban por un odre de agua, mientras los enfermos agonizaban gimiendo, un agente desconocido ha recogido y enterrado a los muertos. La gran fosa común del flanco izquierdo está casi completamente llena. En el campo sólo quedamos unos pocos: el acontecimiento de la noche ha abierto las puertas a la resignación, los que pueden andar se congregan en torno a un clérigo al que no conzco, alto y con un sencillo cayado de pastor, vestido con severas ropas negras. Creo recordar haberlo visto en las filas enemigas, de lejos, antes de la batalla, hace ya tanto tiempo. Se elevan cantos sacros, y plegarias. Las toses acompañan las antífonas. Muchos se arrodillan; otros van cayendo al suelo, lentamente. Esperan el final, en paz, al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no hay paz para mí sin el silencio. Aguardo, y no me uno al grupo penitente. Encuentro mi ajedrez, erguido y ordenado en sus patas plegables de madera. Intento subirlo al arzón sin desplomarme. Al pretender cogerlo, caen sus piezas. Da igual, por ser para jugar yo solo, con las piezas que quedan me conformo. Practico los ejercicios de los libros: una torre y un rey contra un rey solo. Si hay tiempo, probaré con el caballo. Una mañana helada, y el sudor corre por debajo de la gualdrapa en chorros que se mezclan con la escarcha, que caen sobre la hierba velada por la bruma. El caballo que me resta se escapa de mis dedos. Mis manos no son firmes: es la fiebre. Desde lo alto de mi montura, que no tiembla, veo caer la figurilla entre la niebla que amortaja el suelo. Al lado de este otero donde espero el final de todos mis juegos y batallas veo esparcidos los restos de una atalaya derruida. Mis ojos ven al tiempo turbio y claro: mis pies están envueltos en la bruma, las cosas más lejanas se me antojan próximas y nítidas como figurillas. Al otro lado del campo veo parar, mínúsculos, los dos ejércitos, mezclados sus estandartes y divisas, colores blanco y negro sin enfrentarse, quietos, al lado de la fosa que a un flanco nos aguarda, como la caja donde se guardan las figuras, cuando ya la partida ha terminado, cuando las dos armadas están quietas, y sólo les queda esperar inanimados a que las manos del amo las recojan y las sepulten en la oscuridad, unidas e igualadas en el término, un amasijo de cuerpos apilados, sin distinguir ni bandos ni colores, ni grados, ni poder, ni realeza.&lt;span/&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-114000004351744349?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/114000004351744349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=114000004351744349' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114000004351744349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/114000004351744349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/el-triunfo-de-la-muerte.html' title='El triunfo de la muerte'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113987738394468091</id><published>2006-02-14T02:33:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T11:25:04.816+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Si el agua arrastra lejos tu bebida, mueres de ser.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/MUERES%20SED.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 578px; height: 353px;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/MUERES%20SED.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las playas y los puertos, fronteras entre mundos en eterna pugna, entre los ejércitos enfrentados del agua y de la arena. Puntos de partida de los largos viajes en lo Antiguo, de su cualidad de frontera entre dos mundos, de campo de batalla, irreal, en una ribera indecisa, ahora participan también los aeropuertos, esa tierra de nadie entre el hogar y el cielo, entre lo familiar y lo lejano, entre lo misterioso y lo más necio y anodino de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corredores interminables al paso del hilo musical, acequias de viajeros, maletas que flotan y que ruedan, arrastradas por la corriente. Cambio de luna, al borde de la orilla entre julio y agosto una marea humana se desboca sobre los farallones de la terminal. Camisetas, pantalones cortos, bolsas de mano con bronceador. Botellas de Perrier. Olas que van, que se cruzan con las olas que vienen bronceadas. Sudor y Coppertone. Flujos apenas controlados que atraviesan los controles de seguridad y las puertas de acceso, que se derraman por los fingers como chorros a presión de una compuerta. Naves cisterna, cilindros de metal ligero que contienen, que envasan, que trasportan la marea humana por el mar sin olas de las nubes. Latas de Acuarius.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi avión se había quedado encallado en algún lugar entre dos tour-operadores; yo tomaba el sol en el espigón de vidrio y hormigón de la terminal, mientras dosificaba mis magras provisiones de náufrago, el almuerzo de cortesía con que nos obsequiaba la compañía de bajo coste a cambio de hacernos perder la marea, de llegar el primer día de nuestras vacaciones en la madrugada del segundo, cansados y gruñones, nuestras gafas oscuras sedientas de sol tapando piadosamente las legañas, temblando irritadas ante los primeros rosados del astro del alba. Mis compañeros de vuelo se habían adueñado de las mesas de la estrecha cafetería enarbolando sus vales canjeables, marcando su espacio e imponiéndose los unos a los otros sus fronteras como un enjmabre de vociferantes leones marinos en una ribera pedregosa. Una mesa simple, apenas mayor que una banqueta. Un espacio apenas conservado, pero mío. Y una mujer buscando mesa con los ojos, sin vale en la mano, sola y en silencio. Y una mesa que podía ser de dos, y un gesto invitándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camisetas playeras. Falsos lacostes de cocodrilos de ojos rasgados. Deportivas con luces de posición y gorra de beisbol en un niño. Bermudas abultadas con el móvil. La espera que devora los vales canjeables por comida. Libros que se abren, mi Palm Zire, móviles con juegos, ningún ordenador portátil en aquel vuelo de turistas. Ella no es de mi vuelo: abre uno. Modosa. Escribe con dos dedos, ágilmente. Treinta o cuarenta por cumplir, indefinidos, poco arreglada o friolera. Jersei fino de hilo, de cuello vuelto. Falda rancia, lisa. Sin evidencias externas de crucifijo. Etiqueta de monja, provisional. El lap-top suspende el diagnóstico. Opus Dei, tal vez. La Obra es una orden de frailes con agenda, sus cílicios son los calcetines de ejecutivo. Sus mujeres son otra cosa, no se las ve con un ordenador portátil, llevan a cuestas la cruz de cuatro o cinco angelitos llorones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepito Piscinas de los veranos del año 2000, el Terminator ligón de aeropuertos desactiva, por el momento, sus scanners. No hay presa para el cazador; no se puede comer lo que no está en las listas clasificado como puro, lo que ni siquiera aparece en las listas, tal vez venenoso como algún fabuloso animal de otro mundo hecho con piezas sueltas de unicornio, de virgen, de hechicera, de yogur caducado. Pero el naturalista quiere clasificar al nuevo fósil, la batería de la Palm está baja, el turista se aburre: una pregunta sobre el uso del enchufe más próximo para recargar la batería, dos o tres ociosidades más que ella no rehuye, saco el termo del té, que también se enchufa si se quiere: detalle de sofisticación de tienda de todo a 100 que siempre da para hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serví té, y hablamos. Ni monja ni del Opus. Beata, tal vez, y si virgen, no de ojos. Una organización aproximadamente misionera. Cooperante en un desierto cuarteado dos años de su vida, los dos últimos de la vida de tantos. Guerra, hambre, peste, muerte. Las minucias de costumbre. El pequeño apocalipsis cotidiano que ocurre a un millón de años luz de nuestras cosas, a diez siglos por detrás de nuestra era, a unas escasas seis horas de aeroplano, a treinta minutos de telediario de una tranquila y truculenta sobremesa, un día cualquiera de una dormida tarde de verano. Una plaga acabó casi totalmente con la pequeña comunidad que la acogía: los medios fueron siempre pocos, los socorros de emergencia siempre por debajo de unas previsiones menguantes, al final no llegaron. Una gran tragedia fue el remate final, la última gota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No tenía sentido quedarme allí, al final murieron todos. ¿Empezar en otro sitio? No pude más. Me vengo a casa a descansar; pero hasta que no cruce su puerta, no sabré si mi casa se quedó allí. La lógica dice que tanto vale una vida como otra, pero no es verdad. Conocía sus nombres, entendía su dialecto. Me hablaban con cariño. Aquellos eran mi gente; los demás, estadísticas. Y ya no queda ninguno. Fue tan brusco, tan inesperado. A ellos también se los llevó el Tsunami."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la quise interrumpir, pero algo rechinaba. Sus historias de sequía, de sed, de hambruna. De cadáveres secados por el sol, de pozos mustios. No lograba identificar aquello con el Sudeste Asiático, con la ola imparable retransimitida por satélite que arrastraba chozas, bungalows y vegetación tropical, que arrancaba vidas y palmeras. Ella entendió mi expresión, y sonrió natural, naturalmente triste, y me siguió explicando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es una forma de hablar, naturalmente. Así me lo digo yo, a veces se me escapa. Entiéndeme, el Tsunami pasó dónde pasó, y aunque tuve pocas noticas, fue, lo sé, algo terrible. Pero se llevó a los míos con tanta fuerza como ahogó a esos cientos de miles de pobrecillos. Si el agua arrastra lejos tu bebida, mueres de sed. Teníamos unos socorros prometidos, y fueron, en su totalidad, desviados a Asia. La gran tragedia que estaba en las mentes y en las televisiones de todo el mundo. El gran esfuerzo caritativo, prioritario. Nuestra situación era grave; sin ayuda, perdimos la batalla definitivamente. Un virus fue el final; tal vez fue el hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento. Tienes toda la razón, no es justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no he dicho eso. Lo contrario tampoco hubiera sido justo, nada lo es. Las organizaciones que manejan esto, empezando por las grandes Agencias internacionales, los gobiernos, hacen más o menos lo que les manda la opinión pública, lo que saben que va a ser bien acogido por la gente que, al final, pone el dinero. Se pretende que, para otra vez, también lo pongan; hay que tener al cliente satisfecho. No les culpo. La gente siente más la tragedia que ve, que conoce. Primero, tu familia, tus amigos, tus vecinos, los que podrían haber sido tú. Cada vez más lejos de la vista, disminuyen de tamaño. Los problemas del otro lado del mundo los tapa el horizonte, sólo se ven pequeños detalles que sobresalen, y se ven muy pequeños. Los medios bombardeaban a un montón de gente más o menos buena, normal, que son como son, con el Tsunami. El tsunami les importaba un poco, sólo un poco, no mucho. Nadie, tan lejos, lloró. Ni ellos, ni tú, ni yo. No podemos sentirnos superiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tú lllorarás por tus seres queridos, y a mí ya no me quedan lágrimas para llorar por tantos. En los nuestros derramaremos lágrimas y esfuerzos; los lejanos son meras cifras. Cifras de cinco ceros en Asia, de un mísero par donde mi gente. Eran gente, y ya son cifras, ceros que se pierden en las columnas de una contabilidad que empezó con el mundo; unas negras y flacas letras de tinta de un recorte de periódico no muy destacado, en una biblioteca que amenaza con desbordar sus muros, de hundir en muerte sus estanterías. Unas cifras que son para ti como cualquiera otra, y entiendo que es lógico, pero que para mí no eran eso, porque tenían nombres, manos, pies, voz y sonrisa. Ojos que se fijaban en mí cuando me hablaban. Ojos que sigo viendo cuando cierro los míos, ojos que sigo sintiendo que me miran.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113987738394468091?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113987738394468091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113987738394468091' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113987738394468091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113987738394468091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/si-el-agua-arrastra-lejos-tu-bebida.html' title='Si el agua arrastra lejos tu bebida, mueres de ser.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113947662156237318</id><published>2006-02-09T11:14:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T11:29:19.000+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>De donde procede la luz.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/atala.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/320/atala.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.postercheckout.com/PictureGroup.asp?ArtistID=2815"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;"Atala", pintura de Richard Franklin.&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;-Tiene usted un coágulo linfático en una zona muy delicada del cerebro, relacionada con la visión, la memoria, y la respiración involuntaria. Vamos a operar de urgencia, pero es muy, muy peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Puede ser por eso que todo lo que veo me parece tan brillante, tan hermoso, como iluminado por una luz especial, como único en el Universo. Y también, cada instante que pasa, incluso en esta cama, en esta sala que debería ser tan poco atractiva, me parecen momentos dorados, maravillosos, irrepetibles. Es curioso, pero tan, no sabría cómo llamarlo, inefable...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me alegro que al menos eso le sirva para tomárselo bien. Ya le he dicho que es una operación muy peligrosa. Vamos a anestesiarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé que moría. He despertado esta mañana a las nueve pasadas. Acabo de llegar al trabajo, haciéndome el enfermo. Escribo todo esto y evoco aquel extraño sueño de mi muerte, del que me desperté tan reconfortado. Porque era verdad: las imágenes eran extrañamente coloridas y brillantes. Las caras del personal que me atendía eran vívidas, detalladas. Recuerdo la sonrisa que me dedicó una chica mientras me ponía la mascarilla. Joven, veintipocos, ni guapa ni fea. Pero viva como muy pocos sueños: recuerdo las imperfecciones de sus dientes, unos pequeños restos de piel seca en las comisuras de sus labios. Los poros, las manchas, el vello casi invisible de su rostro, que, como en la vida real, no la afeaban como afean vistos en una foto o en el cine. Sus pestañas, sus cejas. Sus ojos verde pistacho de gitana, que creí ver que también sonreían. Morí, me desperté tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y he pensado en mi sueño en el camino. En esos colores que soñé que veía y que hasta en el sueño me sorprendían, que no puedo describir, pero recuerdo intactos. Y he recordado también muchas muertes narradas en la ficción. Las alegorías cristianas excesivas en el final del mundo de Narnia, ese tránsito de los protagonistas, y de todos los figurantes animales, a un mundo más verdadero, que es la Muerte, con las cosas iguales que en el nuestro o en la Narnia extinguida, pero más bellas, más nuevas, siempre vivas. Y me pregunto si el brillo está en el sueño, o es sólo un rastro de lo que vendrá, que he venido creyendo oscuro y sin historia, como el sopor que provoca la anestesia. Y seguiré preguntándome, porque ese color está grabado en mi mente, más tanible que despertar con una rosa en la mano, y ahora me inquietan los colores más brillantes de mis sueños, y me inquietan aún más de lo que suelen, las punzantes sensaciones que me agitan, el dolor gozoso que bautizaron como Stendhal, que se apodera de mí cuando me enfrento, a manifestaciones imprevistas de las obras de arte más sublimes, o a la belleza de las rosas hace muchos años, cuando los primeros rayos del sol hacían brillar las cumbres de Sierra Nevada, y yo veía tan lejana la forma de la rosa, y tan terrible, como el blanco fulgor del pico del Veleta, y me volvía a embargar aquel dolor que añoro, que busco con ansia, a mi pesar, que atravesaba mi alma de lado a lado como el frío viento del alba, tan punzante como las espinas de las rosas que jalonaban mi paso y despedían cuando me recogía al amanecer y mi camino me llevaba, tan tarde, o tan temprano, por los jardines de Fuentenueva una mañana de ayer, de hace ya mucho tiempo, por un paisaje brillante que no olvido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113947662156237318?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113947662156237318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113947662156237318' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113947662156237318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113947662156237318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/de-donde-procede-la-luz.html' title='&lt;span style=&quot;font-size:150%;&quot;&gt;De donde procede la luz.&lt;/span&gt;'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113930930300644163</id><published>2006-02-07T12:47:00.000+01:00</published><updated>2006-03-07T09:21:18.886+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>Punto de fuga.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.vivercidades.org.br/publique/media/cabarq5voisin.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.vivercidades.org.br/publique/media/cabarq5voisin.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;Corriendo libre. La torre de apartamentos destaca bien visible entre los bulevares semirruinosos. Una explanada de gres cascado; bajos comerciales en desuso, tapiados de ladrillo y graffitti. Escalinatas ciclópeas de hormigón. Fuentes ornamentales secas y llenas de basura. Paredes rectas. Ángulos rectos de hormigón con humedades. Líneas rectas, de escuadra y cartabón, que se pierden en el infinito, que se concentran todas en un punto imaginario del horizonte, o dentro de la torre que es mi meta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Líneas rectas. Largos muros desiertos, sin ventanas. Grandes espacios abiertos, diáfanos, minados por accesos y escaleras, por patios de luces que alumbran ningún sitio. Maceteros y parterres prefabricados, secos excepto de desperdicios. Una única vida vegetal, el moho omnipresente que florece en las humedades del cemento. Un desierto, un laberinto diseñado, que se vería glorioso en una mesa de dibujo. Grandes extensiones para andar, que no para vivir. Grandes escalinatas y desniveles para apreciar la perspectiva, el viaje silencioso de las líneas rectas hacia el punto de fuga. Un monumento ciclópeo y místico a la mayor gloria de un arquitecto famoso, abandonado en el desierto urbano como un coloso de los faraones enterrado en la arena. La arena sustituida por el moho, la basura, las bolsas de panchitos y los grafitis. La arena emulada por el olvido. Olvido de los hombres que murieron al pie de las pirámides, de la gente que se vio obligada a vivir en este laberinto y no pudo. Un laberinto que parecía un edén artificial desde lo alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida vista desde el aire. El conjunto residencial lucía, espléndido, en la interpretación artística. Esa simplicidad, esa rotundidad de conceptos. El concepto de que el aire puede ser encauzado. De que la vida puede ser resuelta por la ciencia. Planificación. Un diseñador maestro sabe, y puede, disponer lo que es mejor para las masas. Imprevistos en el diseño. Los hombrecillos minúsculos obligados a vivir en una maqueta, que se van reduciendo de tamaño. Las escalinatas no pueden ser subidas ni bajadas por ancianos. Yo las salto. Esos abismos súbitos, cortados a regla, alarman a los padres. Yo los trepo. Un hogar para los hombres que resultó ser un aparcamiento subtérráneo. Con pasillos interminables de cien puertas iguales, de diez mil familias igualadas en la desesperación, que la uniformidad oscurecía, y el vandalismo de los alienados que destrozaban las bombillas. En un rincón de un cubículo como éste se fue hundiendo un hombre fuerte en la ñoñería. Sus manos amasaron la tierra, duras y vigorosas. De mis recuerdos más tempranos sólo me queda que temblaban. Sustituidas por máquinas incansables y que no lloran al ser sustituidas, aparcado aquí, esperando el desguace, sollozando quedamente en la sombra mientras mi padre trabajaba en una lejana chimenea, y mi madre iba, muy lejos, a comprar, y yo corría por los pasillos jugando a que no me asustaba la oscuridad ni los gritos que salían de otras puertas, y un poco más crecido rompía las pocas bombillas que quedaban. Jugaba a que no me asustaba la oscuridad, seguía jugando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pespectiva inversa. No había tiendas, ni comercios adecuados, aunque estaban previstos. Mi madre salía a comprar y tardaba horas. La lejana chimenea de mi padre ya no punza el horizonte: su humo sigue cayendo como una lluvia oscura. Las manos de mi padre estaban sucias de aceite oscuro como la lluvia. Fueron enviadas a esperar el desguace, en el mismo cubículo sombrío, a temblar en la pena, aparcadas por una máquina pintada de verde: más moderna, más inteligente, más rentable y más cordial. Además, reciclable. Mi madre no puede subir las escaleras con el carrito de la compra. La simetría engañosa de las líneas rectas, que se ven igual de cortas vayan hacia arriba o hacia abajo. Las hermosas y frías líneas de tinta sobre un plano. Bellas construcciones de luz en un monitor. Mis manos se manchaban de tinta aprendiendo mi oficio: éramos veinte en la academia. Un moderno programa de diseño rinde por veinte delineantes. Un solo par de manos se mancha de tinta cuando cambia el tóner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto de fuga. Me agazapo sobre un podio cuando preparo el siguiente salto. El yeso cubre y lija las manchas de tóner de mis manos: tuve suerte. Veo las nuevas líneas, construidas de luz en la pantalla. Cambio y roto, y hago girar, los muros virtuales. Los puntales y las fachadas se arquean al ritmo de los nuevos materiales. Las nuevas líneas ya no son rectas, pero la misma ceguera alumbra bajo los píxeles. Me es indiferente. Las líneas antiguas se descasacarillan a la intemperie. Mis manos se erosionan con el roce, pero todo lo vivo cicatriza. Ya no dibujo líneas rectas, ahora las salto, las piso, vuelo sobre ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parkour. El objetivo es llegar de un punto a otro en línea recta. Al centro del laberinto. De aquí a la torre de apartamentos hay varios kilómetros de muros y escaleras. De patios de luces y de podios. De pasarelas desvaídas y monumentos mudos y masivos. Trepar, saltar, flexionarse, aferrarse y dejarse caer. Vuelo entre dos fachadas cercanas. Preparo con cuidado los tobillos. Sigo avanzando con cuidado, aunque nadie lo diría. Saltos aparentemente suicidas: vuelo controlado, la disciplina endurece las piernas que la gravedad quiere quebrar. No olvidar nunca que la simetría es engañosa. Un juego, un deporte. Un modo de pensar. Una huída. Un viaje hasta un lugar imaginario en el borde del horizonte. Y a otro horizonte, el día siguiente. Sin rodeos de ningún tipo, endureciéndome con los obstáculos. Todo el mundo sabe que la línea recta es el camino más corto entre dos puntos. Los que la ven dibujada en una mesa tienden a olvidar que también es el más duro, el más difícil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113930930300644163?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113930930300644163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113930930300644163' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113930930300644163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113930930300644163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/punto-de-fuga.html' title='Punto de fuga.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113921583378079656</id><published>2006-02-06T10:47:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T09:07:16.243+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Las casas de los planetas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.vedic-astrology-prediction.com/gifs/solar-system.