Arrorro, rorro, rorro si eres malo y no te duermes
te llevará el coco de negra mano y dientes verdes

No volverá a verlo, lo sabe. La certeza a veces es dolor, a veces cicatriza. O cicatrizaría, si ella lo dejara. Si no siguiera recordando la cancioncilla que le decía. Se lo llevaron. Porque fue malo.
La magia es creer que unas palabras pueden determinar nuestros destinos. Incluso quien no lo crea, no puede negar que las palabras dichas pueden determinar, dominar sin descanso, la memoria del resto de nuestra vida, la memoria que puede ser dolor, remordimiento y culpa, y la marcan a fuego, la tiñen de negro de una forma brutal, acre, indeleble.
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