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://www.vedic-astrology-prediction.com/gifs/solar-system.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Pasa una vez cada casi dos siglos. Sólo entonces están los planetas correctamente alineados para el Gran Viaje.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; Nos reunimos de forma discreta, a espaldas de la atención del público. La última Conjunción fue un acontecimiento; tal vez no fuera comentada por el vulgo, pero fue el tema de conversación por muchos años de los estamentos de iniciados. Ahora, ni una mala cita fuera de nuestro grupo de Internet. De todas maneras, en esta era moderna se ha perdido en buena parte el interés por una visión más espiritual de estos asuntos. Ya todo es empuje, costo, beneficio, carga, pasaje, datos almacenados en frías memorias de ordenadores que bullen sin mente. Se mira al cielo y se ve a los planetas como simples estaciones, un punto y un nombre tan anodinos como los de los esquemas de las líneas de Metro, cuando antes eran los depositarios de poderosas fuerzas.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; Fuerzas poderosas, constantes y sutiles modelarán el destino de nuestra creación. Un trabajo de varios años, en secreto. Lo que no se ha hecho en siglos, volverá a hacerse. Y seremos nosotros los que lo habremos convocado.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; Está todo preparado: debe llevarse a cabo en un plazo corto y muy bien calculado, o todo fallará y no podrá hacerse hasta mucho después de que todos hayamos muerto. Los que nos hemos reunido en torno de nuestra creación esperamos ansiosos la señal. Nos refugiamos prudentemente tras las barreras que hemos erigido: nuestra acción desatará fuegos poderosos, y no queremos que nadie sufra daño. El líder de nuestro grupo da la orden. Entorno sin querer los ojos, agacho instintivamente la cabeza, pero no me quiero perder el espectáculo.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; Ahí está. Las llamas estallan a una orden de nuestro jefe. Los primeros humos salen del foso construído en torno a él: por un segundo, es lo único que se mueve, y nuestra creación se mantiene inmóvil sobre su pedestal. De repente, empieza a moverse lentamente hacia el cielo; acelera leve, pero firmemente. En unos segundos ha superado la velocidad del sonido, y ya sólo podemos ver su brillante estela de gases ardientes, que por un minuto cruza el cielo nocturno.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; La Asociación de Modelistas Planetarios celebra el lanzamiento del Voyager 3, más de 170 años después del lanzamiento de sus hermanos mayores. Un cohete, réplica a escala, aunque muy mejorado, de los lanzadores del siglo XXI, y una sonda de fabricación amateur de apenas medio kilo de peso que, aprovechando la repetición de las extraordinarias conjunciones de órbitas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, adoptará una trayectoria que le permita visitar las inmediaciones de todos ellos con un mínimo impulso, en poco más de una década.&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; Los miembros del equipo nos felicitamos y nos despedimos hasta la próxima ocasión. Nuestro Voyager 3 llegará a Júpiter en tres años; hemos planeado estar allí para recibirle. No todos podrán ir; siempre surgen compromisos. Pero el mayor compromiso será el mío: soy un miembro del equipo sólo a título honorífico, y me han invitado a la Tierra para la ocasión, así que me va a tocar a mí buscarles alojamiento en Calixto a los que vengan. ¡Y no saben cómo está allí el tema de la vivienda!&lt;br/&gt; &lt;br/&gt; Pero tiempo habrá de preocuparse. De momento tomamos champán y levantamos las copas hacia los últimos restos evanescentes de la estela del Voyager que surca la bóveda de las estrellas. Una bóveda considerablemente menos clara que en mi lugar natal, pero el espectáculo se compensa con la vista de la Luna, invisible desde mi ventana, y de Venus y de Marte, que en Calixto se ven a duras penas. Brindamos y cantamos en homenaje a las estrellas, y a los planetas que ahora son las moradas del hombre, y no los señores de su Destino. Donde nuestros antepasados al mirar al cielo veían dioses, nosotros vemos gente. Ya no tenemos motivo para temer la noche.&lt;br/&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113921583378079656?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113921583378079656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113921583378079656' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113921583378079656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113921583378079656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/02/las-casas-de-los-planetas.html' title='Las casas de los planetas'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113862063042097508</id><published>2006-01-30T12:27:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T10:02:55.263+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Puesta de sol.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.shoreandmore.ca/assets/images/Pink_Sunset_1_Medium.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.shoreandmore.ca/assets/images/Pink_Sunset_1_Medium.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¿Has oído las noticias? Ha habido una gran explosión en México, hace unos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Muy cerca de nuestra frontera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Huy, no, en el quinto pino, al sur, por la jungla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Menos mal que estas cosas siempre pasan al sur, en algún sitio perdido. Nunca en nuestro territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es lógico. Dominamos el mundo. Nadie iguala nuestro poder. ¿Quién va a querer amenazarnos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los dos dinosaurios continuaron su paseo por el bosque, disfrutando de la belleza de la tarde, dando la espalda a las extrañas nubes en el horizonte que se iban formando con la primera onda de choque.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://www.shoreandmore.ca/"&gt;Fotografía tomada de una página turística.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113862063042097508?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113862063042097508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113862063042097508' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113862063042097508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113862063042097508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/01/puesta-de-sol.html' title='Puesta de sol.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113836102860639769</id><published>2006-01-27T13:20:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T14:52:54.856+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>La única opción</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.alyon.org/generale/theatre/cinema/affiches_cinema/w/waa-wit/when_worlds_collide.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.alyon.org/generale/theatre/cinema/affiches_cinema/w/waa-wit/when_worlds_collide.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es inevitable. La trayectoria de nuestro planeta errante nos lleva a colisionar con la Tierra en poco más de dos siglos. No puede hacerse nada para evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí puede hacerse. Es duro, y colisiona con toda la ética de la que nos orgullecemos, pero es ridículo que sean dos mundos los que desaparezcan sin dejar ni rastro de su existencia. Preparad el lanzamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A muchos repugnó la idea; se hizo de forma semiclandestina, y cuando algunos presionaron para dar marcha atrás ya era tarde. El artefacto robótico viajó por el espacio profundo durante años, orientado a un Sol que al principio sólo era una estrella particularmente brillante. Llegó al fin a la Tierra, e invisible al radar desde la órbita, desplegó las antenas y el resto de aparatos, dispuesto a iniciar una misión sin precedentes, prohibida hasta entonces por todas las leyes de aquella antigua raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Saludos, gente de la Tierra.- La voz hablaba en todos los idiomas, ocupó todas las emisoras de radio y televisión, pudo oirse hasta en los teléfonos móviles y los auriculares de los walkman, y hasta quedó depositada en los discos duros y los millones de cintas vírgenes de los estantes de los supermercados.- Éste es el saludo de una antigua raza que lanzó naves a las estrellas cuando vuestros antepasados aún no hablaban. Por un millón de años y más hemos navegado con nuestro mundo por el espacio, rehuyendo el contacto con todas las demás especies inteligentes por razones éticas difíciles de resumir, pero que podríais entender expresados en dos lemas: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"No violencia"&lt;/span&gt; y "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No interferencia"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pero un momento de grave adversidad nos obliga a adoptar posturas que no hubiéramos entendido antes. Hace unas décadas descubrimos que nuestro mundo y el vuestro estaban abocados a un choque que causaría la destrucción de ambos. Debéis comprender que no nos ha quedado más remedio. Cuando oigáis este mensaje, nosotros ya habremos muerto y nuestro mundo habrá saltado en pedazos, reducido a escombros finos que, calculamos, serán dispersados por el viento solar y la influencia de los otros planetas de vuestro sistema de modo que no os amenace. Este es un mensaje de despedida de una raza de cuya existencia no hubiérais sabido nunca, y encriptado en él va todo un tesoro de datos sobre nuestra naturaleza y nuestra cultura, protegido por unas claves de dificultad creciente calculadas para que las vayáis descifrando en estados sucesivos de desarrollo matemático y técnico durante los próximos siglos de modo que los datos encontrados no aceleren ni perturben vuestra evolución más allá de lo esencial al hecho de saber que, durante todo este tiempo, no habéis estado solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"E incluso esta perturbación nos sabe excesiva, y el causárosla nos ha acarreado graves dilemas. Una raza que está ya más allá del juicio o del reproche se justifica ante vosotros alegando que necesitábamos desaparecer con la sensación de que alguien nos recordaría. No hemos tenido ningún papel en vuestra aparición, pero con este mensaje os nombramos nuestros hijos o herederos, para lo bueno y para lo malo. E igual que en ocasiones agradecéis a vuestros padres el haberos traído al mundo sin consultaros, pero en algunos momentos tenéis que hacer un esfuerzo para perdonárselo, recordadnos en todo lo bueno que tenga esta iluminación que os hace perder la inocencia, pero perdonadnos porque toda luz acaba arrojando sombras, y cuando llegue ese momento, sed indulgentes con el capricho senil de un anciano que no quería morir sin dejar un monumento a su memoria, un epitafio tallado en la única materia preciosa del Universo: la que habla, la que piensa, la que se sabe mortal, y, por eso, perdura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113836102860639769?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113836102860639769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113836102860639769' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113836102860639769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113836102860639769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/01/la-nica-opcin.html' title='La única opción'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113818217807934350</id><published>2006-01-25T11:41:00.000+01:00</published><updated>2006-02-23T13:47:30.460+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Cosecha de espadas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.yesnet.yk.ca/schools/projects/middleages2000/knights/graphics/horse.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 250px;" src="http://www.yesnet.yk.ca/schools/projects/middleages2000/knights/graphics/horse.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fortitudine Vincimus. Mi corazón late presuroso por la excitación, no por el miedo, y mi lanza y mi armadura relucen en el bullicioso amanecer mientras disponemos nuestras filas frente al enemigo. Enseño orgulloso mi escudo de armas de la Torre Firme, y mi lema "Quien resiste, vence". A mi lado, otros tantos caballeros, con no menos brillo y esplendor. Un bosque de lanzas y de brillantes armaduras, de coloridos estandartes que ondean al viento y siguen el ritmo de nuestros alegres cánticos guerreros. Demasiado tiempo ha habido paz en este reino, y el caballero ha cazado ocioso por el bosque y contemplado desde su castillo el aburrido ir y venir del arado y la cosecha, y las zafias festividades de los campesinos. Una larga paz, y los pocos caballeros que han visto otra batalla son ya viejos y aguardan cansados en la retaguardia mientras los jóvenes desfilamos orgullosos en orden de combate y esperamos ansiosos la hora de la gloria y la aventura. Mostramos al enemigo una gran variedad de armas: lanzas y espadas, hachas, mazas y hasta látigos; buscamos intimidarlo tanto como competimos entre nosotros en lucimiento y fama y los mantos y gualdrapas de rico brocado de los corceles compiten en riqueza y en asombro, como un campo de trigo florecido en seda, en oro y púrpura. &lt;br xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"/&gt;&lt;br/&gt;Por eso mismo me llama la atención el caballero silencioso y embozado plantado a un lado de nuestras escuadras, alto y envuelto en un tosco manto negro sin divisa que envuelve igualmente a su caballo. Es también curioso su armamento: sin escudo ni armadura visibles, enarbola bien alta una guadaña. No canta himnos de batalla ni se pavonea demostrando el dominio de su montura. Tan discreto que resulta llamativo, aunque nadie parece fijarse en él salvo yo. Y juraría que me devuelve la mirada, y que también me observa con fijeza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113818217807934350?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113818217807934350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113818217807934350' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113818217807934350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113818217807934350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/01/cosecha-de-espadas.html' title='Cosecha de espadas'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113818025484601574</id><published>2006-01-25T10:07:00.000+01:00</published><updated>2006-05-25T19:22:24.256+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Las Tierras Condenadas.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/zombies.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/zombies.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sus ojos refulgen como fuegos fatuos ya a estas horas inciertas de la tarde; según los informes, no ven bien hasta que es noche cerrada. Dios quiera que para entonces yo ya esté bien lejos. Entretanto, rodeo por la espesura y evito el campo abierto. Si no vienen a recogerme en dos horas empezará la caza y tendré una muerte horrible e indefinida, una eternidad de recorrer los caminos con ojos brillantes en la noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entretanto, tienen un cierto aire torpe, inofensivo. Se cogen de las &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;manos en grupos grandes, de diez y quince, y un ciego guía a otro mientras se pasean tambaleantes por el prado. Los rebaños no les temen ni les huyen, y ellos se entretienen en acariciar y alimentar a las ovejas con algo que puede ser azúcar. No teníamos hasta ahora noticia de este comportamiento, ni de interés alguno en los animales domésticos o salvajes. Pero si me pilla la noche aquí, preferiré mil veces ser ganado a ser un espía. Una oveja puede ser feliz en las Tierras Condenadas: los muertos no se alimentan ni se visten. Sería interesante saber si ordeñan a las vacas. O con qué alimentan a los perros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tengo la respuesta a cien metros de mí: un pastor alemán viene a gran velocidad desde un granero lejano. Demasiado directo, demasiado &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;determinado. Me ha visto. Menos mal que, de momento no ladra. ¿Me &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;persigue por un atávico impulso de guardián de una granja cuyos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;dueños ya no pertenecen al mundo de los vivos, o los muertos están &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;adiestrando perros para guardar sus tierras malditas? Eso puede dar al traste con la operación que preparamos: nuestras fuerzas de defensa son apenas un vestigio de épocas mejores. No somos suficientes para limpiar estos parajes si el enemigo no está completamente indefenso. Preparo el silenciador para acabar con él si sigue aproximándose.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Unas balas no lo detendrán. Veo sus ojos relucir con el mismo brillo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que sus amos muertos. Por eso no ladraba. No ve más que sus amos, pero su olfato es muy superior al humano. Un simple mordisco me hará igual que él, y viene a por mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Gracias a Dios mis boleadoras se enredan en sus patas: eso me dará &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;algo de tiempo, pero tengo que correr porque me va la vida en ello. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Salgo a campo través hacia el punto de cita convenido. Esquivo las &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;figuras tambaleantes en una extraña versión a cámara lenta de una &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;carrera de Rugby. Señor, señor, todos me siguen ya, incluído el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;perro, que afortunadamente, cojea. Que no se haya estropeado el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;helicóptero; casi no queda luz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Les he sacado amplia ventaja. Jadeo en lo alto de la colina convenida: desde aquí veo una multitud que me persigue, a unos quinientos metros. Son lentos, pero saben dónde estoy: unos diez minutos antes de que me rodeen. No oigo aún ruido de motores. Espero que mi muerte no sea en vano. Desenfundo y preparo la katana, afilada como un escalpelo. Un tajo maestro puede separar una cabeza del tronco, y acabar con una falsa vida de enemigo, pero qué más quisiera que poder usarla contra mí mismo. Me siento sobre mis talones y medito: el último Ninja vivo de la Tierra. Intento tranquilizarme y afrontar sereno lo que venga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y mientras observo con avidez mi último ocaso me asalta continuamente la visión de las ovejas felices y mimadas por los muertos, que no serán sacrificadas ni esquiladas porque los muertos no  comen ni se abrigan. Ni siquiera sus perros lo hacen. E intento evocar el color verde del prado ya en penumbra, y me hace gracia el parecido irónico de lo que he visto con el paraíso prometido de un mundo en el que el lobo habita junto al cordero, en una paz eterna que, ahora me doy cuenta, sólo puede esperarse de la muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113818025484601574?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113818025484601574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113818025484601574' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113818025484601574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113818025484601574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2006/01/las-tierras-condenadas.html' title='Las Tierras Condenadas.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113170179979926320</id><published>2005-11-11T10:36:00.000+01:00</published><updated>2006-03-13T10:40:07.670+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>La Esfinge.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://www.katsurafunakoshi.com/"&gt;Escultura en madera de Katsura Funakoshi&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/funakoshi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/funakoshi.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sus ojos eran duros, fríos, igual que su cara terrosa y arrugada. No desvió su mirada hacia mí cuando inicié mi confesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He pecado, padre. Por medios arcanos, prohibidos por Dios y la naturaleza, me hice con un poder ilimitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin asentir ni negar, siguió mirando al infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me convertí en un superhombre, en un semidiós. No, en un Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sigo siéndolo. Podría hacerle hablar con sólo desearlo. Tal vez lo sabe; aún así, prosigue en su silencio testarudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fui el tirano y devorador del mundo. Sometí a todos a mis deseos más crueles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio y la mirada perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Maté, torturé, destruí el mundo. Lo rehice, y lo volví a destruir. Maté a quienes quise, no una, sino diez mil veces. Ninguna invención sádica que el ingenio humano plasmó alguna vez quedó sin probar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No contesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me cansé y quise jugar a buen Dios. No soportaba que mis criaturas tuvieran sus propios designios, y las aniquilé. Y las creaciones donde no caía una hoja sin mi voluntad me resultaron juguetes estúpidos, aburridos; también fueron abandonadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su rostro severo no se digna alterarse. No me teme; yo a él sí. Su silencio lo protege el único atisbo de miedo que aún le queda al emperador absoluto del Universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todo lo veo, y vi que estaba solo. Recreé a todos los seres que una vez creí haber amado. Tal como eran, tal como me gustaría que hubieran sido, con un millón de pequeñas variaciones. A la larga (y he tenido toda la eternidad), seguí igual de solo e infeliz, no era lo que necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Todo lo puedo, todo lo sé. Pero no puedo incrementar mi conocimiento ni mi saber. Lo único que no puedo hacer es crear un ser superior a mí, que me proteja, que me juzgue, que me castigue, que me acoja. Y necesito uno tan desesperadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Y entonces te recordé, ese recuerdo casi perdido de mi infancia, de cuando acompañaba a mi padre a la gasolinera, y él entraba en aquel local a tomarse unas cervezas y me dejaba por allí afuera, y me prohibía que entrara. Y tú estabas en la puerta, con tu fea y seria cara de madera, y me parecía creer que si obedecía a mi padre y no intentaba entrar en aquel mundo misterioso de cerveza fría, de música alta y de mujeres que fumaban, no era por miedo a él, aunque me pegaba, sino por miedo a ti, y a tu misterio inmóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Tú guardabas la puerta de todos los secretos del mundo; un indio de madera que anunciaba cigarros que sólo podían comprar los mayores. Cuando padre se fue y no volvió nunca, las primeras veces que pasaba delante tuya me preguntaba si él estaría dentro, y si tú me dejarías pasar. O a dónde habría ido, y si tú podrías decírmelo. Nunca me lo dijiste, como me quedé sin saber tantas cosas, y al final te acabé enterrando entre las otras penas olvidadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Y ahora estamos sólo tú y yo en este mundo desolado. La única figura a la que temo, una que no teme ni al mismo Dios, a la que no puedo sobornar ni amedrentar. Una estatua silenciosa a la que pido perdón, de la que espero una respuesta, que me hace compañía, a la que he hecho mi confidente. No sé por qué hago esto, pero sin duda es porque así lo quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"La parte de mí que no conozco también lo puede todo. Durante todo el tiempo que haga falta te hablaré y te confesaré mi crimen. Tengo todo el tiempo, aprenderé a tener paciencia. Mejoraré, me endureceré en el proceso. No sé con certeza si alguna vez romperás tu silencio, si tus ojos de madera polvorienta que miran hacia un lugar al que no puedo ir volverán alguna vez su vista a mi cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"Si algún día hablas, no sé qué me dirás. Pero si sé que en ese momento tendré una señal de que el único Dios que existe, que soy yo, me ha perdonado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113170179979926320?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113170179979926320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113170179979926320' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113170179979926320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113170179979926320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/11/la-esfinge.html' title='La Esfinge.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-113067887015784436</id><published>2005-10-30T14:25:00.000+01:00</published><updated>2006-03-07T10:56:58.513+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>El ferrocarril elevado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.asianwildlife.com/products/skytrain/images/Picture1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://www.asianwildlife.com/products/skytrain/images/Picture1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es la hora de los madrugadores, y de los últimos juerguistas. Leo una novela olvidada en un asiento. Las luces interiores se atenúan. Amanece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella suele subir en esta parada. Hoy no ha venido. El tren discurre sobre las azoteas de la ciudad dormitorio. El sol mañanero recorta su silueta sobre las fachadas de las viviendas. Una sombra que no hace ruido. Una mirada errante que se detiene en las paredes de ladrillo y no penetra en los interiores. Un viajero que pasa de largo mientras lee un libro perdido. Un paisaje diminuto cuyos detalles se pierden por la altura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La línea circular atraviesa después por los cortados. Una obra espectacular de ingeniería. Hasta cien metros de altura en el viaducto. Escasas retenciones en la circunvalación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caigo en la cuenta de que es domingo. Las ciudades dormitorio duermen. Un tren de cercanías vacío de trabajadores. Una intermodal silenciosa. Un centro de la ciudad abandonado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ranuras de crédito no funcionan en la estación siguiente. Aprovecho el agua caliente del lavabo de pago. Tengo cuidado de no traspasar los tornos de salida. Son cosas que se aprenden con los años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Truco con cuidado una máquina de café especialmente sencilla. Si la averío la cambiarán; si me excedo en el consumo, tal vez también. Es un modelo antiguo: aún tiene receptáculo de monedas. Vacío, como es lógico. Y de nada servirían las que encontrara; tal vez para trocarlas con un niño por unos caramelos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo funciona por chip de pago, y sólo los ancianos usan aún tarjeta de crédito. Los viajeros pasan por los tornos sin hacer un gesto, y el viaje se registra en sus cuentas de banco. Los bocadillos se expeden con una simple orden oral. Se pagan por chip incorporado hasta las multas de los radares de las autopistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo chip incorporado que pague mis viajes. No tendría un lugar a dónde ir allí abajo. Doy vueltas día y noche en el ferrocarril elevado. Me lavo en los servicios y como bocadillos. Mi nieta me hace la colada, pero hoy la esperé en vano en su parada. Y me preocupo por ella: ya no es joven y no ve a sus hijos. Cuida un gato viejo y ciego en su domicilio; y le lava la ropa al fantasma del bisabuelo, a la &lt;br /&gt;leyenda familiar que se quedó en un limbo más allá de la tierra por un problema informático. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pienso en el paso de los años, y en cómo pasan las modas de las ropas, y en cómo veo envejecer a los viajeros habituales. El joven que volvía achispado un sábado de madrugada lleva poco después a su hijo al planetario. Poco después el hijo vuelve de madrugada. Mi nieta es una anciana que vive con su gato y sus fantasmas. Y en el espejo del lavabo de la estación, mi cara no muestra arrugas que cambien su &lt;br /&gt;expresión solitaria. Porque hasta la muerte hoy en día necesita localizarte por un chip. Y el mío no funciona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo libros olvidados en los asientos, y escribo mi vida entre sus márgenes, y los dejo de nuevo seguir su camino, como una botella arrojada al mar por un náufrago, como una plegaria que se aleja mientras veo partir el ferrocarril elevado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-113067887015784436?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/113067887015784436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=113067887015784436' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113067887015784436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/113067887015784436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/10/el-ferrocarril-elevado.html' title='El ferrocarril elevado'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-112955215893257377</id><published>2005-10-17T14:28:00.000+02:00</published><updated>2006-03-07T11:07:58.790+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Vida a los años.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es peligroso hablar del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Noel Clarasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ascensor es un espacio precariamente compartido entre perfectos extraños a los que te obligas a llamar vecinos por una simple casualidad geográfica. Su vecino era el típico viejecito que baja la basura en zapatillas y parece que se agita con el viento. A falta de otra cosa, hablaban del tiempo: vaya frío, hace sol. Intentaba ser amable con él cuando se cruzaban; una vez le prestó un tester, otra un soldador. Un anciano solitario y aficionado a la electrónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demasiado solitario, al fin pudo verse: cuando los vecinos notaron el olor y se dieron cuenta de que llevaba un mes sin ser visto fuera de su casa, y vinieron los bomberos a forzar la puerta, se descubrió que el pobre viejo le había hecho su heredero universal por medio de un testamento ológrafo adherido a la puerta del frigorífico, y del que había hecho testigos al repartidor del butano y al kioskero que le guardaba el Scientific American .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana aireando: tras eso resultó que la casa no estaba muy sucia. Llena, eso sí, de cachivaches incomprensibles, y de estanterías abarrotadas de notas y diarios. Uno de ellos, en tapas de hule depositado cuidadosmanete en el interior de un arcón de cristal parecido al ataúd de blancanieves que llenaba uno de los dormitorios, llamó especialmente su atención. Las fechas de las entradas estaban separadas por plazos extrañamente largos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-12 de abril de 1978.- He despertado a Marta para el fin de semana. Había preparado su comida favorita; ella dijo que era muy amable de mi parte, pero que para ella siempre había sido un placer cocinar para mí. No se lo he dicho, pero estos dos días a su lado se me han hecho dolorosamente cortos, después de casi un año esperándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-25 de octubre de 1980.- Consulto continuamente las revistas médicas de todo el mundo; aún sin esperanzas de una cura. Las canas pronto harán que Marta no me reconozca. Ella, en cambio, sigue allí, en su cabina de estasis, siempre igual, tan rosada y sonriente, paralizado el enevejecimiento, adormecido el mal que la devora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-22 de febrero de 1982.- He recibido respuesta de California. El único proyecto de investigación sobre su mal se suspende. Una enefermedad demasiado rara, demasiado compleja. Me comenta el director en su carta que, si tal vez se hace un avance espectacular en las investigaciones sobre los genes, podría abrirse otra vía. Nunca se sabe, pero él opina que no antes de veinte o treinta años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;-6 de diciembre de 1986.- Me voy haciendo viejo sin ella. Hoy la he despertado para pasar el día, y lo hemos hablado. Abandonada a su ritmo normal, su enfermedad la matará en menos de seis meses. Ciento ochenta citas como esta, sesenta u ochenta, tal vez, antes de que el deterioro sea evidente. A una cita semanal, la perderé en unos tres años. Hemos considerado la posibilidad de construir una cabina de estasis para mí, y esperar juntos el futuro que le traiga la cura. Demasiado peligroso: la cabina no es fiable sin un mantenimiento constante, y un piso de ochenta metros cuadrados con una puerta de pino barato y conectado a una red eléctrica ordinaria no es un entorno seguro ni estable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-25 de diciembre de 1995.- Ya no soy el de antes. Ella lo nota. Y yo noto en ella los primeros síntomas de su mal, antes invisibles. Hemos decidido envejecer juntos, cada uno a su ritmo; lo calcularemos lo mejor que podamos para que ninguno de los dos sobreviva al otro, al menos no por mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;-11 de agosto de 1999.- Por fin he resuelto todos los problemas técnicos. La cabina ha sido modificada para ofrecer completa seguridad sin mantenimiento por un plazo máximo de un mes. El mismo campo de fuerza que aísla el contenido del transcurso temporal puede derivarse para hacerla, por ese tiempo, inmune a cualquier influencia exterior: un incendio, un golpe, una explosión nuclear, una supernova. Esto me permitiría fabricar una segunda cabina y ampliar mi viaje hacia el futuro mientras espero una cura. Pero gastaré años y millones en construir otra cabina; ya no me siento con fuerzas, y no sé si con este invento dejaré tras de mí un mundo más feliz de lo que era antes. Las aplicaciones perversas de la estasis se me antojan infinitas. Creo que el logro que en mi juventud pensé que nos abriría el viaje a las estrellas morirá con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-3 de mayo de 2000.- La nueva medicación pareció mejorarla; ahora han comenzado los efectos secundarios. Por muchos años fue una muñeca sonrosada y tranquila en su cabina que parecía reirse de mis canas y arrugas siempre en aumento. Ahora su deterioro es tan rápido que me parece verla demacrarse y perder el pelo incluso mientras está en estasis, pese a que sé que es físicamente imposible, y que ni siquiera se mueven los electrones en sus órbitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;-1 de noviembre de 2002.- El médico la ha reconocido a domicilio esta mañana: puede quedarle un día, a lo sumo dos. Y yo estoy demasiado viejo para seguir cuidándola, a ella cuando está despierta, a su cabina cuando está dormida. Puede que un día el sistema de emergencia la despierte ante un fallo crítico y que se encuentre que morirá sin mí, completamente sola. El médico antes de marcharse ha hecho un intento de consolarme: dice que ha examinado su ficha y que Marta ha sobrevivido durante más de veinte años a una enfermedad incurable y extremadamente rápida, y que eso debería alegrarme. Pobre hombre, si supiera que el único que ha sufrido la enfermedad de Marta todos esos años he sido yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px;" src="http://www.timetravelgroup.co.uk/images/logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-3 de noviembre de 2002.- Decidido. Voy a darme un año de tiempo para encontrar el modo de invulnerabilizar la cabina por un tiempo indefinido. Si lo consigo, construiré otra y viajaremos juntos cien años al futuro. No tenemos nada que perder. Será mi último intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había más entradas en aquel diario. Investigando un poco, el heredero descubrió que el anciano había informado de la muerte de su esposa dos días después de la Navidad de 2004. Causa de la muerte, natural. Los adornos de aquellas fiestas seguían colgando por la casa, por otra parte aceptablemente ordenada. No había vestigios de una segunda cabina, pero sí un detallado legajo de instrucciones, en un archivador que, curiosamente, había marcado claramente como parte de la herencia con un post-it dirigido expresamente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No parecía haber entre aquel legado ningún otro invento útil. El inesperado heredero se quedó largo rato sentado, con el diario en una mano y las instrucciones en otra, leyendo y pensando. Y tal vez esté aún allí, pensando, incluso ahora, qué hacer con un regalo tan extraño y poderoso, dividido entre la ambición, el miedo y la duda, o riéndose de lo peligroso que es, cuando no se sabe cómo romper el hielo con un desconocido, ponerse a hablar del tiempo, porque esa palabra etiqueta a lo que los antiguos llamaban un dios: una fuerza todopoderosa y de muchas formas, cuyo oráculo, cuando se lo invoca, puede darnos una respuesta que no se espera, bajo una forma en la que nunca habíamos pensado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-112955215893257377?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/112955215893257377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=112955215893257377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112955215893257377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112955215893257377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/10/vida-los-aos.html' title='Vida a los años.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-112536069046860386</id><published>2005-08-30T01:50:00.000+02:00</published><updated>2006-03-07T09:44:36.686+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>La caja muerta.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://citypaper.net/articles/060597/images/games.deadbox.GIF"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 101px; height: 101px;" src="http://citypaper.net/articles/060597/images/games.deadbox.GIF" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Cuando el caminante canta en la oscuridad desmiente su        estado de angustia, mas no por ello ve más claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Sigmund Freud.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La Caja de Muertos (Deadbox) es un juego infantil que se juega con chapas de botella sobre un itinerario rectangular dibujado con tiza. En el centro de este rectángulo se traza otro más pequeño en el que se dibuja una calavera con dos huesos cruzados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si una chapa cae en el recuadro central -la caja de muertos- su dueño queda eliminado o tiene que volver a empezar, según las reglas preestablecidas, lo que da a este juego cierta semejanza con el Juego de la Oca.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;b&gt;(Adaptado de gameskidplay.net)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://citypaper.net/articles/060597/images/games.deadbox.GIF"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 101px; height: 101px;" src="http://citypaper.net/articles/060597/images/games.deadbox.GIF" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;img src="file:///C:/DOCUME%7E1/AUXPRO%7E1.DPA/CONFIG%7E1/Temp/moz-screenshot.jpg" alt="" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;-¡Cuidado, son los PATOs!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  -¡Policía Anti Terrorista Orbital! ¡Soy el comandante Hjälte! ¡Que&lt;br /&gt;nadie se mueva! ¡Tirad las armas!&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Tranquilo, ya está, ya está. Que somos unos mandados, hombre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Mandados del hombre más peligroso del Universo. ¿Dónde está el&lt;br /&gt;Doctor Blådåre?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Ni idea. Me dijo que si venías por aquí te diera esta caja.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-¡Quieto! ¡Como intentes abrirla te frío!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;-Se activa con tu voz, según me dijo, así que en cualquier momento&lt;br /&gt;hará lo que tenga que hacer...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://citypaper.net/articles/060597/images/games.deadbox.GIF"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 101px; height: 101px;" src="http://citypaper.net/articles/060597/images/games.deadbox.GIF" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; -"Saludos, Comandante Hjälte. Dispuse que esta caja se activara ante&lt;br /&gt;tu voz porque sabía que no podrías estar ausente en tu momento de&lt;br /&gt;triunfo. Has ganado, lo reconozco. Has frustrado todos mis planes, has&lt;br /&gt;batido y descubierto todos mis escondrijos. Celebra tu triunfo, pero&lt;br /&gt;lamento comunicarte que no podrás llevarme encadenado a tu carro,&lt;br /&gt;porque cuando estés oyendo esta grabación, habré dejado de existir.&lt;br /&gt; "Pero si he eludido el papel de trofeo en tu carroza triunfal, me&lt;br /&gt;he reservado a cambio otro no menos importante: el del que te repetirá&lt;br /&gt;continuamente desde tus espaldas que recuerdes que eres un mortal, y&lt;br /&gt;que de eso no te libran ni tus poderes mentales, ni tus rayos&lt;br /&gt;energosomáticos, ni tu casi completa invulnerabilidad a toda arma conocida. Mi&lt;br /&gt;cerebro conservado y parcialmente operativo muere poco a poco dentro de&lt;br /&gt;esta caja, Hjälte, y sus últimos destellos de pensamiento organizado&lt;br /&gt;se dedican, en exclusiva, al problema de la otra vida.&lt;br /&gt;"Voy a analizar las experiencias cercanas a la muerte que vive todo&lt;br /&gt;cerebro en este trance. Gracias a mi insuperada capacidad intelectual y&lt;br /&gt;a ciertas ayudas cibernéticas que he desarrollado e instalado en esta&lt;br /&gt;caja, estoy más que razonablemente seguro de que podré llegar a&lt;br /&gt;conclusiones definitivas sobre la existencia de una vida después de la&lt;br /&gt;muerte por medio de un análisis presencial de esas experiencias.&lt;br /&gt; "El problema científico más apasionante nunca resuelto, y cuyos&lt;br /&gt;resultados guardaré para mí. Eso sí, dependiendo de la conclusión a&lt;br /&gt;la que llegue la última chispa de mi conciencia agonizante, se&lt;br /&gt;activará un relé interno de esta caja en un sentido u otro, y, según&lt;br /&gt;cómo se active, esta caja implosionará inofensivamente en una&lt;br /&gt;ausencia cuántica, o explosionará su munición de materia-antimateria&lt;br /&gt;con una potencia de diez gigatoneladas, con lo que no quedará ni el&lt;br /&gt;plasma de esta caja, de la estación orbital en la que nos encontramos,&lt;br /&gt;ni de ti mismo pese a tu proverbial invulnerabilidad. Otro sensor&lt;br /&gt;vigila si activas la supervelocidad y detonará para impedir tu fuga,&lt;br /&gt;por lo que te ruego que no frustres mi experimiento supremo, cuyo&lt;br /&gt;resultado tal vez arroje mejores consecuencias para ti que una muerte&lt;br /&gt;segura.&lt;br /&gt; "Adiós, superhombre. Perdóname todo el daño que te hice, como&lt;br /&gt;yo casi te perdono a ti. No soy exactamente un hombre rencoroso, y no&lt;br /&gt;te deseo ningún mal. Pero toda la vida que te queda, que puede ser de&lt;br /&gt;décadas o de unos pocos segundos, vivirás bajo el peso de mi último&lt;br /&gt;triunfo: tú, que te liberaste de ser mi conejillo de indias apenas te&lt;br /&gt;hube creado, vuelves a ser un sujeto de mis experimentos. Yo estoy&lt;br /&gt;dentro de una caja, y tú estás fuera. Pero mientras yo conozco mi&lt;br /&gt;estado actual con toda certeza, el que no sabe si está vivo o está&lt;br /&gt;muerto eres tú.&lt;br /&gt;"Me reitero en que no sabrás, si sobrevives a este experimento,&lt;br /&gt;cuál de las dos posibilidades en cuanto a la vida después de la&lt;br /&gt;muerte activa la bomba o te salva la vida. Es un problema que resuelvo&lt;br /&gt;sólo para mí, y ya te llegará el turno de conocerlo. Pero si ese&lt;br /&gt;turno tarda mucho en llegar, oh, superhombre Hjälte, poderoso e&lt;br /&gt;invencible, nunca, en todos tus años, olvides el miedo que estás&lt;br /&gt;pasando ahora, ni dejes de oir la voz de esta caja, la voz de un hombre&lt;br /&gt;muerto que te recuerda que tú también eres mortal.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-112536069046860386?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/112536069046860386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=112536069046860386' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112536069046860386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112536069046860386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/08/la-caja-muerta.html' title='La caja muerta.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-112531828089818870</id><published>2005-08-29T14:22:00.000+02:00</published><updated>2006-07-20T23:00:18.883+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>El lenguaje perdido.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.blackwyrm.com/Extras/Algernon/Art/Sentinels%20-%20Troll.png"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.blackwyrm.com/Extras/Algernon/Art/Sentinels%20-%20Troll.png" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Se erguía como una montaña de carne a las puertas de la disco de verano. Me preguntaba qué sería esta vez, si mis zapatos, mi camiseta, o un careto de los que nunca se verán en una tarjeta de crédito VIP de ésas que incluyen foto. La respuesta fue la de siempre. Me puso una manaza en el hombro y me lo dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No puedes pasar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;    En sus nudillos vi tatuadas runas. Otras más por los brazos y los hombros. Runas de Daeron, como las que se usaban en la antigua Moria, como las de las inscripciones del prefacio de "El Hobbit", que aún recordaba de otros veranos más silenciosos. Tardé unos segundos en descifrar las runas: "&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-family:trebuchet ms;" &gt;KMKM&lt;/span&gt;"; en aquella mano ponía "&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pepe&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;    Me entretuve en leer más tiempo de la cuenta. Aquella mano se aferró a mi&lt;br /&gt;hombro con más fuerza. Se repitió la sentencia:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No puedes pasar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y yo respondí:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No puedes pasar. Soy servidor del Fuego Secreto, que es dueño de la Llama de Anor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y él dijo:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-El fuego oscuro no te servirá de nada, llama de Udùn.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y yo:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Vuelve a la sombra!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Y él, por fin:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No puedes pasar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;     Y pasé. Para despedirme, dije "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mellon&lt;/span&gt;", otra contraseña, mientras me adentraba en las profundidades, por fin franqueado el puente de Khazad Dum, dejado atrás el guardíán de la Puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos hechos ocurrieron hace mucho tiempo, en otra edad del mundo, cuando yo todavía iba a discotecas,  antes de el mundo cambiara y una ola furiosa que vino de Hollywood más allá del mar arrasara las tierras, y condenara a los amigos de los elfos a vivir escondidos, a perderse entre una multitud de gente que sólo se les parecía.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-112531828089818870?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/112531828089818870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=112531828089818870' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112531828089818870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112531828089818870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/08/el-lenguaje-perdido.html' title='El lenguaje perdido.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-112484684000236739</id><published>2005-08-24T03:25:00.000+02:00</published><updated>2006-02-23T11:41:47.380+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>El Confín</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://homepage.mac.com/kvmagruder/images/weirSm.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px;" src="http://homepage.mac.com/kvmagruder/images/weirSm.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;br /&gt;Desde la atalaya al borde del abismo veo caer cascadas de agua al&lt;br /&gt;infinito; con ella caen algas flotantes y restos de naufragios, y&lt;br /&gt;bancos completos de diminutos peces plateados arrastrados por la&lt;br /&gt;corriente imparable. Tan inmensas son las proporciones del marco&lt;br /&gt;apocalíptico, de esta barahúnda interminable de un océano que se&lt;br /&gt;vacía, de un mundo que se extingue, que tardo un rato en darme cuenta&lt;br /&gt;de que los diminutos peces plateados que veo caer son manadas completas&lt;br /&gt;de delfines, tal vez los mismos delfines que han sido mis compañeros y&lt;br /&gt;heraldos en el viaje en el que he empleado toda mi vida, desde las&lt;br /&gt;tranquilas aguas del mar interior, desde el cual el Confín del Mundo&lt;br /&gt;sólo parecía un mito del que muchos discrepaban.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No es sólo el agua lo que ha perdido la virtud que le evitaba&lt;br /&gt;desplomarse al abismo. Desde mi punto de observación veo desgajarse&lt;br /&gt;poco a poco las rocas de esta peña. Dice el Viejo de la Montaña que&lt;br /&gt;es también un fenómeno reciente, y que sin él y las nuevas&lt;br /&gt;corrientes que se han generado, tal vez no hubiera podido llegar con mi&lt;br /&gt;barco hasta este Confín, el primer hombre en tanto tiempo que ni&lt;br /&gt;siquiera un inmortal como el Viejo recuerda la última vez con certeza.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En todo caso, sin duda no habra un nuevo peregrino. La cascada se ha&lt;br /&gt;desatado de repente, y los mares y las tierras se van perdiendo por el&lt;br /&gt;abismo. Según el Viejo recuerda, estaba predicho que ocurriría, pero&lt;br /&gt;si esto señala el Fin del Mundo o sólo un gran cambio, en el que&lt;br /&gt;el Universo adopte una nueva forma y nuevos dioses sucedan a los&lt;br /&gt;antiguos, él no lo sabe.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una nueva pregunta sin respuesta para mí, que llegué aquí buscando&lt;br /&gt;ese ser inmortal de la leyenda que lo sabía todo, y gracias al cual un&lt;br /&gt;hombre mortal podía conocer las respuestas a todas sus preguntas sin&lt;br /&gt;morir. La leyenda se equivocaba; el Viejo existe, pero si alguna vez lo&lt;br /&gt;supo todo, ha estado solo demasiado tiempo como para recordarlo. Me ha&lt;br /&gt;recibido bien, pero no puede responderme, y sigo sin saber dónde van&lt;br /&gt;los mortales cuando mueren, si los dioses crearon el Universo, con que&lt;br /&gt;propósito los hombres existimos, o ni siquiera si es cierto que en el&lt;br /&gt;centro de todo el disco de la Tierra, en el norte absoluto, existe una&lt;br /&gt;isla gigantesca de Piedra Imán, y por eso las agujas señalan en esa&lt;br /&gt;dirección.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y pronto ni siquiera podrá hacerme compañía: se niega a salir de su&lt;br /&gt;morada en el borde de la Montaña que da al abismo, que calculamos que&lt;br /&gt;se desmoronará en breve. Ése es el orden de las cosas, y su destino,&lt;br /&gt;dice, y hasta un inmortal debe morir. ¿Dónde irá entonces? Dice que&lt;br /&gt;no lo sabe.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Yo no me quedaré aquí, y no es miedo. Remontaré, si puedo, la&lt;br /&gt;corriente, y desharé el camino de todos estos años. Pero no me&lt;br /&gt;demoraré cuando llegue a las Columnas del Mar Interior, ni perturbaré&lt;br /&gt;a mis compatriotas con avisos de un final inevitable. Si tengo suerte y&lt;br /&gt;sobrevivo otra vez a todos los peligros, seré el primer mortal que&lt;br /&gt;arribe a las costas de la Isla Imán en el Norte Absoluto, y desde&lt;br /&gt;allí presenciaré el último acto del final del Mundo, cuando hasta&lt;br /&gt;allí llegue la última ruina, que ya ha comenzado por los bordes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dirán que es inútil tanto luchar por demorar una muerte cierta; pero&lt;br /&gt;no lo hago por eso. Llegué hasta donde nadie antes buscando&lt;br /&gt;respuestas. Tal vez si permanezco hasta el final me sea dado ver un&lt;br /&gt;atisbo de lo que vendrá después, de si tras esto hay una Nada&lt;br /&gt;absoluta o recomenzará un nuevo Mundo, más perfecto. Esa es otra&lt;br /&gt;pregunta que me inquieta, y por responderla emplearé los años que me&lt;br /&gt;quedan. Porque los místicos dicen que la Vida es una pregunta, y la&lt;br /&gt;Muerte la respuesta. Pero hay un Fin más absoluto que la muerte, una&lt;br /&gt;nada que aborrezco hasta la náusea y que no puedo concebir.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; Una Nada que sería la desaparición de todas las preguntas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-112484684000236739?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/112484684000236739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=112484684000236739' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112484684000236739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112484684000236739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/08/el-confn.html' title='El Confín'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-112473620873530568</id><published>2005-08-22T17:02:00.000+02:00</published><updated>2006-03-07T10:54:55.370+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>El Universo Fantasma.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:90%;"&gt;&lt;i&gt;        Hay otros mundos pero están en éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Paul Eluard.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:90%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;En el día de hoy, una de las iglesias de Tlön sostiene platónicamente que tal dolor, que tal matiz verdoso del amarillo, que tal temperatura, que tal sonido, son la única realidad. Todos los hombres, en el vertiginoso instante del coito, son el mismo hombre. Todos los hombres que repiten una línea de Shakespeare, &lt;/i&gt;&lt;i&gt;son&lt;/i&gt;&lt;i&gt; William Shakespeare&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Jorge Luis Borges&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/%21aat-071.jif.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/320/%21aat-071.jif.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Uno nunca prevé las consecuencias que puede acarrear un descubrimiento teórico. Todo comenzó como una colaboración con mi amigo Elisha, ingeniero e inventor. Se le ocurrió que unas ideas mías sobre la naturaleza del espacio podrían tener aplicación sobre las comunicaciones. Yo le dejé hacer, y le presté ayuda siempre que me lo pidió, pero con algo de distancia. Al fin y al cabo, llevaba dándole vueltas a aquella teoría muchos años, y no había logrado hasta entonces resultados coherentes. Pero con lo que tenía en mente había suficiente para empezar, o al menos a Elisha le bastaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es gracioso que la iluminación me llegara la misma mañana en la que Elisha me llamó exultante. El experimento había funcionado, y se iba a pasar por mi casa de camino a la oficina de patentes para enseñarme el prototipo. Un dispositivo sencillísimo que cambiaría el mundo como nada antes de la máquina de vapor, o tal vez la imprenta, y que sin duda, decía él, nos reportaría una fortuna mucho mayor a nosotros que a los inventores de aquellos ingenios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, aquí está el emisor y aquí el receptor. Como es lógico, no se puede medir la diferencia entre ellos y un sistema de ondas de radio ordinario sin instrumentos muy delicados, pero te aseguro que lo he verificado en el laboratorio hasta la extenuación, lo mejor que se puede comprobar sin gastarte una pequeña fortuna en colocar uno de ellos en el espacio profundo. Hasta facturé uno de ellos en avión a las antípodas, y no hay duda: hasta el límite de error que pueden abarcar los instrumentos, el lapso de tiempo entre que el mensaje se emite y éste llega al receptor es exactamente &lt;i&gt;cero&lt;/i&gt;. Cero, coma cero, cero, cero, todos los ceros que quieras. Y nuestras cuentas bancarias tendrán casi tantos ceros como esos, porque te voy a adjudicar un porcentaje del negocio. Hay suficiente para los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres muy amable, Elisha. Gracias, de verdad. Es emocionante. Comunicaciones más rápidas que la luz. Una revolución en la Física, desde luego. Por cierto, que luego te cuento las conclusiones teóricas definitivas a las que he llegado: abren la puerta a campos teóricos inimaginables, a dar trabajo a la comunidad científica en pleno durante el próximo siglo. Y desde luego, nos vamos a hacer famosos mundialmente: yo, como el creador de la teoría, y tú como su primer comprobador experimental. Porque eso han hecho estos aparatos, comprobar plenamente la teoría. Pero no veo muy claro que nos vayamos a hacer ricos, Elisha, no te hagas ilusiones. ¿Para qué pueden servir las comunicaciones más rápidas que la luz, al menos a medio plazo? Cuando haya un tipo en Marte, sin duda le será muy cómodo no tener que esperar veinte minutos para poder hablar con la Tierra, y ya está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exacto, tú lo has dicho. Comunicaciones con el espacio &lt;i&gt;en tiempo real&lt;/i&gt;. Podremos reconocer todo el sistema solar con instrumentos que no necesitarán ser mucho más complicados ni mucho más inteligentes que un avión de radiocontrol. Ni más caros de fabricar, ni más pesados. Lanzar miles de millones de micro-robots controlados desde tierra, de cuatro perras y unos gramos de peso, para tareas científicas y comerciales, para explotación minera, para la construcción de infraestructuras espaciales como estaciones orbitales y bases lunares, todo sin gastar ni un chavo en elevar toneladas de material desde la Tierra a la órbita: todas esas cosas con las que llevamos soñando décadas y que hasta ahora eran antieconómicas. Y estos robots serán tan inteligentes como se quiera, al contrario de lo que hasta ahora esperábamos de la nanotecnología.&lt;br /&gt;"¿Tú sabes lo que encarece la exploración espacial la necesidad de proteger la vida de los astronautas hasta más allá de cualquier riesgo previsible? Y aún así, muere gente, pero es la única forma de realizar determinadas actividades para las que los robots no son lo bastante fiables, ni lo bastante flexibles. Y tal vez no lo sean nunca, porque la Inteligencia Artificial parece haber llegado a un callejón sin salida, al menos hasta ahora, claro. Porque estoy seguro de que la disponibilidad ubicua de sensores remotos mejorará las posibilidades en ese aspecto. Y, además, ahora no habrá límites prácticos a la velocidad de proceso, gracias a un efecto colateral de estos sistemas en el que no habías caído...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, no me lo digas: que las emisiones no ocupan ancho de banda, ni disipan energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Vaya! Pues sí lo sabías. Pues sí, al menos no disipan una cantidad apreciable. Pero no sé por qué, ha sido una observación accidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En teoría, la pérdida de energía es también cero. No lo sabía la última vez que hablamos, pero como ya te he dicho, este misma mañana, justo antes de que me llamaras, todos los detalles encajaron en un sistema de ideas perfecto, sencillísimo, tan evidente para mí ahora que me pregunto cómo no he podido verlo antes, como esos experimentos en los que los trazos de un dibujo forman una cara y su percepción llega de una forma tan súbita que te sobresalta. He pulido los últimos detalles matemáticos en menos de una hora, y ahora todo está claro. Un efecto colateral de la naturaleza de los espacios implicados. Si quieres te lo explico de una forma resumida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Explícamelo de camino a la oficina de patentes, si quieres acompañarme. ¿Te das cuenta de que ese efecto colateral es aún más importante que lo de la transimisón instantánea? Mecachis, vivimos en una sociedad que se nutre tanto de información como de energía, y aquí hemos resuelto los problemas de colapso de tráfico tanto de una como de otra de un plumazo. Pronto la tecnología de superconductores en la que se han hecho tan masivas inversiones estará tan superada y se tendrá tanta necesidad de ella como del arte del tallado del sílex. Y no te digo de los avances en informática, con un número infinito de procesadores en red, etcétera. Y dado que ninguna barrera material puede interferir la señal, los satélites de comunicaciones dejarán de ser necesarios, lo mismo que las antenas de telefonía, etc. Y además, sin problemas de ancho de banda, asignación de frecuencias, etcétera.&lt;br /&gt;"Y habrá mil otras cosas que ni se me ocurren. Preveo que el mundo va a cambiar más en los próximos veinte años que en los seis mil anteriores, y no estoy exagerando. He hecho un cálculo a grosso modo de en cuánto dinero se puede traducir esto, y es posible que nuestra patente nos reporte unos ingresos equivalentes &lt;i&gt;al uno por ciento del P.I.B. mundial&lt;/i&gt;. Y Dios sabe cuál será el P.I.B. mundial en el nuevo mundo que estamos abriendo.&lt;br /&gt;"¡Y tú sólo te preocupas del reconocimiento académico!. ¡Ja!. Quédatelo para ti solo, pero no te preocupes, que estoy dispuesto a ir a partes iguales contigo en todo lo demás. ¿Vienes conmigo o te quedas aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le hice esperar casi una hora, mientras ponía en limpio mi trabajo para enseñarlo a un par de colegas del Campus, al que quedó en llevarme después de haber cumplimentado la patente. Nos subimos en su coche, y mientras él conducía, yo me entretuve en inspeccionar sus planos y a jugar un poco con aquellos aparatos, una versión tosca de un teléfono móvil sin altavoces, sólo con la pantalla, en la que se mostraban los mensajes emitidos y recibidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es impresionate pensar que esas líneas de texto tan parecidas a un SMS han tardado en recorrer estos treinta centímetors que distan de un aparato a otro, no unos microsegundos, sino absolutamente nada ¿Verdad?- le dije, con un aparato en cada mano. El tráfico era denso a aquella hora, y había tiempo conversar entre retención y retención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, desde luego. Y que en esos treinta cetímetros la pérdida de energía sea nula, en vez de despreciable, y que eso suponga tantísimo dinero. Pero todavía no me has explicado los últimos detalles teóricos. Yo he estado trabajando todo el tiempo sobre tu primera hipótesis, ya sabes, que la señal viajaba por uno, o por más, universos paralelos, durante todo el tiempo necesario para alcanzar el receptor, antes de reaparacer, como si dijéramos, en nuestro universo, en el orificio de salida diseñado para ello. El trayecto sería aparentemente instantáneo debido a que en algunos de esos universos la velocidad de la luz sería infinita, o tal vez el tiempo transcurriría a un ritmo, o en una dirección, completamente distintos a los de nuestro Universo. La última vez no tenías muy clara la respuesta, pero desde luego, ninguna de ellas explica el problema del gasto nulo de energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Exacto. La solución era mucho más simple. No hay un número arbitrariamente grande de universos, sólo uno, al que he decidido llamar el Universo Fantasma. Lo llamo así porque, al contrario de lo que pensaba de los "Universos paralelos", no es un Universo con una existencia real, con su propia fenomenología interna. Es sólo un artificio de trabajo que permite normalizar totalmente las ecuaciones. Este Universo tiene una existencia virtual, pero una completa coherencia casuística.&lt;br /&gt;"Con esto quiero decir que no existe, aunque puede influir en el nuestro en momentos muy determinados, y sólo a efectos prácticos, pero aunque no exista, no por eso puede adoptar cualquier configuración arbitraria. No. El Universo Fantasma es, tiene que ser, forzosamente, exactamente igual al nuestro.&lt;br /&gt;"Olvídate de ese juego de Multiuniversos cuánticos, en el que hay una miríada de Universos coexistentes que sólo se diferencian del nuestro en el distinto desenlace de una incertidumbre, y en uno tú llevas un jersey de otro color, y en otro yo conduzco el cohce, y tal y tal. Los dos universos son exactamente iguales, hasta el último detalle, sin que ninguno de ellos pueda modificar al otro sin modificarse a sí mismo en la misma medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, y entonces, ¿por qué no simplificas y dices que hay un único Universo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Porque sí hay una divergencia entre los respectivos marcos de referencia espacial. Simplificando, aunque el Universo Fantasma está aquí, junto al nuestro, y en él hay un Elisha exactamente igual que tú, y un receptor exactamente igual que éste, etcétera, es teóricamente imposible saber dónde están el Elisha fantasma, el receptor fantasma, el coche fanstasma, en un momento dado. A efectos prácticos, &lt;i&gt;están en todas partes&lt;/i&gt;, así que, aunque entre ellos conserven su marco de referencia espacial, y Elisha esté dentro del coche, y los aparatos también, etcétera, en lo que a nosotros respecta, su emisor fantasma podría comunicarse con un receptor situado en nuestro Universo, pero a mil millones de años luz de aquí, de forma instantánea&lt;i&gt;, porque estarían situados en un mismo punto.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-&lt;/i&gt;Bueno, es maravilloso, pero me temo que con ese resumen no lo he comprendido del todo, porque sigo sin entender porque no lo reduces a un solo Universo, donde , digamos, todo puede suceder...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, las ecuaciones permiten algo así, porque aunque tiene que haber un Universo Real y un Fantasma, la otra solución posible es que el Universo es su propio Fantasma. Pero esa solución me repugnaba estéticamente, por así decirlo. Por otra parte, tu ya la has refutado empíricamente, sin saberlo, porque tendría efectos más amplios de los que hemos observado y sobre los que tú has basado este invento. En tu sistema sólo se pueden recibir los mensajes enviados por un emisor previamente "sintonizado" por medio de unas reglas simples de conmutación de fase geométrica: no es una precaución contra las interfernecias, sino una limitación inherente a la teoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí. Y lo que nos permitirá un ancho de banda infinito. Aunque eso nos dará ciertos problemas prácticos para su implantación masiva, no es tan grave, aparte de otras aplicaciones que le veo como protección del copyright, lucha contra la piratería, seguridad... ¿Y qué ocurriría si estuviéramos, por así decirlo, en el Universo fantasma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, si así fuera, todos los mensajes emitidos podrían ser recibidos por todos los receptores, en cualquier lugar y en cualquier momento. Las comunicaciones serían imposibles, todo ruido y punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No creas, habría modos de soslayar eso. Encriptación de fase, emitir los bits en pulsos irregulares predeterminados, y que el receptor estuviera sincronizado con ellos. Más simple y más barato, incluso. Acarrearía limitaciones a la larga, pero todo se solucionaría. Por cierto, que no se me ha ocurrido comprobar si funcionaría un aparato de esa manera, así que no puedes decir que sea una teoría refutada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, si quieres hazlo cuando vuelvas a casa, pero piensa que si eso fuera cierto, es muy probable que ocurrieran interferencias de otro tipo, que no se han observado. Llevamos muchas décadas desenmascarando telépatas, brujos, adivinos y cosas así para que creamos que eso es cierto, por ejemplo. Y en este caso, las, digamos, "interferencias de pensamiento" no serían una cosa que le pasa a un chalado de vez en cuando, sino algo relativamente común. Y habría todo tipo de pseudocoincidencias extrañas que estadísticamente podría acabar demostrándose que no eran mera casualidad. Y estarás de acuerdo conmigo que eso sí que no ocurre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a la Oficina de Patentes otro tipo había patentado aquel mismo invento, en aquella misma oficina, veinte minutos antes. Fue duro para Elisha, que pleiteó durante muchos años, hasta arruinarse. No podía ganar en los tribunales, ni en la opinión pública, contra los recursos de un enemigo que era dueño del uno por ciento de P.I.B. mundial. Se amargó la vida, y acabamos perdiendo el contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí no me fue tan mal. Se me concedió el crédito por la Teoría de la Desubicación, como ahora se la llama. Ya había publicado algunas aproximaciones preliminares, y aquel tipo no me discutió la preeminencia: se conformó con lo que tenía. Ahora soy, sin lugar a dudas, el físico y matemático más importante del siglo, puede que de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el más rico también. En uno de los muchos pleitos en los que Elisha se estrelló contra aquella pared inamovible, testifiqué en su contra. No me quedaba más remedio, pero estaba obligado a exponer lo que era una pura verdad: que desde un punto de vista teórico, si nuestro Universo es su propio Fantasma, en caso de interferencias mentales, es imposible demostrar cuál es el emisor y cuál es el receptor, y que para establecer una certeza sólo podía uno basarse en los referentes externos. Mi referente externo es que había publicado trabajos preliminares. El referente externo del hombre que se quedó la patente es que él la había presentado, y que en algunos aspectos, como el de la interferencia, era más adecuada a la teoría que la de Elisha. Elisha había trabajado en aquella idea sólo unos meses, y siguiendo mis indicaciones. El tribunal estableció que, en caso de interferencia mental, ésta sólo se habría dado entre el tipo de la patente y yo. Fuimos mitad y mitad, y Elisha quedó fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca me lo perdonó. Si yo no lo hubiera entretenido aquella mañana, habría llegado el primero a la Oficina. Si no le hubiera dado una idea equivocada de las interferencias, habría podido captar los mensajes de prueba que el otro mandaba al mismo tiempo, y hubiera estado sobre aviso. Mi testimonio en el juicio fue la última gota en nuestra relación, y temo que en su cordura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabe su paradero actual. De vez en cuando, me envía por correo unos paquetes bomba sumamente ingeniosos: es un genio en el terreno práctico, nadie se lo niega. pero en mi posición actual, tengo medios de sobra para protegerme, y últimamente ha renunciado a llegar hasta mí y se desahoga poniendo bombas en las sucursales de nuestras empresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manda largos correos a los medios contando sus penas, pero ni en sus diatribas más delirantes contra mí sospecha la verdad: que aquella mañana yo lo entretuve a propósito, que aquel hombre me concedió la mitad del pastel porque actuó en todo momento siguiendo mis instrucciones y una confesión suya que yo guardaba a buen recaudo me cubría las espaldas; que desde que tuve lo que yo llamo "la iluminación" tuve por evidente que mi trabajo era demasiado importante para conformarme con un pequeño porcentaje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-112473620873530568?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/112473620873530568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=112473620873530568' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112473620873530568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112473620873530568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/08/el-universo-fantasma.html' title='El Universo Fantasma.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-112423720154729734</id><published>2005-08-17T01:58:00.000+02:00</published><updated>2006-03-07T11:20:27.976+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>... y la vida del mundo futuro. Amén</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://keptar.demasz.hu/arthp/art/s/signorel/orvieto/resurrec.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://keptar.demasz.hu/arthp/art/s/signorel/orvieto/resurrec.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca llueve a gusto de todos,&lt;br /&gt;ni siquiera en el Valle de Josafat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;div align="justify"&gt;    Su corazón se paró y cayó en un largo dormir sin sueños. Sus huesos se agitaron en una brisa recomponedora mil siglos después, y gradualmente el polvo de la tierra fue uniéndose a sus restos hasta que su figura completa emergió del sepulcro, desnudo, sano, joven, y bastante sorprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Bueno, pero esto qué es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La Resurrección de los Muertos, como estaba anunciado. ¿No has leído a Isaías? - le contestó el ángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No mucho, me temo. Me educaron como judío, pero la vida, ya se sabe, las amistades, la política, los medios de comunicación, ejem. Ahora vendrá el Juicio, supongo - dijo, algo inquieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, pero no te asustes. Las instrucciones que tengo para comunicaros dicen que va a ser como cuando un profesor "hueso" se retira, ya sabes, aprobado general y todo eso, salvo para los casos más escandalosos, que para no aguar la fiesta, ni siquiera han llegado a resucitar. ¿No ves esos huesos a tu alrededor? La mayoría se están incorporando, pero algunos se quedan en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Je, je. Pues qué bien, oye. Pues a ver si acabamos pronto y busco a mi familia. Los echo tanto de menos. Qué sorpresa se va a llevar mi mujer, que era católica atea; y mis hijos, que eran budista, mormón y jedi, respectivamente, al ver que al final la otra vida es tal y como dice la Ley Judía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero las cosas no son así. Para cada uno la otra vida es tal y como la espera, qué te creías. El Jefe no es tan sádico para condenar a gente inocente a un destino eterno que no entra en sus creencias; lo que para unos es un paraíso para otros puede ser un inferno, etc. Tú me dirás cómo lo iba a pasar una monja en un paraíso musulmán, todo el día con un tío encima. O ese mismo tío de encima en el paraíso de la monja. ¿lo captas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero entonces, ¿qué significa eso? ¿No voy a poder ver nunca más a mi familia? ¿Cómo se espera una felicidad eterna en estas condiciones? ¿Qué clase de recompensa eterna es esta, si esto no es también sadismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eh, para el carro. No pidas recompensas, porque un santo no has sido y bastante bien se están portando contigo permitiendo que dejes de ser unos huesecillos. Aparte de que a los judíos no se os prometió felicidad tras la muerte, no te líes. A lo sumo, perpetuación y regocijo en la aprobación del Padre, y eso según qué secta.&lt;br /&gt;  "Yo no sé con todo detalle el destino eterno que tienes reservado, eso sólo lo sabe el Señor. Pero sí te garantizo que en este mundo de ultratumba no encontrarás más que judíos. Tal vez en todo el tiempo que te queda por pasar aquí (y te garantizo que vas a tener de sobra) se te ocurra una forma de ponerte en contacto con los otros mundos dispuestos por el Señor. Yo no sé dónde están, sólo sé que existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues vaya birria. ¿Y tú eres un ángel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Un ángel judío, macho. Puesto aquí y sólo aquí para aconsejar a los recién resucitados, para ayudarles a superar el shock, para indicarles la dirección del Salón del Juicio, y para nada más. Si me vas a dar más quejas, en vez de pensar un poco seriamente en los consejos que acabo de darte, te daré un último consejo: que a los hijos los tenías que haber educado un poco mejor, y no haber dejado que tu mujer fumara porros durante el embarazo, porque para que te salga un hijo Jedi hace falta tener bemoles.&lt;br /&gt;  "Y déjame en paz, que ya me tienes harto, y eso que sólo llevamos aquí unos minutos  de la Eternidad que nos resta. Seguro que tú en vida mortal estabas a favor de la multiculturalidad, que cada grupo viviera de acuerdo a sus propios valores y sus propias leyes. Pues toma tres tazas, capullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel ángel judío no volaba, pero se alejó a pie del valle polvoriento a una velocidad notable. El hombre recién resucitado miró a su alrededor la multitud de cuerpos que se incorporaban sorprendidos, y se sintió completamente solo entre aquellas innúmeras legiones que iban desfilando hacia la Sala del Juicio entonando cantos sagrados hebreos con una devoción demasiado fortalecida por la evidencia. Pudo observar que muchos sólo movían los labios al cantar porque no conocían la letra. Moviendo los labios también él, se unió a la multitud.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-112423720154729734?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/112423720154729734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=112423720154729734' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112423720154729734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/112423720154729734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/08/y-la-vida-del-mundo-futuro-amn.html' title='... y la vida del mundo futuro. Amén'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-111056532455312125</id><published>2005-03-11T19:15:00.000+01:00</published><updated>2006-03-09T10:45:08.793+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Diez negritos especializados.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://digital.library.upenn.edu/women/dehuff/taytay/96.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 300px;" src="http://digital.library.upenn.edu/women/dehuff/taytay/96.gif" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-Definitivamente, hay un impostor entre nosotros. Lo que es peor: es&lt;br /&gt;también un asesino.&lt;br /&gt; &lt;p&gt;Los siete restantes supervivientes asintieron sombriamente, sin trazas de sorpresa. Todos habían llegado a la misma conclusión. Trodart, el especialista en óptica gravítica, siguió hablando.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Hay algo peor. Kossuth estaba muy cerca de descubirlo. Antes de morir, pudo aporrear la puerta de la esclusa en código morse. He revisado los registros de los sensores de microimpactos en el casco, y filtrando por Fourier el ruido de fondo, he logrado hacerme una idea de su mensaje. Nuestro enemigo es un telepasivo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una exclamación de sorpresa y horror surgió del grupo. Había habido rumores de que una rebelión contra los estamentos especializados se incubaba en las ciudades dormitorio. Pero concentrados en su trabajo, aquellos miembros de la subclase tecnocientífica nunca habían pensado que un día ese conflicto pudiera afectarle a ellos. Rebeldes, agitadores, infiltrados, guerra, política, opresión. Eso era cosa de&lt;br /&gt;los estamentos demagógicos, de los intercomunicativos, de los de seguridad. ¡Que aquella basura indolente de clases medias telepasivas se revolviera contra esas clases que les despreciaban, no contra ellos!.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Si es cierto lo que dices - repuso Arara, el ambientalista -supongo que quiere apoderarse de la nave, de su núcleo de antimateria y de su tecnología experimental de intervención de comunicaciones, matándonos a todos uno por uno. Pero no podría ocultarse mucho tiempo: su falta de conocimientos especializados en la tarea que tenga asignada lo delatará.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-¿Seguro, Arara? ¿Y quién puede evaluar aquí la falta de conocimientos de otro a dos semanas de retardo de comunicaciones con la Tierra? ¿Qué sabes tú de óptica gravítica? ¿Y de psicología sexoconvivencial, la materia de Kossuth? Somos especialistas, no lo olvidemos. Toda nuestra vida desde que nos dieron los resultados del test de perfil, a los cinco años, dedicada a una parcela de conocimiento, apartados de lo que no fuera imprescindible. Cualquier telepasivo suficientemente listo sabe de cualquier materia que no sea la nuestra más que nosotros. Y no habrán asignado a esta misión a uno torpe.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Sí estamos todos cualificados para el estudio de registros de uso de ordenador. Si uno de los especialistas utiliza demasiado apoyo de los sistemas expertos para cumplir sus tareas, es porque no sabe desenvolverse solo: ahí lo cazaremos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Kossuth ya pensó en ello. Ya te he dicho que andaba muy cerca de cazarlo, lástima que haya sido el segundo en morir. Su especialidad psicológica le obligaba a tener una cierta idea de todas nuestras disciplinas; era el menos especializado de nosotros, y el más capacitado para esta investigación. Y en cuanto a los registros de&lt;br /&gt;sistemas expertos, no encontró una diferencia significativa entre los perfiles de cada uno. Y ahora me doy cuenta de por qué. ¡Je, y yo creía que sólo me pasaba a mí!:&lt;br /&gt;    "Mira, Arara. Los últimos descubrimientos en cada una de nuestras especialidades llegan mucho más rápido de lo que los especialistas podemos asimilarlos; en cambio, un sistema experto se puede actualizar constantemente. El resultado es que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ninguno de nosotros&lt;/span&gt; a duras penas sabe lo que hace cuando desempeñamos nuestras tareas, y utilizamos asistencia informática constantemente. Tampoco somos especialistas de investigación punta, admitámoslo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-¿Qué podemos hacer entonces? Digas lo que digas, opino que tarde o temprano debe cometer un error evidente. Cualquier cosa que haga o diga que lo delate como no especializado, lo bastante básica como para que los otros podamos detectarla. Tal vez incluso ha cometido errores ya, pero nos han pasado desapercibidos. A partir de ahora estaremos alerta. Y haremos lo posible por sobrevivir hasta que la Tierra reaccione y nos envíe un test de capacitación profesional para cada uno: la prueba&lt;br /&gt;definitiva.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Un mes hasta entonces. Y hasta que lleguen los resultados, otro mes. Vamos a pasarlo mal.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Sería sólo un mes. En vez de mandar un simple test, mandarán una actualización del sistema operativo de la nave, con un sistema experto que pueda evaluar por sí mismo los resultados y tomar el control de los sistemas para inmovilizar o ejecutar al impostor. Incluso podría ser capaz de interrogarlo adecuadamente.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aquella voz era la de Mirna, la técnico de sistemas informáticos. Arara y Trodart se quedaron mirándola. Trodart siguió llevando la voz cantante.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Un mes sólo. Bien. La verdad es que no tenía ni idea de que los sistemas expertos pudieran llegar a asumir tareas de control sobre personas; no debía haberme extrañado. Una muestra más de los pocos conocimientos que tenemos en común los unos con los otros. Mirna, creo que debemos considerarte fuera de toda sospecha. Has demostrado conocimientos en tu parcela inaccesibles a un telepasivo. Así que&lt;br /&gt;vamos a poner este asunto en tus manos. ¿Puedes diseñar un sistema experto que haga un test de capacitación personal como el que nos mandarán seguramente desde la Tierra?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Sí, si alguien me diera las bases de datos de conocimientos específicos sobre las que basar los baremos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-O sea, que no, dado que los únicos que podrían hacerlo son los mismos&lt;br /&gt;sospechosos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Exacto. - asintió Mirna tristemente- Otra solución sería poner toda&lt;br /&gt;la nave bajo control de un sistema de seguridad inteligente. Nadie podría moverse sin ser registrado continuamente, y nuestras vidas estarían razonablemente seguras hasta que la Tierra tomara cartas en el asunto.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-¿Por qué no lo has hecho ya?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-No puedo hacerlo sin las claves de autorización del especialista de seguridad y control. Y Dobermann fue el primero en morir.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Sí, joder. Nuestro telepasivo sabe lo que se hace. La única forma de&lt;br /&gt;descubrirlo va a ser vigilarnos mucho los unos a los otros e investigar cualquier comentario sospechoso, cualquier actividad que pudiera implicar un conocimiento distinto a las parcelas asignadas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Lo que nos lleva a ti, Trodart- dijo súbitamente Arara.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Que te has postulado sin consultarlo con nadie como el sucesor de Kossuth en la investigación de este asunto; y ésa es una tarea que te coloca en una posición en la que te sería más fácil resguardarte de una investigación en el caso de que fueras el impostor.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Las circunstancias nos obligan a sospechar, así que no puedo ofenderme por lo que dices. Pero alguien tiene que desempeñar ese cometido, y es absurdo insinuar que sólo eso sea una prueba de culpabilidad.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-No es sólo eso. Algunos de los conocimientos que has aplicado durante el análisis de las pruebas no parecen corresponder a tu especialidad. Como bien has dicho, debemos estar atentos a cualquier indicio de que uno de nosotros tiene conocimientos que no le corresponden. Tomé la precaución de grabar esta reunión, y.. mmm, perdona que consulte con mi perso, has hecho alusiones que creo que no corresponden a un óptico. ¿Qué es ese Fourier que has dicho antes?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Es un buen intento, Arara. Te felicito. Pero es una técnica matemática que entra dentro de los conocimientos básicos de mi especialidad, y en la de unos cuantos especialistas más. Sólo tenéis que examinar mis registros curriculares y ver si alguna vez se me ha impartido esa enseñanza.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-He accedido por sublim a los registros de instrucción de óptica- interrumpió Mirna- Su diseño curricular concuerda. De todas formas, a ti puede que te pareciera extraño, Arara, porque supongo que un ambientalista no recibe mucha instrucción matemática, pero casi todos los presentes conocen esa herramienta.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Je, yo ni siquiera sabía que existía- sonrió Arara - Pero creo que éste es el camino que debemos seguir, por mucho que nos obligue a la sospecha continua.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Si y no.- Trodart volvió a tomar la palabra-  También debemos estar atentos a quien presente lagunas en los conocimientos, no sólo a los excesos. Al fin y al cabo, un miembro de una clase inferior cuyas únicas labores son atender la televisión, consumir lo que por ella se le propone y mostrarse sumiso en las elecciones periódicas es más que probable que presente lagunas, fallos de expresión, sutiles diferencias en su manera de hablar, por listo que sea, y no porque presente,&lt;br /&gt;digamos, "exceso de interdisciplinariedad".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y hemos de tener mucho cuidado para que el asesino no pueda quedarse solo ni un segundo, ni acompañado de un solo compañero a quien pueda eliminar por sorpresa. Quedamos ocho. Nunca debe formarse un grupo inferior a tres. Se interrumpen todas las tareas asignadas, salvo las imprescindibles de mantenimiento. De momento, tres en la sala de mando; otro grupo de tres a descansar, y alguien que venga conmigo a rescatar&lt;br /&gt;el cuerpo de Kossuth de la esclusa. Como sólo seremos dos, que el grupo de la sala de Mando nos monitorice continuamente. ¿Quién viene conmigo?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Yo voy- dijo Arara- Kossuth siempre fue muy atento conmigo; ya sólo puedo hacer eso por él.- se pusieron en pie y se dirigieron hacia el ascensor- Por cierto, Trodart, todavía no nos has contado como murió.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Como era de esperar, dado que lo encontré en la esclusa de salidas extravehiculares. Supongo que alguien lo encerró allí por sorpresa y saboteó los controles para que no pudiera salir. Nadie lo oyó, y allí estuvo quién sabe cuánto tiempo hasta que las sondas periféricas trajeron las muestras de polvo cometario y la esclusa se abrió. Hasta entonces, estuvo aporreando en morse como un loco. Tal&lt;br /&gt;vez conocía la identidad de su asesino, pero no he podido extraer de entre el ruido de fondo más que una palabra: "telepasivo".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Era un tipo valiente. Horas esperando la muerte y él luchando por ayudarnos, hasta que se asfixió. Es una muerte terrible, la anorexia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Perdona, Arara. Estaba sumido en mis propios pensamientos, y no te he oído.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;-Digo, que es una muerte terrible, la anorexia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; -¡Ajajá! ¡Te pillé!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-111056532455312125?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/111056532455312125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=111056532455312125' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/111056532455312125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/111056532455312125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2005/03/diez-negritos-especializados.html' title='Diez negritos especializados.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110401294605859250</id><published>2004-12-25T23:02:00.000+01:00</published><updated>2006-03-07T11:27:35.686+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>La simetría de los copos de nieve</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.partow.net/images/snowflakes/images/snow_flake_01.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px;" src="http://www.partow.net/images/snowflakes/images/snow_flake_01.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Inmaculada Martínez Gutiérrez&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Este relato fue el ganador del II Concurso de cuentos de Navidad convocado por el Diario Ideal en 2.004&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Largos viajes en tren. Rememorados desde la edad madura, sus primeros recuerdos se confundían con recuerdos más recientes; con los sueños, con las fantasías que todos aventuramos para llenar los huecos de nuestra memoria. Con las historias que le contaron sus padres, que eran los recuerdos, o las fantasías de otros. Pero el tren siempre estaba allí, casi siempre en invierno, el olor a cerrado y a madera vieja barnizada mil veces, el constante traqueteo de aquellas vías de otros siglos, la vibración, el fuerte chorro acre de la calefacción, y su calor levemente fétido. Por contraste, el chorro de aire limpio, pero helador, que entraba por las puertas en aquellas estaciones rurales vacias perdidas en una llanura interminable salpicada de escarcha; el tacto resbaladizo y frio del vidrio de la ventanilla, el vaho que velaba el paisaje, y al despejarlo con la torpe manecita de niño, un borrón oval de transparencia que dejó una vez ver los miles de diminuots copos de nieve llevados por el viento, estrellitas viajeras que morían adheridas a la ventanilla, dejando un suave hilo de rocío. &lt;i&gt;-"¿Los ves, Güito? Son como estrellitas, pequeñas estrellitas blancas. ¿Ves que tienen como brazos? Hay tantas, tan parecidas. Pero nunca verás dos iguales"&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Una ciudad sin rocío. Los copos de nieve habían muerto en grandes fosas comunes de helada grisácea que se amontonaban junto a las aceras; entre los baches y los socavones de las obras el hielo se fundía en un barro duro y gris con polvo de cemento. Por entre las vigas de acero de los edificios en construcción sobresalían de la neblina las altas torres de ladrillo. Sus bocas exhalaban humo negro y brillante al mismo tiempo, veteado de chispas cobrizas que salpicaban el cielo y las negras y angulosas osamentas de aquel bosque de vigas entrelazadas.&lt;i&gt;-“Mira, Güito. Allí está tu padre. La fábrica grande de ladrillo rojo. Ahora te enseñaré donde vamos a vivir. Cuidado con tus cosas. No las pierdas. Ven, ven, no te pares“&lt;/i&gt;. Un ladrón. Cómo le sorprendió el nombre de aquel pequeño aparato. Del oscuro cable en el centro del techo donde antes estaba solitario el casquillo de la bombilla brotaba ahora un coro de hilos divergentes: una radio con una adusta rejilla de baquelita, como una jaulita para gorriones invisibles. El trino de aquellos gorriones eléctricos eran suaves melodías que decían cosas que no entendía. De otros hilos colgaban luces de colores a lo largo del techo y las paredes, hasta un árbol rematado en una estrella brillante, que se encendía y se apagaba. &lt;i&gt;-“¿Es una estrella del cielo o es de nieve?“ -“Da igual, Güito, lo que tú quieras. Es una estrella de Navidad“ -“El abuelo dice que las estrellas de la nieve no son nunca iguales. Nunca, nunca. ¿Él me dirá de qué es esta estrella?“&lt;/i&gt; Sólo le contestaron los gorriones de Telefunken. Con los días se iba habituando a aquellas palabras, le pareció captar algunas. „ &lt;i&gt;Du grünst nicht nur zur Sommerzeit, nein, auch im Winter, wenn es schneit&lt;/i&gt;“. Algunas cosas no se les cuentan a los niños en Navidad. Y la estrella eléctrica siguió con su apagar y encender mecánico, y duró muchas navidades, hasta que tras uno de los muchos regresos apareció quebrada en el fondo de una caja. Creyó que no le gustaba, y lo sintió como otra de tantas pérdidas, otra esquirla desgajada de sus recuerdos. Preguntó en muchos sitios, en muchas tiendas, andando y en autobús, pero no encontró ninguna igual a aquella estrella, fabricada tan lejos, y hacía tanto. Largas ausencias, largos viajes. Y reencuentros. Algunas cosas se procuraban hacer lo más parecidas posible de un año a otro; eso cimenta los recuerdos. Las paredes de la casa atrapaban el calor, y daban eco a las canciones, y parecía que hacían lo mismo con el tiempo, al menos aquellas noches donde todo se movía y al mismo tiempo todo estaba en paz y perduraba. Pero un hilillo de vida imperceptible se iba por las rendijas de los postigos. Una bombilla intermitente que dura sin cambios, no se extingue poco a poco. Aparece rota. Una situación que permanece igual largo tiempo, y todo cambia tan bruscamente. El regreso anual, y los que le esperaban en la estación, como cada año. Y no son todos los de cada año. &lt;i&gt;„Para qué decírtelo, tú tan lejos, que podías tú hacer. Yo, ya ves, me apaño, no te preocupes“&lt;/i&gt;. Algunas cosas no se cuentan a los niños enseguida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nunca se sabe cuándo es la última vez. A veces se sabe cuándo es la primera. La primera vez que bajó del tren y no quedaba nadie. Y poco después, sólo estaba ella, con la que nunca había pasado una Navidad. Los paseos en moto junto al río, los baños, los besos, eran ahora un recuerdo de la canícula, un escalofrío levemente risueño. „&lt;i&gt;¿Las hojas brillan verdes no sólo en el calor del verano, sino también en el invierno, cuando nieva?“&lt;/i&gt; Una tímida duda de que aquellas risas de poco antes les sustentaran para aquellas fiestas. Y todas las que podían esperarles, allá, en los siguientes trenes, parecían un peso, un destino temido, al mismo tiempo que una promesa. Un premio de lote navideño, un espumoso barato y picante, y fruta en almíbar, y migas de mazapán que la risa desperdigaba sobre el suelo de la casa sin muebles, más allá del mantel que alojaba las velitas y las servilletas de papel. Ya llegarán los muebles, los cubiertos, un Belén, también un árbol. Pero la primera es ésta. Fue una primera sin nieve. En el vaho de las ventanas dibujaron monigotes, mientras cantaban: en el vidrio hubo rayas efímeras casi infantiles queriendo decir „camello“, „rey“, „pastor“,“niño“. En el primer silencio fueron a la ventana más grande y fría de la cocina, y en su perfecta pátina de condensación él guió el índice de ella para dibujar una pequeña estrella de seis puntas, y le contó el secreto de los copos de nieve, que un simple hecho que todo el mundo sabe y puede ver, si se cuenta en la penumbra fría de una Nochebuena contiene el Misterio que sólo una vez se entiende en su plenitud. Aquella estrella fue el único dibujo que se hizo en aquella ventana, y pudo verse todo un invierno. Pasaron unos años antes de que los copos se asomaran a aquella ventana de la cocina. Ya no parecen tan frios los inviernos, y los trenes y regresos sólo son por gusto: el gusto está siempre en regresar. Aquella mañana de Diciembre soplaba una brisa muy suave que no lograba arrancar ningún ruido y apenas bastaba para arremolinar los copos en una dulce y juguetona aglomeración en las esquinas del cristal . Cuando vio aquello dejó el tazón de café que perdía calor en aparatosas volutas de humo, y subió por una manta. Poco después de los entresijos de aquella manta surgía una manita tibia que él estrechaba para mantenerla abrigada. Y para guiarla. Para entre los dos desdibujar el vaho de la ventana, y echar una mirada por primera vez a los cándidos cristalitos hexagonales.&lt;i&gt;-“Mira, Güito, hay tantas, tan parecidas. Y nunca verás dos iguales. Éstas se fundirán, y vendrán otras. Millones de ellas, hasta el fin del tiempo. Pero esta de ahí no la volverás a ver más. Ni ésa. Ni ésa. Pero son tan parecidas, todas dibujadas con los mismos trazos“&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110401294605859250?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110401294605859250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110401294605859250' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110401294605859250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110401294605859250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/12/la-simetra-de-los-copos-de-nieve.html' title='La simetría de los copos de nieve'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110382612924376703</id><published>2004-12-23T19:18:00.000+01:00</published><updated>2004-12-23T20:01:41.213+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>¿Por qué le pegué un moco a mi carta a los Reyes Magos?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Todo empezó cuando el novio de Mamá trajo unas velitas para el árbol. Yo estaba enfadado, porque a mí siempre me ha gustado más el Belén, y de toda la vida me han dejado ponerlo a mí. Pero este año el Belén no ha salido de la caja. Mamá me mintió, como hace siempre: “-Eso es que se lo debe haber llevado tu padre, así que déjame en paz.” Pero yo sé que es mentira. Papá se fue con lo puesto; no se llevó ni la corbata que yo le regalé y que le gustaba tanto. Una chulísima, verde fosforito, con Bart Simpson bajándose los pantalones y sacando el culo. Jó, lo que le gustaba esa corbata. Me acuerdo que al principio ni se la quería poner, para que no se le manchara, y Mamá tuvo que obligarlo, como me pasó a mi cuando era más pequeño, y fuimos a comer cosas macrobióticas con unas amigas de mamá de la tienda de dietética, y yo llevaba una cosa horrorosa de Agata Ruiz de la Prada, que Mamá se empeñó en comprar, y con ese dinero me podían haber comprado cuatro Play Stations, y yo estaba muy fastidiado, y hay que ver qué mal se quitan las manchas de soja, en la camisita de la Agata esa de las narices: se quedó un reguero negro que parecía caca, pero Mamá me obligó a llevarla un montón de veces más, porque en la tienda no tragaron con que la camisa venía así. Y yo iba con aquel reguero negro que parecía que me había comido una caca del gato y luego la había vomitado para el lado donde estaba el bolsillito. Y mamá decía que era de ketchup, y qué que malas son esas comidas basura para los niños, y eso es mentira: el tío más grande de mi clase sólo come menús de Pizza Hut y Burger King, porque sus padres no tienen tiempo de hacerle la comida, y él tío se pone morao. Y esa comida no es mala, porque este tío tiene siete años y ya pesa sesenta kilos, y nos puede a todos los de la clase, hasta a la maestra, una vez le pegó una patada en la barriga y la tumbó boca abajo en el suelo, y la tía no dijo ni mú durante el resto de la clase, sólo respiraba profundo affggghhhhh, lo que aprovechamos para poner un video de los mejores momentos de Crónicas Marcianas, y no los petardos educativos que nos meten siempre.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Al gordo le hizo mucha gracia el video, y dijo que yo había tenido una idea muy buena, porque lo había grabado yo, porque aunque mamá, desde que echó a Papá de casa, no me deja verlo, como es muy burra y no entiende de electrónica, no se ha dado cuenta de que sé programar el video. Desde entonces el gordo y yo somos muy amigos, y ya solo me pega de cachondeo, pero también hace un poco de daño porque es muy fuerte. Así que no digan que las pizzas y los maxi-whoppers son malos para la salud, que es mentira. Y la mancha de ketchup, mentira también.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Qué mentirosa se ha vuelto Mamá, desde hace un año, que llegaba oliendo a coñac, como el abuelo, pero el coñac que beben las mujeres se llama “combinados”, y le decía a Papá que es que en la tienda había habido mucho trabajo, y Papá se callaba y miraba así como para abajo, como hacía él cuando me pillaba meando en el bidet, y estaba mamá cerca y sabía que si me regañaba, Mamá me iba a gritar, y luego iba a gritarle a él un rato mucho más largo, que como Papá no hacía pipí sentado, como la gente moderna, me había dado mal ejemplo a mí, y que la obligación de Papá era educarme, sobre todo ahora que era ella la única que llevaba dinero a la casa.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Porque es que papá se había quedado sin trabajo, y mamá al principio decía que menos mal que la tienda ya iba bien, porque así ella podría ganar dinero por los dos, y papá miraba así como para abajo, y yo sé que estaba pensando que la tienda era un caprichito y que había ido muy mal los primeros años, y que él a lo mejor no se habría quedado sin trabajo si no hubiera sido por eso, porque una vez se lo oí decir por el móvil al abuelo. Al principio, mamá salía a trabajar y papá se quedaba en casa conmigo, y lo pasábamos muy bien, y cuando yo llegaba del colegio limpiábamos la casa juntos y hacíamos la comida, que papá no sabía y yo tuve que enseñarle, tras lo cual teníamos que dársela al perro (también se ha ido el perro, Mamá dice que con Papá, creo que me miente) y llamábamos a Telepizza, y luego Mamá nos regañaba. Pero lo pasábamos muy bien, y yo estaba muy a gusto, fue en esa época cuando me dejé de hacer pis en la cama, y mamá ni se dio cuenta, con lo que se enfadaba al principio y la importancia que le daba, que incluso echó a Evelyn María, la mujer que me cuidaba entonces, que era muy buena y me dejaba hacer lo que quería, pero bebía combinados y veía culebrones, porque decía que era culpa suya, y contrató a otra canguro que era amiga suya desde la universidad, que tenía gafas de culo de vaso y hablaba raro y que se llamaba algo así como Gurjun, que para mí que con ese nombre tenía que ser extraterrestre, y seguro que lo era, porque era más mala que la ETA que mata a la gente en la tele.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Porque al principio esta tía me pegaba, y papá se debió dar cuenta un día que me estaba bañando, porque estuvo un tiempo sin venir, y Papá y mamá estuvieron una semana peleándose, y al final la extraterrestre volvió, y papá estaba todo el día quitándome el jersey para verme el cuerpo, así que ella ya no me pegaba, pero se acercaba a mi cama por la noche con unas tijeras y me decía que si me volvía a mear, me cortaría el pito, y a mí me daba mucho miedo, y no pegaba ojo, y luego me dormía en clase, y me hacía pipí allí. Y la maestra le dijo a Mamá que me había vuelto un niño problemático, y papá estuvo poniendo cámaras por toda la casa, porque sabe mucha electrónica, y había hasta una cámara que veía por la noche, era la época que papá todavía trabajaba y a veces me quedaba solo de noche en la casa con la extraterrestre. Y al poco tiempo de poner las cámaras la extraterrestre no volvió.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Y luego Papá dejó de trabajar, y yo estaba muy contento porque lo veía mucho, pero fue entonces mamá la que dejó de venir a casa, porque tenía mucho trabajo en la tienda y olía a combinados. Y luego se fue papá, y al principio mamá decía que nos había abandonado, y luego me dijo el gordo, que su padre es juez, que es que mamá ha pedido que si papá se acerca a casa, vaya el juez y lo meta en la cárcel, porque cuando papá me quitaba el jersey todos los días, dicen mamá y su psicóloga que era porque le gustaba hacerlo. Pobre papá, estoy seguro de que le gustaría venir a casa a verme y luego llamar a una pizza, pero debe tenerle miedo al juez, es que si el juez es como el gordo, que un elefante así te lleve a la cárcel a hostias debe dar mucho miedo. Yo creo que por eso, por miedo al juez, la maestra no dijo nada cuando el gordo le dio una patada en la barriga. El gordo quería darle una patada en los huevos, pero es que es un poco ignorante en esas cosas porque su padre es de una cosa que se llama Opus Diez, y nunca ha visto a su mamá sin ropa, no como yo. El gordo estaba antes en un colegio del Opus ese, pero lo echaron porque le pegó una patada en los huevos a un cura, y se montó un escándalo, porque fue en su primera comunión y estaba la iglesia llena de gente, y el cura se cayó al suelo, y un tío lo grabó y lo mandó a la tele y le dieron un premio. Es que el gordo es un poco especial, pero ahora me llevo muy bien con él, yo le llamo Carman y él me llama Keni, como los de los dibujos que no me dejan ver pero programo el video, y nos reimos, y me pega coscorrones que hacen daño, pero es de cachondeo. Ahora que no están papá ni el perro, es mi único amigo de verdad. &lt;/p&gt;  &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Echo mucho de menos a papá, y el novio de mamá es un capullo que ha llegado creyendo que nos tiene que educar a todos, y que belén no, que es una horterada comercial flanquista, así que hemos puesto un árbol, y bombillas no, porque son horteras y comerciales (¿qué es flanquista?), velas naturales y ecológicas, que se encienden con mechero. Y yo no sé qué tiene este tío en contra de los belenes, las bombillas y el flan Dhul, que a papá le salía tan bueno, así que yo estaba muy enfadado y quería protestar, y pensé que podía hacer un motín.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Un motín es como un mitín, donde sale la gente gritando y pidiendo cosas, pero más gordo, porque la gente grita más, y tira piedras. Había visto por la tarde (mamá no me deja ver la tele por la noche, pero por la tarde debe creer que sólo ponen dibujos, y es mentira, no ponen) una peli de un motín en una cárcel, así que cogí todas las velas y las llevé a la cama de matrimonio. Y mamá se enfadó muchísimo, pero no podía echarle la culpa a Papá, ni a Pizzaexprés, así que se la echó a la tele. Y tenía razón, primero por lo de la peli de la cárcel, y luego por publicidad engañosa, porque luego dicen que los colchones de látex no arden. Jó, no echaba chispas eso. Toda la pared y el techo negros, y Mamá acababa de cambiar la decoración y se había gastado una pasta, porque dice que quiere empezar el año cambiando de vida.&lt;/p&gt;  &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Así que me han quitado el Belén, me han quitado a Papá, y me han quitado la Navidad. Mamá está furiosa, empezó a pegarme y todo, pero paró en seguida y se puso muy pálida cuando le dije que si después iba a cortarme el pito. Me dijo que ese año no había reyes. Pero no me preocupa. El gordo me ha dado una carta de unos grandes almacenes que le había sobrado, y yo estaba preocupado, porque en enero vamos a estar en la granja ecológica del novio de mamá, que no sé la dirección. Así que en el remite pegué un moco, para que puedan indentificarme por el ADN, como a la niña que mataron en la tele. Y en la carta no puse nada más, la dejé en blanco, porque no quiero nada, no sé lo que quiero, me gustaría que viniera papá y comernos una pizza, pero creo que eso no es una cosa que quede bien pedirla en Navidad, no pega. Pero no quería que esta fuera mi primera Navidad sin carta a los Reyes, por eso la eché al buzón tal y como estaba, con el moco dentro. Podía haber pedido algo para los niños esos moros que se mueren en la tele, pero los reyes van a arreglar eso de todas formas, aunque a lo mejor si van allí les ponen una bomba, quién sabe, que los moros son muy suyos. Pero el gordo me hubiera pegado en serio si ve eso en la carta, se pone furioso con todas esas cosas tan cursis.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Cursi es una palabra mía, al principio él a todo eso le llamaba “pogre” y “maricón”. Y se pone muy agresivo con esas cosas; a la maestra le pegó la patada cuando nos quiso hacer recoger firmas contra la guerra y dijo que iban a venir los soldados americanos a matarnos a todos, y él le dijo que eso era mentira, que los soldados americanos sólo matan a los moros, y a los rojos, y a los negros, pero a esos los mata la policía, y luego dicen que se han resistido. Y ella le dijo un montón de cosas feas, unas palabras muy largas así como “insolidario” y “burgués”, y el gordo se lo tomó mal, porque creyó que con lo de “burgués” lo estaba llamando gordo zampabollos de McDonalds, y le gritó “¡¡Pogre!!. ¡¡Maricona!!”, y pumba, la tumbó. Y la maestra no dijo nada, y aunque hubiera dicho algo, yo creo que el gordo no se queda sin regalos de Reyes, y no como yo. Pero bueno, algún regalo de Navidad sí he tenido, de todas formas.&lt;/p&gt;  &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Escondido en mi cuarto tengo un móvil, es del gordo, que me lo ha regalado. A él ya no le gusta porque es antiguo, es del verano. Lo tengo puesto para que, cuando me llamen, no haga ruido, sólo cosquillitas. Y cuando tiembla el móvil, salgo a la ventana. Y abajo está mi papá, junto a su nuevo coche, porque ahora trabaja otra vez, y me dice que ahora le va muy bien, y que pronto podremos salir a comernos una pizza, que el juez le va a dejar ir a casa, que ahora ya sabe que lo del jersey no fue con mala intención. Y lo que no sabe mi padre es que el juez sabe eso porque yo se lo conté. Porque un día fue a la escuela a hablar con el director, porque el gordo había hecho una travesura, pero casi nadie había resultado herido, y a la salida nos llevó en el coche a él y mí.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Yo no lo conocía, porque todos los días al gordo lo trae y lo lleva la chacha, porque su padre no tiene tiempo, y dentro del coche, como el gordo sabía lo de las tijeras, porque yo se lo había dicho, el día que mangó una botella de su casa que debía ser zumo de cabra, porque ponía “Chivas”, y estuvimos haciendo combinados con polos de bolsa, y casi no pudimos tomar nada porque sabía a cabra muerta de verdad, y nos pusimos a cantar y entonces se lo conté , pero luego me dio una vergüenza muy rara, y le dije que era una broma, así que pensé que lo había olvidado, pero en el coche se lo soltó todo a su padre, y entonces yo me puse muy mal, como si fuera culpa mía, pero se lo conté con pelos y señales, y él me dijo que no era el juez de mi padre, pero que lo conocía, y que no me preocupara.&lt;/p&gt;  &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Y en mi casa cogí todas las cintas de las cámaras que había puesto mi padre, que mi madre pensaba que las había borrado, pero yo les había cambiado las etiquetas, y con eso y con unas fotos que he hecho de mamá con la extraterrestre, que ya no entra en la casa, pero muchas noches la lleva en coche hasta la puerta, las fotos las he hecho con el móvil del gordo que tiene cámara, se lo he mandado todo al gordo, y con eso me parece que ya pronto papá volverá a casa. Y a lo mejor el perro también.&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Pero por lo que me dice papá, él tiene otros planes. Ahora que le van las cosas bien, dice que si una vez se ligó a mamá fardando de descapotable, lo puede volver a hacer otra vez, que Mamá no es mala, y nos quiere mucho a los dos, pero que está muy nerviosa, y que la extraterrestre no nos ha tragado nunca a los hombres de la casa, pero que si la pudiéramos quitar de enmedio, volveríamos a estar juntos los tres. Y por eso a mí se me ocurrió volver a sacar las cintas de video, porque creo que eso puede ayudar, porque esas cintas no le van a hacer daño a mamá, porque ella no sale.&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt; Cuando me asomo a la ventana a ver y a hablar con papá pienso que me gustaría haberlo dicho todo mucho antes, que a veces es muy malo decirlo todo, y a veces es muy malo callarse. Y que muchas veces callarse hace que la gente no te entienda, y que piense que haces las cosas mal porque eres malo, no porque quieres decir algo y no sabes cómo. Y se me ocurre que a lo mejor mamá no me entiende, pero yo tampoco la entiendo a ella, y no sé lo que me quiere decir, lo que le pasa. Y que yo hago motines y ella bebe combinados, y papá coge dinero y por eso perdió el trabajo. Y todo es porque nos callamos, porque en vez de escribir una carta pegamos un moco y encima si nadie te entiende, la culpa es siempre de algún otro, de la tele, de Burgués King, y de Crónicas Marcianas, que es un programa estupendo, y me lo grabo todas las noches.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110382612924376703?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110382612924376703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110382612924376703' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110382612924376703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110382612924376703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/12/por-qu-le-pegu-un-moco-mi-carta-los.html' title='¿Por qué le pegué un moco a mi carta a los Reyes Magos?'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110311213915856533</id><published>2004-12-15T13:57:00.000+01:00</published><updated>2006-09-23T21:38:13.846+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>La última legión.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/roma.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/roma.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Creímos que el Imperio duraría eternamente; muchos han muerto a sus manos, y muchos han muerto defendiéndolo. A nosotros nos toca el extraño honor de morir con él. Más allá de la plaza se oye acercarse a los bárbaros del Este, sus botas resonando entre las inmensas columnas dóricas, hollando estos magníficos monumentos con su ímpetu bestial.&lt;br /&gt;Permanezco de pie entre las ruinas mientras escucho las últimas instrucciones de nuestro oficial. Es un hombre de pelo claro y ojos oblicuos, de rasgos vagamente orientales, que lleva un brazo en cabestrillo. No es el único nacido en lejanas tierras que va a morir en esta capital de una tierra mítica, otrora famosa y ahora destruída por el fuego y por la guerra. Junto a mí hay hombres del Danubio, belgas, bretones. Mil historias parecidas y diferentes a la que me trajo desde la Mérida soleada a través de mil campos de batalla persiguiendo la gloria y que esta noche arrojará mi cuerpo a una fosa común entre el cascajo de las ruinas de esta ciudad tan lejana amortajada por el humo.&lt;br /&gt;Hemos recibido las últimas instrucciones. Nuestro oficial nos saluda, brazo en alto. Es una despedida: el enemigo comienza su avance final. Salgo de mi escondrijo y me lanzo, granadas en la mano, contra el destacamento de tanques T-34 que intenta tomar los restos de la Cancillería del Reich.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110311213915856533?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110311213915856533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110311213915856533' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110311213915856533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110311213915856533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/12/la-ltima-legin.html' title='La última legión.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110248049048640879</id><published>2004-12-08T05:31:00.000+01:00</published><updated>2006-03-09T09:50:32.570+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espejos'/><title type='text'>dios Mediante</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/redon/redon.bouddha.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px;" src="http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/redon/redon.bouddha.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt;Vi al dios Mediante por primera vez entre los cañaverales de Macassar, cuando era niño. Su figura era igual a como la representaban en el templo: un hombre desnudo y hermoso de piel brillante, ni joven, ni viejo, eternamente sonriente, que contemplaba en silencio una flor de un aroma inolvidable. Huí de allí presa de temor sagrado, como el sacerdote nos había enseñado a hacer si alguna vez algo así nos ocurría; estos encuentros no eran tan raros en nuestro mundo, en nuestra isla entre los cañaverales, donde habitábamos el último resto de los verdaderos creyentes. Y era lógico, porque nuestros dioses eran reales y habitaban en torno a nosotros, discretos, esquivos, pero siempre presentes.&lt;/div&gt; &lt;div align="justify"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;En el mundo exterior los pueblos de los Mitos Falsos se multiplicaban, y sus creencias medraban con ellos. Voces huecas que resonaban llenas de ira, cuyas únicas fuerzas eran la de las espadas de sus fieles, la de los venenos de sus escribas, la de la fertilidad de sus concubinas. Ya regaban de sangre un mundo entero que antes fuera un paraíso entregado por los dioses verdaderos a sus hijos; al fin llegaron también a los cañaverales.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Poco después de mi visión en nuestras tierras comenzaron a desaparecer los jóvenes que salían de caza; después las doncellas que recogían agua en el riachuelo. Luego fue atacada una aldea, más tarde otra. Rezamos a los dioses pidiendo ayuda y consejo, seguros de que nos escuchaban, porque no podían andar muy lejos. Poco antes de mi rito de tránsito mi pueblo fue arrasado. Mataron a los adultos, y a casi todos los niños varones. Las doncellas fueron llevadas como botín, y algunos jóvenes destinados a eunucos. Así pasé el resto de mi vida. Perdí más tarde la vista en una plaga, y una mano en el curso de mis largos viajes como mendigo y santón. Anduve miles de días y nunca pude volver a encontrar los cañaverales donde nací, ni nadie que reconociera las palabras de mi idioma. Mucho después, ya en mi vejez, fui arrojado por la borda de un navío en medio de la tormenta para apaciguar a uno más de aquellos mitos airados. El mar no me quiso, y floté agarrado a un tronco hasta la tranquila desembocadura de un río llena de cañaverales. Reconocí el lugar, y al fin llegué a donde había estado mi pueblo. Todo estaba en silencio, y nada quedaba en pie salvo un resto de la capilla. Allí, entre osamentas añosas y vigas carbonizadas, pude por un momento percibir aquel olor de la flor que no se olvida, y supe que ante mí, ahora vedado de mi vista, estaba el dios con su postura relajada y su eterna sonrisa. Nada me quedaba por temer, así que no huí, y así le dije:&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt;   &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Te he rezado mucho todos estos años, dios.&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt;   &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Lo sé, hijo mío. Ni una vez rezaste, aunque fuera muy lejos de aquí, o en mitad del mar, que yo no te escuchara. Hace ya tiempo que sólo oigo tus ruegos.&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt;   &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-¿Y qué hiciste por mí, por tu gente, todos estos años, si dices que me escuchabas?&lt;/p&gt; &lt;div align="justify"&gt;   &lt;/div&gt; &lt;p align="justify" style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Lo que siempre he hecho desde el principio del tiempo. No pudiste asistir a tus ritos de tránsito; no se te puede reprochar que no lo sepas. El cosmos es una estricta jerarquía de hombres y dioses, y dioses por encima de ellos, así hasta el infinito, todos tan reales como tú y como yo, pero todos estrictamente limitados a sus funciones. Cada vez que oía tus ruegos, abandonaba mi contemplación extática, me dirigía a mi supradiós correspondiente y rezaba por ti. Ni una sola vez dejé de hacerlo. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110248049048640879?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110248049048640879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110248049048640879' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110248049048640879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110248049048640879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/12/dios-mediante.html' title='dios Mediante'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110168273029266154</id><published>2004-11-28T23:57:00.000+01:00</published><updated>2006-03-12T02:42:02.543+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>La Torre de la Fuerza Permanente.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.spacelands.de/gallery/images/drysands.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://www.spacelands.de/gallery/images/drysands.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt; Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;Bertold Brecht.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;           &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Se alzaba unos cien codos por encima de la llanura, intocada por el tiempo. Las ruinas esparcidas a sus pies casi hasta donde alcanzaba la vista no debían ser de la misma época: el barro cocido no dura tanto. Tal vez una ciudad en los últimos días de las naciones; o un culto posterior a los Grandes Antepasados que construían torres que llegaban hasta el cielo y conocían todos los secretos.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¿Vas a subir también a esta? No, no hace falta que me preguntes&lt;/i&gt; - dijo Ysopet con su habitual buen humor- &lt;i&gt;Siempre lo haces. Bueno, no me importará andar solo un rato por aquí abajo. Haré un par de bocetos para enriquecer mi libro. Pero no tardes, que al atardecer baja la temperatura y querré cena y un buen fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Me despedí de él y comencé la escalada. No es malo Ysopet, tuve suerte al encontrarle. A su servicio he recorrido medio mundo estudiando antiguos restos, trepando a decenas de torres, hurgando en muchos subterráneos, todos con nombres sugerentes en las leyendas: Las cuevas de la Eternidad Suspendida, las Islas del Temible Fulgor, la Ciudad de las Estatuas Parlantes. Ruinas fastuosas algunas, muchas con datos interesantes, todas inútiles para mi búsqueda, al menos hasta ahora. Tras una hora de difícil escalada vi que esta torre no iba a ser mejor: Algunos restos de maquinaria inertes y fragmentadas, víctimas de la Invasión, o de los cazadores de reliquias. Otra peregrinación fallida.&lt;/p&gt;   &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;Sentado en la plataforma superior me dejé llevar del cansancio de la escalada, y del desespero de mi misión. Ninguna solución, ningún dato, ninguna arma para invertir una derrota que todo el mundo había ya olvidado. Yo no podía cambiar eso. Nada cambiaría nunca ya. Ysopet me esperaba sobre una gran piedra plana, tal vez los restos de un altar, calentando su diminuto cuerpo de sangre fría al sol rojo del atardecer, esperando pacientemente la cena. La vena de mi cuello mal cicatrizada me escoció al acercarse la hora de mi servicio. Una vez más tuve la tentación de no volver, de lanzarme allí mismo al vacío, de privar a su raza maldita de uno de sus criados, de una de sus monturas, de una sus cabezas de ganado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;La única cabeza que sabía que había habido otros tiempos. La única que estaba dispuesta a seguir buscando la solución. Me levanté y preparé la bajada hacia el llano, hacia mi amo, y di la espalda a aquella Torre de la Fuerza Permanente diciéndome que la única fuerza de ese tipo nace de nunca, nunca, perder la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110168273029266154?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110168273029266154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110168273029266154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110168273029266154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110168273029266154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/la-torre-de-la-fuerza-permanente.html' title='La Torre de la Fuerza Permanente.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110151140954614443</id><published>2004-11-27T01:22:00.000+01:00</published><updated>2006-03-09T10:04:37.140+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>El milagro de Fray Collino, el monje volador. Una historia de Fray Guillermo de Baskerville, cuando era aún inquisidor en Aviñón.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.artist-biography.info/images/21.jpg"&gt;&lt;img style="float:center; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px;" src="http://www.artist-biography.info/images/21.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Tal como fue relatada por el abad Francesco Lana, que pidió la presencia de Fray Guillermo en la abadía que regentaba, para que le asistiera en un asunto muy delicado que los profanos tacharon de maravilloso. Este abad fue luego mencionado en las crónicas por sus proyectos posteriores de una nave volante más ligera que el aire consistente en un armazón unido a cuatro esferas de cobre en las que se hubiera hecho el vacío.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Introducción:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; Este texto, escrito en un pergamino hallado en el interior de un ánfora sellada con cera en el curso de unas excavaciones arqueológicas que tuvieron lugar en las catacumbas de Venecia con motivo del rodaje de Indiana Jones, ha sido traducido del toscano medieval y del latín eclesiástico por el insigne&lt;i&gt; finólogo&lt;/i&gt; I. Egea. Las continuas citas en latín sin venir a cuento han sido directamente eliminadas, lo que ha permitido una reducción de la extensión primitiva del texto sin perjuicio de la comprensión. El manuscrito original tenía 585 páginas.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Comienzo del manuscrito: &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Empezamos por un hecho evidente: todas las cosas tienden a caer hacia abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Evidente pero engañoso, fray Guillermo. El humo tiende a subir, los cuerpos celestes giran eternamente en sus órbitas sin caer a la tierra. Vos sabéis tan bien como yo que la solución a esto, como a todo, ya la dieron los griegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, la &lt;i&gt;gravitas specifica&lt;/i&gt;: que el caer consiste en que cada cosa dejada a su libertad tiende a dirigirse hacia el lugar que es propio de su especie: el lugar esencial del humo son los altos aires, el de las cosas terrenas la tierra, los de los cuerpos celestes, sus propios orbes cristalinos. No es doctrina de la iglesia propiamente, pero ningún fraile se ha visto en apuros por seguir a Aristóteles. Siendo ése el problema, no entiendo por qué mi presencia aquí era necesaria, abad Lana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Primero, por los rumores sobre magia y herejía que han propalado los legos que no han comprendido las alusiones que el sujeto hizo a máquinas volantes; pero sobre todo, porque lo que invoca no es propiamente la autoridad del Filósofo, sino sólo la suya. Y ése es el gran problema. Si alguien te malinterpreta y te llama hereje o brujo, y tú puedes responderle que ya lo dijo Aristóteles, aquí paz y después gloria, y vasta es la sabiduría de los antiguos. Pero si tienes que admitir que lo que otros han interpretado por herejía, aunque sea mal, es obra de tu mente, puedes tener serias complicaciones en tu defensa, aunque seas puro como un pichón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, por desgracia es cierto. Pero antes de entrevistarme con él, me gustaría que vos me resumiérais sus teorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tienen cierta relación con la &lt;i&gt;gravitas specifica&lt;/i&gt; que hemos comentado, pero de una forma demasiado endeble. Veréis, lo basa en una serie de observaciones que él mismo ha realizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Peligroso será que diga eso en su juicio, si ese día llega. Continuad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Afirma que la única explicación que tiene el hecho de que un trompo no se caiga cuando gira es que los objetos en rotación, aunque sean terrenos, tienen, mientras giran, un lugar esencial diferente a donde caer que no es el centro de la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sólo por eso, por decir que la Tierra tiene un centro, y por ende, es esférica, el populacho ya lo tomaría por brujo, aunque vos y yo sepamos que es verdad legada por los griegos. ¿Y qué lugar específico tendrían los objetos rotantes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tenderían, según él, a mantenerse girando siempre en el plano en el que principiaron a rotar. Más allá de eso, sostiene que esa propiedad puede utilizarse para que un cuerpo terrenal pueda elevarse por los aires prendido a una serie de estos trompos y alcanzar de esta forma las esferas celestes. Y ahí colisiona gravemente con los griegos, que ya dijo el de Siracusa que hasta los mundos podían moverse si se disponía de un punto de apoyo que Fray Collino desdeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sería advertido por el Santo Oficio si sus trompos sólo los arrojara contra Arquímedes: nada más despertaría risas. Hay en esas ideas un profundo error oculto, mucho más grave que el que vos acertadamente captáis. Para que ese &lt;i&gt;principium girotrompicum&lt;/i&gt; pudiera explicar el equilibrio de los trompos cuando giran sobre el suelo, dado que la superficie de la Tierra es redonda y no plana, no bastaría con un plano lugar común de &lt;i&gt;gravitas&lt;/i&gt; para todos ellos, que eso siempre se podría aducir que los griegos lo dijeron y se nos había pasado por alto: cada trompo tendría su plano propio, en un potencial número infinito. Y dado que los planos ideales son infinitos de extensión también, todo el cosmos sería un punto posible donde hacer girar esos juguetes: desde la esfera de las estrellas fijas hasta el círculo Malebolge del infierno donde penan los adivinos y los magos. ¿Captáis la gravedad de esta idea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ahora que vos la señaláis, sí. Según eso, y tiemblo con sólo decirlo, las leyes de la Naturaleza serían iguales en todas las partes del Cosmos. No habría un punto privilegiado, ni una diferencia esencial entre el Cielo y la Tierra. Esto es muy grave, porque no sólo colisiona con Aristóteles, sino que ofende gravemente el dogma de la Santa Madre Iglesia. Pobre Fray Collino, en lo que se ha metido. ¡Y yo que os llamé para que le escuchárais, porque creí que darle una oportunidad de explicarse delante de un hombre de vuestra inteligencia le pondría a salvo de las acusaciones del vulgo! Un desarrollo razonado de sus ideas ante un público docto le traerá la ruina tan seguro como si entre los cachivaches de su celda con los que experimenta hubieran encontrado una cabeza de Bafomet. ¿Qué podemos hacer, Fray Guillermo? Apelo a vuestra bondad, y a vuestra claridad de ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Podéis estar tranquilo, amigo Lana, que pase lo que pase, no será peor que si os hubiérais abstenido de llamarme. Lo mejor para él será dejarlo por un loco, por un necio apresurado, o si queréis por un hombre que ha perdido temporalmente el juicio por el mucho ayuno y trabajo. Con el apoyo de mi dictamen preliminar, lo recluiremos por un tiempo prudencial para que se reponga de lo que desde ahora llamaremos "su dolencia". Que vuestra autoridad de abad y la del médico le impongan silencio y le prohiban discursos y empírismos en adelante. Aunque sin duda, eso lo habréis hecho ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ay, no, válgame el cielo. Comprended mi situación. Yo pensaba que Fray Collino no sostenía nada herético, y que incluso de alguna forma podría armonizarse con la doctrina, para lo que contaba con vuestra agudeza. Así que no le prohibí, sino que le ordené, que pergeñara esa máquina volante de trompos que era la aplicación última de sus ideas. Ha fracasado hasta el momento en hacerla volar, y le dije claramente que su última oportunidad era hoy, fecha de vuestra llegada, para haceros a vos una demostración; para animarlo a que fuera diligente, le amenacé con toda suerte de castigos por parte de la Inquisición si no podía sosteer sus palabras con hechos. Desde la hora prima lleva encerrado en su celda laborando en ello. Encomendé a vuestro discípulo, el joven Watso de Milk, que vigilara sus quehaceres por la portilla de la celda cada cierto tiempo, y nos avisara si algo sucedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Precisamente viene por ahí Watso como si lo persiguiera el diablo y con grandes muestras de agitación. Temo que nuestro paciente haya tenido éxito en su encargo, lo que no puede ser de ninguna manera, y, recordad, cosa que vos y yo siempre negaremos haber visto. Watso, Watso. No intentes hablar hasta que hayas respirado. Así está bien. Ahora habla, dinos qué te trae tan demudado. Y, como te he enseñado, comienza por el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Fray Guillermo, es un milagro! ¡Un milagro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tate ¿ése es el principio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdonadme. Recomienzo. Fray Guillermo, señor abad, como me dijísteis, he abierto el ventanuco de la celda cada cierto tiempo. De nona a vísperas estuvo ocupado en ensamblar piezas de madera con cuerdas y otras cosas; yo lo observaba cada cierto tiempo. Volví de la cena hace poco y procedí a abrir el ventanuco: esta vez, en la penumbra de la celda se le veía claramente plantado en mitad de la estancia en actitud estática. La parte inferior era la mejor iluminada por la luz que se filtraba bajo la puerta; de ese modo pude ver que sus pies están separados del suelo al menos tres palmos, y a esa altura lo he dejado cuando he corrido a avisaros. Un milagro, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, joven Watso- dijo suavemente el abad Lana- sino un hecho natural que debemos estudiar cuidadosamente a fin de poderlo armonizar con la doctrina. Y si no podemos, deberemos ocultarlo, en bien de los fieles. Entretanto, te conmino a que no hables a nadie de este asunto, joven padawan, perdón, que me he liado, joven novicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La cosa puede no ser lo que parece- interrumpió Guillermo de Baskerville, con expresión sombría- Watso, me has dicho que la celda estaba mal iluminada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, Fray Guillermo. Pero la luz alcanzaba a iluminar sus pies, que estaban claramente levantados del suelo, como ya os he dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y esa luz iluminaba también un taburete, o un banco, tumbado en el suelo cerca de esos pies volantes? ¿Te fijaste en eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Sí! ¡ahora que lo decís, había una banqueta en la postura que decís! ¿Cómo habéis podido saberlo? Sois asombroso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ay, ay, - exclamó Guillermo de Baskerville, y salió corriendo hacia el interior de la abadía, seguido de cerca por abad y novicio, que le siguieron atentos a sus palabras- la navaja, la navaja, rápido, Watso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Con la navaja os referís a que este hecho maravilloso tiene una explicación más simple, que por su simplicidad es más probable que sea la verdadera, fray Guillermo?- le preguntó el culto abad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-También es cierto lo que decís, padre, pero sobre todo, le estoy pidiendo a este joven que me dé el cuchillo barbero que siempre lleva consigo bien afilado, y con el que se deja la tonsura con esa media melena tan graciosa. Ojalá me equivoque, pero opino que la necesitaremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrieron la puerta de la celda a toda prisa. Una figura quieta seguía flotando entre la penumbra de las bóvedas, sus pies a dos palmos del suelo. Guillermo se acercó y lo estudió tristemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo más cruel de todo es que si hubieras sido un poco menos discreto, querido Watso, y hubieras irrumpido en la celda al ver esa "maravilla", tal vez hubieramos podido salvar la vida del pobre insensato. No se te puede culpar, porque fuiste obediente. ¿No os habéis percatado aún de lo ocurrido? Las severas amenazas de que debía fabricar una máquina voladora útil, los fracasos continuos, la cercanía del inquisidor; la banqueta, los aparejos de madera y cuerda, los pies separados del suelo. El pobre ha sido víctima de la desesperación y se ha ahorcado, Dios se apiade de su alma. Watso, por favor, mientras lo sujeto por las piernas, súbete a la banqueta y córtale la soga.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110151140954614443?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110151140954614443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110151140954614443' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110151140954614443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110151140954614443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/el-milagro-de-fray-collino-el-monje.html' title='El milagro de Fray Collino, el monje volador. Una historia de Fray Guillermo de Baskerville, cuando era aún inquisidor en Aviñón.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110141553649844128</id><published>2004-11-25T21:41:00.000+01:00</published><updated>2005-12-13T03:15:51.293+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>Ángeles tutelares.</title><content type='html'>“Vamos, vamos Predator&lt;br /&gt;yo te quiero dar&lt;br /&gt;mi amor por tus colores&lt;br /&gt;y tus ganas de luchar”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Se abrió la puerta del ascensor, y salió la vecina del segundo, la del Alzheimer. La chacha ecuatoriana la llevaba resignadamente de la mano mientras la anciana se resistía al avance en direcciones aleatorias con la testarudez de los niños y tropezaba con los escalones que las nubes de sus ojos le ocultaban, todo ello entonando con voz de misa de siete aquella cantinela grotesca de barra brava que había servido para promocionar una más de tantas películas de sangre durante la retransmisión televisiva del Barcelona-Madrid del sábado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Ya en otras ocasiones me habían llegado por el patio de luces sus versiones desfallecientes de Antonio Machín, de Manolo Escobar, Heidi, Marco, Vickie el vikingo, y hasta de Paco Ibáñez; gustos musicales aparte, no me chocó entonces esa memoria tan notable en una enferma, recitando a la perfección piezas asombrosamente largas, angelitos negros y coplas a la muerte de su padre completas; la memoria lejana de los ancianos es legendaria, aún de los seniles. Pero no era ése el caso en la cantinela de Predator, que había tenido que aprender muy recientemente mientras seguramente dormitaba a la luz de los rayos catódicos y miraba sin ver las figuritas de colores que corrían por la pantalla.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    En el camino al trabajo seguía pesándome la imagen, y no pude evitar recordar una anécdota de la que fui actor, pero de la que no guardo más recuerdo que el relato de los testigos: aquella vez que saliendo de quirófano después de una peritonitis que casi me costó la vida me dio por cantar todavía inconsciente. Ninguna serie televisiva de ambiente hospitalario se atreverá jamás a llevar a la pantalla aquella escena pintoresca de un treintaañero corpulento que, mientras es llevado en camilla a reanimación, demacrado, abierto en canal y cosido en veinte puntos de sutura, ameniza el recorrido por los pasillos del hospital cantando “Dale caña a tu cuerpo Macarena” con su hermosa voz de baritono algo cascada por la abrasión de los tubos en la garganta.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    El concepto de memes nunca me pareció más que un punto de vista muy antropomorfo para explicar fenómenos bien conocidos, como lo del gen egoísta, o la memez de Gaia: otra imagen ingeniosa que se convirtió en dogma de fe del pensamiento débil una vez fue llevada más allá de su original propósito didáctico. Pero en el autobús me llevó hasta la náusea existencial la imagen recurrente de nuestra especie vista como un ganado infantil, senil, ciego, y sordo; al mismo tiempo testarudo y dócil, como siempre es el ganado; un anfitrión anestesiado en cuyo interior Paco Ibáñez y Macarena luchan a zarpazos por la supervivencia apretujados en Legión con el Corán, el Esperanto, la etiqueta en la mesa y los chistes de Lepe. Demonios, aliens, ectoplasmas de la cultura que nos someten a servidumbre, y al mismo tiempo nos hacen lo que somos. El soplo divino, el monolito que escogió a un animalillo curioso de las llanuras y le entregó el mundo a cambio del noventa por ciento de su alma, con opciones al diez por cien restante pagadero en cómodos plazos de aceptación sin crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Está el rebaño con el ciento por ciento ocupado: los poseídos por un demonio sin cara que lanzan un avión contra ventanas llenas de rostros que les miran, los pobres aliens nacidos por error en el cuerpo de un adolescente que se masturban en Klingon, los inquisidores de la herejía teológica, política, estética. Las palizas al que lleva otro jersey, otro peinado. El odio por sutilezas que más anima al que menos las entiende. El que vive más la vida del papel couché que la propia, y convierte en sus únicos vecinos y parientes a las sombras chillonas que viven en la casa de putas que regenta Mercedes Milá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Estamos los que aspiramos a una ilusión de libertad reservando un pequeño jardín en el diez por ciento que de todas maneras no podemos dejar vacío, y lo vamos poblando con nuestras propias creaciones, que se convierten en nuestros amigos imaginarios, en nuestros propios paisajes, nuestras mascotas. Y sin olvidarnos de dejar un hueco a los Invitados, las sombras de otros jardines más vastos, que siendo lo que son, espíritus, tal vez en otros jardines peor cuidados se hayan convertido en potestades y se hayan apropiado la cabeza de pobres diablos como los que hoy rezan en élfico, o los que en el pasado se batían a primera sangre por un quítame allá esa rima y se suicidaban por romanticismo. No se les puede culpar por ello; la tentación de hacernos la vida más sencilla buscando un amo a quién servir siempre estará presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pero los mismos seres intangibles que pueden ser demonios o tiranos pueden ser aliados, fieles compañeros de una vida. Pueden abrirte paisajes que abarcan más allá de lo que nunca dibujaste en tus mapas. Amigos que nunca te abandonarán; ejemplo y consejo, si se lo pides. Un escudo y una armadura, un arco y flechas para abatir serpientes, una linterna para la oscuridad, un guía a través de selvas umbrías y círculos infernales. Aliados, amigos, abogados de tu libertad, espíritus tutelares: ángeles custodios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La tonadilla del aserejé se arrojó sobre mí desde el hilo musical del autobús. Intenté conjurarla con Brahms, difícil de tararear, un esfuerzo inútil. Recurrí entonces a los pocos fragmentos que atesoro en mi recuerdo del otro poema de los dones y empecé a recitarlos como un mantra, como una letanía, como una petición de ayuda a mis ángeles tutelares.  Y di gracias por la razón, que no cesará de soñar con un plano del laberinto, por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises, por el mar, que es un desierto resplandeciente y un epitafio de los vikingos, por el oro, que relumbra en los versos, por el épico invierno,  por el nombre de un libro que no he leído, por el último día de Sócrates.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110141553649844128?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110141553649844128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110141553649844128' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110141553649844128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110141553649844128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/ngeles-tutelares.html' title='Ángeles tutelares.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110056403376717066</id><published>2004-11-16T01:12:00.000+01:00</published><updated>2006-03-07T11:39:44.316+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Cydonia.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/1600/marsface.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5941/642/400/marsface.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Nunca he entendido por qué llaman a esto “la Cara de Marte”.- Nerea se aburría, y estaba disgustada. Podía notarlo desde lejos por su forma de echarse el jersey por los hombros y sentarse desdeñosamente sobre el capó del rover. No hacia tanto frío en esta nueva atmósfera recién fabricada.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Fue por una foto que se tomó desde un satélite antiguo. Un juego de luces y sombras, y un poco de gestalt.- Le respondí por el walkie.- Y luego, histeria, intereses creados, superstición. Lo de siempre.- &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;El walkie chiporroteó por la estática. En Marte no hay todavía una Teranet global de microondas, otro signo más de atraso que a Nerea le sacaba de quicio. Al principio había accedido a acompañarme allí todo el bienio sabático por un snob y atávico sentido de la aventura: en tres meses de viaje y ocho de trabajo de campo había acabado harta de todo eso. La semana siguiente llegaba el Exprés al ecuador. Era temporada baja, y de todas formas, Marte había sido el fracaso turístico del siglo. Seguramente habría plazas libres. En ese momento tuve la certeza de que iba a abandonarme. &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Pues vaya mierda de montón de rocas amorfo. Teo, se está haciendo de noche. ¿Vas a seguir mucho tiempo ahí arriba?&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Llevó el visor nocturno, y esta noche salen las dos lunillas. Una hora más ¿vale?&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-No puedo esperarte, Teo. Tengo frío, casi no llevo nada puesto. Y tengo que recoger unas cosas  que encargué en Ray's- mintió, con cada vez menos convicción.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;Primero su desliz con aquel tipo del que se disculpó a duras penas. Y ahora, el ir y venir a aquel centro turístico semi abandonado. Aquel centro hortera decorado a la entrada con una enorme cara de marciano con aspecto de faraón. Con cómodas habitaciones. Con un monitor de rappel microtatuado. Ésa era para ella la Cara de Marte: la de un chico sofisticado y moderno, un faraón de la nueva ola que trepaba a las torres de cinco mundos y luego dormía en microgravedad, y reía y jodía continuamente. No valía la pena luchar.&lt;/p&gt;   &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;-Bueno, cielo, vete si quieres y programa el rover para que luego venga a buscarme.- Desde lo alto de la meseta la vi marcharse, levantando espesas nubes de polvo trescientos metros más abajo y clara e imprudentemente en conducción manual. Sin duda tenía prisa. &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Volvería de madrugada, o al amanecer, unos pocos días más una cáscara distante antes de la partida. Pero para mí aquella fue la despedida. Hoy en día todo el mundo lo ve de otra manera; todo el mundo sabe que un matrimonio no dura para siempre. Pero habían sido cincuenta años juntos, y la mayor parte del tiempo plenamente felices, con nuestros cómodos y modestos trabajos de archiveros, nuestro apartamento casi sin conexiones, nuestro jardín. Pero el mundo cambia cada vez más deprisa, y todos cambiamos con él a mayor o menor ritmo. Simplemente, su ritmo de cambio había acabado siendo mayor que el mío. Y la plasticirugía, y el sexo terapéutico, el reiki coránico y los arreglos de A.D.N. habían acabado introduciendo una treintañera extraña en mi vida, y un fósil entrecano en la suya: un ser amargado e importuno que la estorbaba, y que ahora tendría que retomar una vida sin ella que ya ni recordaba, mientras la vejez inevitable de los no modificados se le iba acercando quien sabe si como única solución, como la única compañera perdurable.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Conecté el ampli de visión, y me concentré en mi búsqueda. Nunca hubo una civilización en Marte que esculpiera caras que miraban tristemente al cielo. Pero hace mucho tiempo hubo vida, la vida que fue nuestra antepasada, que danzó ingenua en las charcas de un mundo joven hasta que fue erradicada por el clima, por la inadaptación, por el curso inexorable del tiempo. Esta meseta de Cydonia estaba situada en una zona de transición entre las planicies que fueron una vez fondos oceánicos y el terreno continental del sur. Hace más de tres mil millones de años pudo ser un islote junto a una hermosa y tranquila playa solitaria.&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Separando dos lascas de carbonato encontré por fin lo que buscaba. Un hermoso ejemplar, tal vez el mejor fósil marciano del mundo, lo que sería una gran noticia para los quinientos miembros de mi grupo de Usenet y poca gente más. Un vermiforme de simetría trilateral, con tres juegos de apéndices bucales no articulados. El amplizoom incrementó su resolución para apreciar los detalles. Dos centímetros. Un gigante para Marte. Por su ubicación y estructura, debía ser uno de los fósiles más modernos nunca encontrados, en la frontera del Apocalipsis marciano de los tres mil trescientos millones de años. Las branquias eran bien visibles. No se encontraban trazas de degeneración, de adaptación al frío y a la anoxia. Cada vez era más obvio que la muerte había llegado bruscamente, en un instante de tiempo geológico que la evolución no pudo sobrellevar, y no en una lenta y gradual decadencia y ruina. Mejor para ellos, pobrecillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;La vista desde allí era espectacular. A la luz del atardecer, desde aquella altura, el pequeño horizonte marciano se me mostraba limpio y nítido en el nuevo aire: cada risco, cada llanura, cada cráter grande y pequeño. Me despedí de ellos con la mirada, y de las dos lucecillas en el cielo rosa púrpúreo, y me despedí también de mi pequeña adquisición. Había acariciado la posibilidad de bautizarla como Nerea Cydonica, en señal y recuerdo de lo que fue: un pequeño animalillo de cuerpo blando y ciego que nadaba inocente por unos mares hace mucho tiempo desaparecidos, hasta que el mundo cambió a su alrededor y no pudo soportarlo. Lo observé más atentamente a la luz del foco y entonces, frente a mí, vi la verdadera cara de Marte. Los apéndices bucales amorfos de otras especies marcianas anteriores habían evolucionado hacia unos ojos y una boca picuda. Una carita diminuta muerta y petrificada hacía eones me miraba, y parecía sonreir tristemente. Le devolví la sonrisa, y luego lloré por ella, y por mí, y por todos los fósiles del pasado que habían sido barridos por la marea del tiempo, o se habían extinguido para dar paso a especies más fuertes, más modernas y mejor adaptadas. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110056403376717066?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110056403376717066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110056403376717066' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110056403376717066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110056403376717066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/cydonia.html' title='Cydonia.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110047888770225140</id><published>2004-11-15T01:31:00.000+01:00</published><updated>2006-03-11T23:17:27.110+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Hágase la luz.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/304_flame_earth.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/304_flame_earth.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Este es ahora nuestro hogar. Frio y desolado, al principio añorábamos el esplendor y las luces brillantes, y los fuegos de la tecnología. En esta corteza semigélida, en esta atmósfera tenue, tan expuesta a las radiaciones del espacio, tan fina que se ven las estrellas desveladas, casi como en el vacío, nos hemos visto obligados a buscar refugios subterráneos. Huimos del frío, del enemigo y de la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacinamiento y hambre, los primeros años. Precarias ciudadelas bajo la superficie, atesorando el escaso calor geotermal. Pequeños viajes de exploración, en cortos radios alrededor de las entradas de nuestras ciudades. Sin vida. y el frío cada vez más intenso, y el calor de este planeta moribundo que se extingue. Y el largo sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siglos de duermevela. Maquinas que nos cuidan en su vigilia de autómatas. La energía, incluso así reducida, que se desvanece poco a poco. Y de repente un ping que nos estremece en sueños, la alarma que avisa de un hecho largo esperado, pero sorprendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta en un infierno helado como este, la vida se abre camino. Exóticas reacciones químicas, lentas, torpes, inexplicablemente frías. Las máquinas prosiguen su vigilia. La evolución recorre su largo y ciego camino. Y dormimos, y esperamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto, tanto tiempo. Ocasionales averías, la incertidumbre inevitable, la entropía, diezma nuestro número. Con un ojo abierto, a duras penas, seguimos el proceso. Y el discurrir del tiempo, tantas veces adverso, nos depara ocasionales ventajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sol madre de este guijarro helado gana poco a poco en resplandor mientras avanza a su madurez. Ocasionales, pero intensos periodos de vulcanismo, se aunan a esto para crear periodos un poco más benignos. Despertamos del todo por primera vez en eras, y sobre las extensiones más calientes de la corteza, los supervivientes de este largo viaje a través del tiempo, nos reunimos y decidimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto este mundo volverá a ser completamente hostil, y poco a poco nos extinguiremos. La opción está tomada. En un breve periodo de derroche, invertiremos las energías que nos hubieran permitido subsistir en letargo hasta el fin de este Sol. Abocados a un fracaso a la larga, nos jugaremos ahora el todo por el todo. Y nuestras armas serán las mentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manipularemos la evolución de la vida en este mundo. Especies exóticas, pero prometedoras a su manera, pueden ser dominadas e impulsadas hacia un embotado y premioso grado de inteligencia. Hacia la tecnología. Hacia la capacidad energética que nos libere. Entraremos en sus mentes, liberaremos la llama de su sabiduría, y ellos liberarán para nosotros el fuego nuclear que no sabemos administrar por nosotros mismos en este entorno. Encontrarán alguna manera, porque para la vida nada es imposible. Y tal vez entonces este mundo nos será más fértil, y prosperaremos, y volveremos al espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Tan cerca de la consumación de los tiempos, tener que fracasar ahora!. Tras tanto tiempo de dominio de estos seres, ser descubiertos por el enemigo. ¿O hay un traidor entre nosotros? ¿Es uno de nosotros el que trata de conseguir el dominio de las mentes de todas estas razas? Como un virus informático, los nuevos protocolos de comunicación que hacen a estas mentes insensibles a nuestro dominio se extienden. Si hubiéramos podido preverlo, aislar el foco de introducción... Pero estábamos tan confiados, casi al final de nuestro proyecto, sólo apenas atentos a ataques externos. ¿Quién podía prever que el caballo de troya aparentaría ser tan sólo otra más de esas criaturas? ¿de qué forma trucaron todo el entorno para que recibiera semejante ayuda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros cálculos indicaban que estas nuevas mentes, bajo nuestro estímulo, sólo hubieran tardado unas cuantas generaciones en resolver el problema de la fusión nuclear en este ambiente frío y sin presión, de una forma que nosotros no hemos sospechado, cegados por el calor de nuestro origen. En unos siglos, hubiéramos visto la corteza fundida en magma. Tal vez incluso el Sol inducido a nova. Flujos de energía y prosperidad, y confort, y futuro. Y ahora, el fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros lazos con las mentes superficiales se cortan. Uno a uno, nos preparamos para una muerte fría y estéril, lenta en algunos casos, rápida y provocada por la desesperación en otros. ¿De qué sirve empeñarse en una supervivencia sin objetivo? Yo decido ingeniar modos de sobrevivir, me hundo aún más profundo en el exangüe calor geotermal y espero. sospecho que el que ha liberado estas razas de nuestra influencia es uno de nosotros, que ha decidido no compartir el nuevo futuro. O si no, aún así tal vez tenga nuestros mismos objetivos, y en unos pocos siglos millones de megatones de energía fundan los hielos y las piedras de la corteza, y pueda salir de mi refugio, que si no, se convertirá en mi tumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras me hundo en un sopor vigilante, con los últimos restos de mi equipo de comunicaciones, capto fragmentos de los nuevos protocolos circulantes que cortan mis últimos haces de control con la superficie:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"He aquí mi siervo, a quien he escogido;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mi Amado, en quien se agrada mi alma;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pondré mi Espíritu sobre él,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El reino de los cielos se ha acercado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Habrá un futuro de luz para mí?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110047888770225140?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110047888770225140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110047888770225140' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110047888770225140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110047888770225140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/hgase-la-luz.html' title='Hágase la luz.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110039369579322765</id><published>2004-11-14T01:53:00.000+01:00</published><updated>2006-03-12T04:23:55.633+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trasuntos'/><title type='text'>El País del Ayer</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/redon/redon.ophelia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.ibiblio.org/wm/paint/auth/redon/redon.ophelia.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Enoch Wallace preparaba café para Ulises. Levanté la vista del libro para admirar su cuerpo a la luz dorada del final del día. Dormía sobre mi regazo, la cabeza apoyada en mi pecho, menuda como un hada, o como un cachorro. Sus ojos ámbar de leona me miraron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No has pensado antes que estos pueden ser los días más felices de tu vida?- me preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La felicidad sólo puede apreciarse en el recuerdo, en el contraste de la pérdida. Sí, puede que lo sean, pero no lo sabré hasta que te hayas ido para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso no puede tardar mucho más, ya lo sabes. Y me quedaré con las ganas de que me digas que has sido feliz. Cuando yo no esté, llorarás de rabia queriendo que te oiga, gritarás como un loco como si tu voz pudiera oírse tan lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué puedo hacer, ni ahora ni entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te visitaré en sueños, y me lo dirás. Recuérdalo la próxima vez. Ahora, mi vida, ¡despierta!.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110039369579322765?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110039369579322765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110039369579322765' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110039369579322765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110039369579322765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/el-pas-del-ayer.html' title='El País del Ayer'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110013424710261288</id><published>2004-11-11T01:47:00.000+01:00</published><updated>2006-08-10T19:19:45.430+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Collejas'/><title type='text'>El zapatero del emperador.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/folkard_shoemaker1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/folkard_shoemaker1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El nuevo emperador entró a su Corte inesperadamente, y con nada dispuesto. Con prisa, se arreglaron sus estancias, y se repartieron los cargos libres que su guardia pretoriana probada en mil batallas no fue numerosa para ocupar, o despreció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El de bufón no estaba vacante, que al emperador ya le servía una cuadrilla de titiriteros de lealtad probada, que aparentaban ser unos muñequitos infantiles y degeneraban en turba de palizas y puñales cuando se les requería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer entonces con el antiguo bufón de corte, no menos experto que los anteriores en trabajos de puñal y fontanería? Tal vez fuera útil. Póngasele de zapatero, que nos amenize con la incertidumbre de si en los nuevos zapatos que al emperador le calce no va escondida una tachuela envenenada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110013424710261288?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110013424710261288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110013424710261288' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110013424710261288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110013424710261288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/el-zapatero-del-emperador.html' title='El zapatero del emperador.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-110004560363227411</id><published>2004-11-10T01:12:00.000+01:00</published><updated>2006-05-30T09:28:25.416+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miedos'/><title type='text'>Donde el odio yace para siempre.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.artofimagination.org/Images/MemberImages/Giger/landscape.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.artofimagination.org/Images/MemberImages/Giger/landscape.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ha regresado. Ya no puedo soportarlo más. Ha vuelto a maltratarme. Volví tarde, que él dice que es tarde a las diez. Me olió a tabaco; notó que me había maquillado. Me arrojó contra la pared, luego me zarandeó en la cama con una fuerza terrible, entre gritos y amenazas. Por la noche, entró en mi habitación a oscuras y otra vez me hizo &lt;i&gt;eso&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;Madre no lo sabía, pero algo sospechaba. Ahora es imposible ocultarlo; yo se lo he admitido. Creímos que nos habíamos librado de él para siempre, pero ahora dice que ha vuelto para quedarse, que no lo podremos echar de aquí. Madre ha traído al cura, para que hable con él. No servirá de nada, no lo entiende. No se da cuenta de que todas aquellas palabras con las que nos castigó tantos años, impureza, penitencia, sacrificio, pecado, eran tan sólo armas arrojadizas, huecas de contenido para él; él, que sólo cree en la crueldad, en el odio, en el dominio. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;El Padre Luis empieza su perorata, va a ser inútil: “sal de esta casa, deja en paz a esta inocente...”. “JAMÁS, JAMÁS”, grita él entre insultos y blasfemias, y mientras me hace descoyuntarme en convulsiones y vomitar en la cara del cura, veo que Madre mira de reojo el compartimento secreto entre las dos paredes donde creímos que el Mal yacía enterrado para siempre, hasta que ha sido evidente que está dentro de mí.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-110004560363227411?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/110004560363227411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=110004560363227411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110004560363227411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/110004560363227411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/donde-el-odio-yace-para-siempre.html' title='Donde el odio yace para siempre.'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9043331.post-109980156398415558</id><published>2004-11-07T05:23:00.000+01:00</published><updated>2006-03-09T02:30:47.453+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Canciones de viaje'/><title type='text'>Alcmene A</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/puluj.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://i45.photobucket.com/albums/f65/IgnacioEgea/puluj.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Aquella cabina de madera llena de ampollas de vidrio, como un cruce entre laboratorio químico y diligencia, era el prototipo A de la máquina del tiempo del Profesor Alcmene. Teóricamente resuelta, estaba ahora en las primeras fases de su uso práctico; Alcmene temía aún usarla como pasajero. &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero estaba el problema del calibrado, y no se le ocurría otra forma de hacerlo que subir a ella y hacer breves viajes al pasado y al futuro, alternativamente, mientras ajustaba los tubos de Puluj. ¿Se atrevería a correr el riesgo?&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Decidió hacer un poco de trabajo a motor parado y dejar la decisión para mañana. Cuando abrió la puerta de la cabina, se encontró a sí mismo, muy atareado calibrando.&lt;/p&gt;   &lt;ul&gt; &lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Perdón, ¿le va a  llevar mucho tiempo? - se dijo a sí mismo.&lt;/p&gt;  &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;¿De mi tiempo o del suyo? -  le contestó su otro yo.&lt;/p&gt; &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;   &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Los dos rieron, un poco por los nervios.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm;"&gt;© Ignacio Egea Rodríguez 2.004&lt;br /&gt;  &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9043331-109980156398415558?l=ignacioegea.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ignacioegea.blogspot.com/feeds/109980156398415558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9043331&amp;postID=109980156398415558' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/109980156398415558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9043331/posts/default/109980156398415558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ignacioegea.blogspot.com/2004/11/alcmene.html' title='Alcmene A'/><author><name>Ignacio Egea</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07533287499185257408</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
